Viernes, 25 Agosto 2017 09:40

Investigación y monitoreo para controlar la enfermedad de Chagas en la región

A propuesta del Programa Nacional de Chagas se fijó para el último viernes del mes de agosto de cada año, conmemorar el “Día Nacional por una Argentina sin Chagas”. El período elegido tiene su razón de ser, es que durante la época estival se registra una mayor actividad y reproducción de la vinchuca.

El Chagas es una infección producida por el parásito Trypanosoma cruzi , que afecta el corazón, el aparato digestivo y el sistema nervioso. Sólo la contraen los mamíferos, debido a que la temperatura de la sangre le permite vivir al parásito. 

Esta enfermedad endémica es seguida de cerca en diferentes centros de investigación del país, uno de los cuales es el Instituto de Medicina Regional (IMR) de la UNNE. Los investigadores de su Laboratorio de Biología Molecular lo han posicionado como un centro referente para el estudio de enfermedades infecciosas endémicas en esta zona del país, como es la enfermedad de Chagas.

Corrientes, junto a Córdoba, La Rioja, Salta, y Tucumán, están dentro del grupo de provincias con riesgo moderado de transmisión vectorial. Presenta un índice de re-infestación mayor al 5% en algunos departamentos.

“Estamos en una zona del país donde es muy difícil poder controlar la persistencia del vector (vinchuca) en virtud de la extensión territorial y la baja densidad poblacional en las zonas rurales, sumado al desplazamiento de los vectores de muchas enfermedades por la intensa deforestación que sufre la provincia del Chaco”. Así explica el doctor Horacio Lucero, integrante del Laboratorio de Biología Molecular del IMR y docente de la Cátedra de Medicina III de la Facultad de Medicina de la UNNE.

Junto con las provincias de Formosa y Santiago del Estero, el Chaco históricamente supera ampliamente la media nacional de seroprevalencia. 

¿A qué se denomina la prevalencia a la infección?

 La prevalencia es la manifestación general de una afección dentro de una población definida en un momento dado, medida con análisis de sangre (pruebas serológicas). Específicamente se miden anticuerpos contra el parásito causante de la enfermedad de Chagas.

 De acuerdo a lo expresado por el doctor Lucero, en una de las últimas publicaciones científicas realizadas de su autoría, reportó valores seropositivos entre 12 y 56%.

Monitoreo. Con respecto al monitoreo de la enfermedad en la región, el Instituto de Medicina Regional realiza varios operativos al año en el interior de la provincia del Chaco, trabajando en forma conjunta con el Programa UNNE Salud.

Gracias a estos operativos se pudo percibir que, a diferencia de otras zonas endémicas de países afectados, el área del Gran Chaco Americano tiene aún pendiente lograr disminuir la presencia de vinchucas en los domicilios. Para el doctor Lucero, esto se debe “no solo a la discontinuidad de los planes de vigilancia entomológica a lo largo del tiempo; sino por cuestiones puramente biológicas, como la resistencia de algunas variantes de vinchucas a los insecticidas con los que se rocían las viviendas”. 

La vigilancia entomológica se refiere al estudio de todo lo relacionado con el universo de los insectos (en este caso la vinchuca): formas, biología, fisiología, bioquímica y clasificación. También se analiza los cambios en la población de los insectos desde el punto de vista zoológico.

Las últimas estimaciones de casos (OPS, 2015) indican que en Argentina habría 7.300.000 personas expuestas, 1.505.235 infectadas, de las cuales 376.309 presentarían cardiopatías de origen chagásico. En el año 2014 se notificaron un total de 271.766 embarazadas estudiadas cuya seroprevalencia para T. cruzi fue de 2,57% y la transmisión congénita sobre los niños estudiados y seguidos hasta el año de vida, fue de 5,72% (INCOSUR, 2014) 

Una de las líneas de trabajo realizada en el IMR es la puesta a punto de técnicas que permitieron por primera vez en la Región, conocer la carga parasitaria de pacientes con enfermedad de Chagas crónica, identificar los linajes circulantes de T. cruzi; la variabilidad infralinaje, evaluar la sensibilidad y especificidad de la técnica de PCR convencional (amplificación de ADN) y realizar una validación analítica exhaustiva siguiendo Guías Internacionales en el caso de la PCR en Tiempo Real.