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Martes, 12 Mayo 2020 11:08

Docente de UNNE participó en elaboración de protocolo sobre “Coronavirus-Síndrome Coronario Agudo”

La Dra. Stella Maris Macín, docente de la Facultad de Medicina de la UNNE y médica del Instituto de Cardiología de Corrientes participó en la elaboración del “Documento de Consenso sobre manejo de los Síndromes Coronarios Agudos y la pandemia de Covid-19”. Destaca la importancia de la implementación de pautas para optimizar la atención y disminuir riesgos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El documento de consenso fue elaborado por profesionales de distintas instituciones del país para el Comité de Cardiopatía Isquémica de la Federación Argentina de Cardiología, con sugerencias para el manejo de los síndromes coronarios agudos en pacientes con infección COVID-19 confirmada, o asintomáticos con alto riesgo epidemiológico, aplicables a centros de diferente complejidad.

Las sugerencias fueron realizadas teniendo en cuenta los distintos escenarios en Argentina para abordar los síndromes coronarios agudos, y siguiendo directrices del Ministerio de Salud de la Nación.

Una de las profesionales que participó en la elaboración del protocolo es la Dra. Stella Maris Macín, quien es docente de la cátedra de Farmacología de la Facultad de Medicina de la UNNE y Jefa de Unidad Coronaria del Instituto de Cardiología de Corrientes.

La profesional explicó que el documento busca establecer líneas de acción definidas de la mejor manera posible para optimizar la atención y disminuir riesgos tanto para el paciente como para el personal de la salud.

Señala que desde la Federación Argentina de Cardiología se considera importante la promoción de estas sugerencias en la comunidad cardiológica argentina, sugerencias que probablemente tendrán que ser actualizadas de manera periódica debido a que la pandemia presenta una evolución vertiginosa.

En el documento de consenso se destaca que los servicios de cardiología de Argentina deben estar preparados para manejar pacientes con patología cardíaca aguda en el contexto de la pandemia del coronavirus (COVID-19).

Se resalta que la situación de estrés social, como el que está creando esta pandemia en la población argentina, produce un incremento de eventos y muerte cardiovascular.

Además se indica que la asociación entre la enfermedad respiratoria viral y el riesgo de enfermedad cardiovascular posterior ha sido bien establecida. Infecciones agudas, particularmente influenza, se han relacionado a infarto de miocardio y descompensación de insuficiencia cardíaca.

 

La Dra. Macín en diálogo con el área de Prensa de la UNNE se explayó respecto a la importancia del documento de consenso para la atención de pacientes con síndromes coronarios agudos en medio de la actual pandemia.

 

-¿Cuáles son las principales sugerencias en cuanto al manejo de pacientes?

Las principales sugerencias de este documento de Consenso son dirigidas a centros del país que cuenten diferente complejidad de atención.

En aquellos centros de alta complejidad que disponen de sala de hemodinamia las 24 horas del día, el paciente debe ser referido rápidamente para realizar una cinecoronariografia y angioplastia primaria.

Para aquellos centros de moderada a baja complejidad se recomienda la terapia con drogas fibrinolíticas: tratamiento convencional en la sala de aislamiento.

En caso de fracaso de reperfusión, se requiere evaluación y definir derivación a un centro de alta complejidad para angioplastia de rescate.

 

-¿Qué recomendaciones son las principales para la protección del personal de la salud?

Siempre que ingresa un paciente con infarto agudo de miocardio se debe evaluar antecedentes epidemiológicos y temperatura corporal. Si se sospecha infección por COVID-19, serán admitidos inicialmente en la sala de aislamiento del hospital/institución para la prueba rápida de ácido nucleico.

El personal de salud ante la sospecha de COVID-19 utilizará máxima protección con barbijo quirúrgico, antiparras, máscara facial, camisolín. Extremando los cuidados de lavado de manos antes de colocar la vestimenta y al finalizar el examen del paciente con el retiro de la vestimenta según normativas del Ministerio de Salud de la Nación y con lavado de manos minucioso.

El personal médico, enfermeros, técnicos reciben capacitaciones permanente acerca de cómo protegerse y prevenir la infección en sus pacientes, cuándo y cómo aislar a los mismos una vez infectados, así como respecto al equipo de protección que se debe utilizar.

 

-¿En materia de medicación y tratamientos con fármacos que sugerencias se realizan?

No hay ningún agente específico para COVID-19, se han utilizado diferentes esquemas, pero se está realizando un gran estudio liderado por la Organización Mundial de la Salud “Solidarity Trial” que compara 4 ramas de tratamiento: 1-remdesivir, 2-cloroquina/ hidroxicloroquina, 3-lopinavir/ritonavir, 4-lopinavir/ritonavir con interferón Beta. Este ensayo está en curso

Se plantean en este consenso diferentes esquemas terapéuticos dirigidos al coronavirus como ser antivirales (Lopinavir/Ritonavir, Remdesivir) que tiene interacciones con fármacos antiplaquetarios utilizados de rutina en pacientes con infarto, además pueden causar prolongación del segmento PR y QT del electrocardiograma-el cual debe ser controlado estrictamente porque podría generar arritmias graves-, miocardiopatía y bloqueos cardiacos, así como aumento de lípidos y progresión de la ateroesclerosis.

La cloroquina o hidroxicloroquina, agente antipalúdico puede ser utilizado porque bloquea la replicación o carga viral. Sin embargo puede tener toxicidad generando miocardiopatía restrictiva o dilatada o anormalidades de la conducción y prolongar el segmento QT del electrocardiograma, aumentando el riesgo de arritmias graves.

La metilprednisona se puede utilizar para tratar casos graves.

El arbidol es un agente antiviral utilizado para tratamiento de influenza.

En otros países el antibiótico Azitromicina, en combinación con los fármacos anteriores puede aumentar la incidencia de falla cardiaca y riesgo de arritmias potencialmente fatales.

 

-¿Cuál es la diferencia de este protocolo por Covid-19 respecto a la habitual forma de abordaje de pacientes con los Síndromes Coronarios Agudos?

Las directrices del manejo del infarto se mantienen respecto a la terapia de reperfusión y agentes antiplaquetarios.

La diferencia radica en la alta contagiosidad de esta enfermedad. El paciente es aislado y no podrá recibir familiares, los cuales deben permanecer en cuarentena.

Todo el personal de salud (médicos, enfermeros, técnicos, personal de limpieza, administrativos) deben cumplir las normas de protección personal debido a que su alta contagiosidad hace de que un número importante de personal debe ser aislado en caso de contraer la enfermedad.

Ello torna crítico el funcionamiento de los diferentes servicios de salud que reciben a los pacientes con infarto de miocardio desde personal de ambulancias, emergencia, hemodinamia, unidad coronaria, sala general así como personal administrativo.

El uso de agentes antivirales y demás fármacos descriptos arriba con su potencial toxicidad que exigen el monitoreo estrictos de estos pacientes.

 

-¿Cómo se está trabajando para su aplicación en Corrientes y provincias de la región?

En la provincia de Corrientes se está trabajando con el Ministerio de Salud en “la Red de Infarto” para tratar de coordinar que los pacientes con infarto sean tratados lo más rápido posible, ya que en infarto “el tiempo es músculo” esto es que cuanto más rápido se abre la arteria obstruida por un coagulo mejor es la evolución del paciente y menor es la mortalidad.

Así, si los pacientes están a menos de 2 horas de un centro que cuente con hemodinamia las 24 horas, los pacientes son derivados a este sitio para realizar una angioplastia, de lo contrario son tratados en el lugar con fármacos trombolíticos, si no se logra abrir la arteria con estos medicamentos, los pacientes son transferidos al centro que cuenta con hemodinamia para una angioplastia de rescate.

 

La Dra. Stella Maris Macín, docente de la UNNE.