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Martes, 31 Julio 2018 09:35

Paciente bajó 50 kilos en un año gracias a la atención interdisciplinaria en la Facultad de Medicina

Diego Talavera, personal de la Facultad de Medicina de la UNNE, tomo un día la decisión de acudir al Departamento de Medicina Familiar de la casa de estudios, con la firme intención de  cambiar su vida, en ese momento contaba con más de 160 kilogramos.

La Licenciada en Psicología María Markowsky  y la Magister en Nutrición Narella Colussi  del Departamento de Medicina Familiar manifestaron que  la atención interdisciplinaria cuyo primer paso fue la visita al médico del área, para luego pasar al plan alimentario, dio sus frutos positivos.

Asimismo remarcaron la importancia del acompañamiento y soporte de los profesionales, pero por sobre todo, la necesidad de tener un paciente como Diego, ya que destacaron su actitud, disciplina y entendimiento de que haciendo bien las cosas y comiendo mejor se puede bajar de peso con éxitos sin llegar a la cirugía y sin muchos sacrificios.

Cabe señalar desde hace tiempo, el Departamento de Medicina Familiar de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Nordeste, desarrolla actividades de atención a la comunidad con una mirada distinta sobre la atención interdisciplinaria en patologías como sobrepeso y obesidad.

El equipo conformado por la Licenciada en Psicología María Marcowsky , la Magister en Nutrición Narella Colussi y Diego Talavera ofrecieron una entrevista al área de Prensa y Comunicación de la Facultad de medicina con el  propósito de dar a conocer este importante avance logrado en la salud pública.

Perder peso hoy en día ya no es algo que se hace para mejorar la estética, es más bien- y la mayoría de las veces-, una cuestión de salud. “Todos los problemas que vos tenés se van a ir si bajas de peso”, le dijeron en una consulta a Diego Talavera, un padre de dos niños al cual “le hizo clic” la imposibilidad de poder atarse los cordones.

Este hecho fue el detonante que lo llevo a consultar al Médico Marcos Ojeda por primera vez sobre su obesidad. Él tenía aproximadamente más de 165 kilos. Hoy tiene 110. No fue fácil, no es mágico pero bajo de peso. El camino fue largo pero no tortuoso como todos los que deben perder peso piensan; en su plan alimentario no faltó el asado, la pizza o las pastas. Al contrario fue lo primero que la Magister en Nutrición, Narella Colussi incluyó a la hora de armar su menú de todos los días.

Diego pertenece al personal de gestión de la Facultad de Medicina de la UNNE y su primera entrevista lo llevo al Departamento de Medicina Familiar de la Casa de Altos Estudios donde empezó todo su proceso acompañado de Colussi y de la Licenciada en Psicología María Markowsky.

Este equipo formado por Diego y las profesionales se mantuvo y se mantiene intacto, lo que arrojó un resultado exitoso en el tratamiento, aunque quien recibió todo el mérito fue Diego que en un año perdió 50 kilos; sólo aprendiendo a comer y caminando.

“El ingresó con, estimamos, 165 kilos, ahora está en 110 y tenemos un objetivo nutricional de 90 pero veremos si nos arriesgamos para bajar un poquito más”, indicó Narella Colussi.

La estimación trae a colación una anécdota divertida: “Las balanzas con las que se contaba en ese momento sólo marcaban hasta 150 y 160 kilos pero con ninguna de las dos se podía medir exactamente su peso. No había un peso de base, por eso se estima en 165 kilos”, comentaron.

Desde allí, arranco un tratamiento psicológico y nutricional con objetivos planteados a corto, mediano y largo plazo y, al año del tratamiento cumplió la mayoría de los objetivos. Sólo resta la parte final y el mantenimiento pero; como en varios momentos de la entrevista destacaron “esto no es mágico, no es que ocurra del día para el otro”.

Colussi destacó que este tratamiento en particular tuvo éxito dado que se brindó una atención interdisciplinaria en esta patología, en este caso de obesidad. “En el Departamento de Medicina Familiar de la Facultad de Medicina se abordó el caso desde el punto de vista de la atención médica psicológica y nutricional como un tratamiento articulado integral que demostró que puede dar mucha ayuda para llevar al éxito el tratamiento”, dijo.

Al mismo tiempo destacó la disciplina que tiene Diego y agregó: “Por eso es que no todos los pacientes pueden tener éxito en los tratamientos porque el 50 y el 60 % del triunfo se debe a la disciplina y a la construcción de esa disciplina que el paciente lleva adelante”.

 

Cuestión de actitud y no de cirugía

 

 Diego llegó al consultorio planteando que le habían recomendado que tenía que hacer una cirugía bariatrica pero, las profesionales estudiaron el caso y en él se veía una patología denominada obeso sano; es decir, sin ninguna otra patología concomitante. Se vio por las características del hombre que podría ser un paciente capaz de construir disciplina desde la alimentación, las emociones, la salud y que lo iba poder lograr sin cirugías. Finalmente y para alegría de este equipo, fue lo que ocurrió. “Pero esto no es algo mágico”, reconoció Colussi y agregó: “él ha sido un paciente que nunca ha faltado a una consulta, que si ha surgido un percance y tuvo que faltar avisó, que no dejo su salud en segundo plano: siempre preocupado por acudir al personal médico, psicológico, nutricional y la verdad – reconoció- eso no se da en todos los pacientes y esa es la clave que conduce al éxito en éste tipo de tratamientos.

Con entusiasmo y alegría Diego comentó que no le costó tanto comenzar a cambiar su alimentación. “Arrancamos con un plan alimentario que, como yo cocino en mi casa; toda la familia entró en el plan y realmente fue increíble como empecé a bajar peso después, hice pequeños minutos de caminata. Ahora son varios y nada más”, comentó.

A la disciplina que tuvo el paciente, Markowsky agregó que se suma la motivación.  “Esa motivación tiene que ver no sólo por el cambio que se ve, lo externo sino también a lo que tiene que ver con su entorno, sus afectos, sus vínculos, todo lo interno que él tiene”, graficó.

Esta oportunidad que se da en la facultad de tener un espacio interdisciplinario ayuda no solo al acompañamiento sino a potenciar esas capacidades que en este caso tenia Diego, como lo son la motivación, el interés, eso que les hace seguir adelante a pesar de que es un proceso difícil sumó a este gran logro que tuvo el paciente que es el protagonista

Se trata de una apuesta institucional que fue visionaria desde el comienzo con respecto a la atención interdisciplinaria de enfermedades crónicas en este caso hablamos de sobrepeso y obesidad  pero ya hace referencia al entendimiento desde lo institucional que ya las patologías de esta índole no se tratan de forma aislada en un consultorio con un solo profesional sino que es necesario sumar disciplinas y sumar capacidades de cada disciplina en este caso el rol de la medicina y de la psicología fueron vitales más allá de que uno pone la atención en los alimentos / la alimentación pero el respaldo que hubo atrás fue de índole médica y psicológica.

“En lo personal, agradezco mucho los piropos pero como yo fui gordo toda mi vida no es algo en lo que me fije, aunque ahora puedo saltar con mis hijos en el jardín”, dijo Diego. A lo que agregó, “ahora puedo correr con los chicos en el parque, subir escaleras rápido; aunque no estaba objetivado en eso, me pongo a pensar y es todo un logro”.

Al hacer referencia a su entorno familiar, no faltó la respuesta que tuvieron los hijos a ver a un papá distinto: “Lo que me acuerdo es que me dicen mirá papá no tiene más panza y me tocan o pegan en la panza como buscándola”, añadió.

En tanto la psicóloga indicó que siempre se debe lograr un acuerdo con el paciente. “Poder empoderar al paciente y que diga ‘yo esto siento que puedo hacerlo o esto no puedo hacerlo’ es muy importante, porque quien sale con esos logros y tiene que trabajar en mantenerse, es el paciente en su entorno, con su familia.

Ese es el gran desafío para salir del consultorio con herramientas que lo permitan no decaer”. Se trata de saber tomar decisiones y aprender a comer.

En la alimentación de Diego incluyó todo lo que le gusta y las ensaladas se convirtieron en el comodín para muchas circunstancias: “Antes de ir a algún lado, Diego comía una ensalada para no arrasar con todo lo que encontraba. Así de a poco aprendió a comer. Él fue construyendo una disciplina alimentaria que hace que si a él le ponen un banquete en frente, él va a saber decidir cuándo y cuánto comer” dijo.

La profesional nutricionista remarcó que actualmente, “Dietar nos conduce al fracaso. Nadie vive de dietas, por eso hay plan alimentario para todas las edades, desde niños a adultos mayores; lo importante es que siempre sea personalizado y adecuado a las personas. La nutrición no pasa por sacar una fotocopia y darles a todos lo mismo”.

El caso de Diego sirve como testigo de que las cirugías no son la solución a todo.

Mucho depende de las personas y sobre todo del apoyo profesional y familiar. Son estos últimos quienes acompañan el lento transitar por un cambio de conciencia, sobre todo porque aún hasta estos días el común de la gente desconoce que la obesidad es una enfermedad.

 

Alimentación placentera  

La alimentación debe ser placentera; por eso se pregunta cuál es su plato preferido y lo primero que se hace es ponerlo en el plan alimentario que a su vez debe ser equilibrado y sustentable, porque tiene que llevar a cabo a lo largo del tiempo. Es por ello que al momento de pensar en un plan alimentario siempre se indaga sobre el alcance socioeconómico de la persona. “No es lo mismo una persona que tiene recursos económicos a una que no los tiene. A todas estas cuestiones la nutrición se tiene que adecuar”, graficó la Magíster y confesó: “Si yo a él lo obligaba a comer alimentos que no le gustaban o no pudiera comprar, probablemente esto duraba un mes”.

Por su parte, Diego dejó en claro algo que muchas personas repiten: “Yo no me siento un ejemplo, lo que hice fue por una cuestión personal pero creo que animarme a hablar de mi vida privada y cosas muy propias, aunque me dan miedo, pueden animar a otros y mostrarles que sí se puede”.

 

El valor de la motivación

 

María Markowsky es psicóloga y destacó que a la disciplina que tuvo el paciente se suma la motivación. “Esa motivación tiene que ver no sólo por el cambio que se ve, lo externo, sino también a lo que tiene que ver con su entorno, sus afectos, sus vínculos, todo lo interno que él tiene”, graficó.

También destacó esta oportunidad que se da, el de tener un espacio interdisciplinario que ayuda no sólo al acompañamiento sino a potenciar esas capacidades que en este caso tenía Diego, como lo son: la motivación y el interés. “Eso que hace a una persona seguir adelante, a pesar que es un proceso difícil, pero este gran logro es del paciente”, reconoció la psicóloga.

La profesional destacó que en Atención Primaria de la Salud, la posibilidad de acceder a este tipo de tratamiento es único y agregó: “Hay una retroalimentación en esto de que él se siente bien y, a su vez, nosotras también por ayudarlo”.

 La importancia de trabajar en equipo

Narella Colussi es magíster en Nutrición y quien se encargó de la alimentación de Diego.

Fue quien destacó este logro como un triunfo, desde múltiples puntos de vista, desde lo personal, desde lo institucional y desde lo profesional.

 “Para mí, desde lo personal es un logro, porque hoy la nutrición es una disciplina bastante manipulada. Todo el mundo sabe de alimentación, todo el mundo opina, todo el mundo vende batidos y, que desde la Facultad de Medicina se pueda entender que es una ciencia que requiere investigación y que se basa en conocimientos científicos y que además es una ciencia que trabaja con otras disciplinas (como en este caso la psicología) me parece un triunfo”.

Al mismo tiempo agregó que es un triunfo también porque “poder desde este lugar ayudar a las personas y darle alegría o cambiarles la vida para bien, es muy importante. Además, no todos los centros de salud ofrecen atención interdisciplinaria en enfermedades crónicas. No todos los profesionales de la salud están concientizados de la importancia de trabajar en equipo y de sumar disciplinas. Creo que es un logro de una Facultad”, dijo.

 

Corrientes, 16 de julio de 2018

Prensa y Comunicación. Facultad de Medicina UNNE

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