Jueves, 01 Junio 2017 11:40

Estudian incidencia de probióticos en disminución de Escherichia coli O157 en intestino de animales

 

El Instituto de Medicina Regional de la UNNE y el Centro de Referencia de Lactobacillus (CERELA), CONICET/Tucumán, iniciaron un proyecto conjunto tendiente a evaluar los efectos de probióticos sobre la presencia de la bacteria “Escherichia coli O157” en tracto intestinal de terneros. Esta bacteria es capaz de producir enfermedad grave en las personas.

 

Escherichia coli (E. coli) es una bacteria que se encuentra normalmente en el intestino del ser humano y de los animales de sangre caliente. Un grupo especial de esta bacteria puede producir una toxina (Toxina Shiga) capaz de provocar enfermedad diarreica y en casi el 10% de los pacientes (especialmente niños pequeños) la infección puede transformarse en una enfermedad con riesgo vital, como el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH).

 

Dentro del grupo de E. coli productores de toxina Shiga, la bacteria “E. coli O157” se transmite al hombre principalmente por el consumo de alimentos contaminados, como productos de carne picada cruda o poco cocida, leche cruda, hortalizas y semillas germinadas crudas contaminadas.

 

La contaminación de la carne con E. coli O157 presente en heces animales generalmente se produce durante el faenado de los animales, como resultado de malas prácticas de faenado, higiene de los mataderos y manipulación de los animales.

 

Es por eso que la eliminación o la disminución de las cantidades de esta bacteria patógena en el tracto intestinal de los terneros no sólo serían favorable para el desarrollo animal sino que disminuiría la posibilidad de contaminación de la carne durante la faena.

 

Según varios estudios previos realizados, la aplicación de probióticos por vía oral tiene efecto terapéutico antes determinadas bacterias nocivas y han demostrado el efecto antagónico de los lactobacillus frente a toxinas de E. coli.

 

Los probióticos son microorganismos vivos, que al usarse como suplementos alimenticios en la cantidad suficiente, producen un beneficio en el estado de salud del consumidor. Los Lactobacillus han sido una de las especies más utilizadas como probióticos.

 

“Se piensa que el uso de aditivos probióticos en rumiantes, específicamente en terneros, influye positivamente sobre parámetros fisiológicos, inmunológicos y productivos pero se hace necesario continuar profundizando en el empleo de los probióticos en los animales jóvenes que aún no han logrado el completo desarrollo ruminal”, explica el doctor Luis Merino, director del Instituto de Medicina Regional de la UNNE.

 

Comentó que en el proyecto que comenzó a desarrollarse con el laboratorio CERELA se estudiará la variación de la concentración de E. coli O157 en materia fecal a los 30, 60, 105 y 150 días terneros luego de la administración de diferentes Lactobacillus.

 

Merino destacó que el Instituto de Medicina Regional fue invitado a participar en el proyecto por ser un centro de investigación de referencia en estudio de Escherichia coli (E. coli), con estudios previos que sostienen el nuevo trabajo a realizar con el CERELA.

Asimismo, resaltó la posibilidad de vinculación con el Centro de Referencia de Lactobacillus, que representa un ámbito de investigación de reconocimiento internacional.