A once años del primer grito de Ni Una Menos, Mónica Baglietto, coordinadora de Mumalá Corrientes dialogó en Radio UNNE y cuestionó el incumplimiento de las medidas de restricción de los violentos hacia las víctimas tras los casos alarmantes de femicidio. Además, reclamó un mejor funcionamiento y celeridad de la Justicia frente a estos hechos.
A pocos días de cumplirse once años de la primera movilización de Ni Una Menos, el movimiento que irrumpió en las calles de todo el país para denunciar la violencia machista y reclamar respuestas efectivas del Estado, la referente de MuMaLá Corrientes, Mónica Baglietto, pidió una mayor celeridad de la Justicia en los casos de violencia de género y trazó un duro diagnóstico sobre las múltiples situaciones de vulnerabilidad que atraviesan las mujeres en una sociedad donde persisten prácticas y estructuras machistas.

El movimiento de mujeres y diversidades no cesa en el reclamo desde que, en 2015, convocó a miles de mujeres tras el femicidio de la adolescente Chiara Páez, una adolescente de 14 años, quien fue asesinada por su novio en la ciudad santafesina de Rufino tras haberse negado a abortar. , el femicidio de Agostina Vega en Córdoba y Dulce Candia en Misiones, encabezan los reclamos de esta undécima marcha por la lucha de una vida libre de violencias y políticas públicas que den respuestas.
En este marco, la referente de Mujeres de la Matria Latinoamericana de Corrientes (MuMaLá), destacó que “lamentablemente, siempre que se aproximan estas fechas que son claves, aparecen estos psicópatas que nos roban la vida, que callan nuestras voces. Es triste decir que salimos nuevamente a gritar por Agostina y a pedir justicia por ella”.
La convocatoria en Corrientes se realizará estemiércoles 3 de junio a las 16.30 en la intersección de Costanera y Rioja frente al Tribunal Oral Penal N°2 para reclamar un mayor compromiso por parte de las instituciones del Estado y la Justicia en la celeridad de los casos denunciados por violencia de género.
Según los datos de la asociación civil “La Casa del Encuentro”, en estos 11 años, se registraron en el país 3.424 víctimas fatales (al 27 de mayo). En Corrientes, se relevó 1 femicidio y 2 dos casos en procesos de investigación. En relación a la tasa de femicidios, ocurre 1 muerte violenta cada 35 horas y 420 intentos de femicidios.

“El foco tiene que estar puesto sobre el femicida y no la víctima”
Uno de los puntos centrales de la entrevista giró en torno al tratamiento de los medios en los casos de violencia de género. Para la referente, hay que seguir concientizando sobre la perspectiva de miradas, que si bien se produjo un cambio positivo en los últimos años, “muchas veces buscamos saber qué hizo la víctima y no cómo actuó el femicida”, afirmó. Esto impacta de manera negativa porque se sigue revictimizando a la mujer, es como si “se ensañaran con las mujeres y nuestros cuerpos. Esto, no sólo desde los medios, sino como sociedad debemos cambiar”, puntualizó.
Asimismo, problematizó el accionar de la Justicia y las declaraciones públicas por parte del Fiscal ante el caso Agostina. “Nos siguen faltando el respeto, degradan la vida de las mujeres. En la conferencia nos trató como objetos, no como sujetos. Es terrible que esto siga ocurriendo y que trate al género de esa forma”.
Justicia, perspectiva de género y falsas denuncias
En diálogo con Radio UNNE, la referente de MuMaLá advirtió que siguen persistiendo fallas institucionales en el abordaje de los casos de violencia de género, que terminan condicionando las investigaciones y la falta de fundamentos en las respuestas judiciales.
En este marco, también mencionó el retroceso del reciente proyecto de ley sobre falsas denuncias en violencia de género presentada en el Congreso e impulsada por la senadora Carolina Losada (UCR) y la diputada Lilia Lemoine (LLA) que busca agravar las penas con mayor severidad por acusaciones falsas, especialmente cuando se trate de delitos contra la integridad sexual o violencia de género.
“Nos encontramos en una situación donde dicen que realizamos falsas denuncias. Esto claramente nos marca que estamos desprotegidas por parte del Estado. También tenemos una Justicia que se agarra de eso y dice que solamente sabemos hacer falsas denuncias”, expresó Baglietto.

Asimismo, esto demuestra el desconocimiento del estado de vulnerabilidad e impacto emocional y físico que tiene que atravesar una persona al momento de denunciar un caso de violencia. “Cuando una mujer es víctima de violencia, lo último que quiere hacer es ir a la comisaría y dejar que un médico forense la controle y la revise. Es terrible que no puedan comprender el momento que atravesamos las mujeres cuando nos atrevemos a denunciar”.
Otro de los aspectos cuestionados fue la efectividad de las medidas cautelares, particularmente las restricciones perimetrales. La referente aseguró que muchas veces estas herramientas resultan insuficientes para garantizar la seguridad de las víctimas. “La perimetral es un papel obsoleto. El violento la viola las veces que quiera. Y es por esto, que hoy más que nunca, nos encontramos acompañando a las víctimas que tienen una perimetral, porque el violento las acecha constantemente. No sabemos en qué momento puede aparecer y ultrajar a la mujer”. En este sentido remarcó, que es importante que escuchen las propuestas que tienen las organizaciones, sobre todo el Estado, en el abordaje de estas situaciones.
La coordinadora de MuMaLá remarcó la necesidad de revisar los criterios judiciales durante las investigaciones. “Si ya hay una denuncia, ya hay pruebas y está todo en proceso de investigación, el agresor es alertado tres veces. Si incumple, debería estar detenido preventivamente mientras se llega al proceso judicial. De lo contrario, estamos poniendo en riesgo la vida de las mujeres y los niños y adolescentes que quedan desamparados y forman parte de su entorno”, puntualizó. Además, agregó que muchas veces las víctimas no pueden llamar a la policía porque no tienen los medios de comunicación suficientes o la policía llega y el violento no está más en el lugar.
«Lamento decir que, en muchos casos, las denuncias por restricción perimetral llegan a tiempo, pero otras veces quedan en la nada porque la Justicia no interviene de manera inmediata ni realiza las acciones que corresponden», subrayó.
Un número que no para de crecer y un Estado sin políticas de género
En la próxima movilización del 3 de junio, las organizaciones incorporarán al documento final el número de femicidios, femicidios vinculados y travesticidios registrados en el país en lo que va del año, además del caso de Agostina Vega. En Corrientes, según datos del observatorio de Mumalá, actualmente se registra 1 femicidio confirmado y 2 casos en proceso de investigación.
La preocupación, no se limita a las cifras. También alcanza a la forma en que los agresores logran insertarse y ocultarse dentro de la comunidad. “El violento es un psicópata que generalmente se camufla en la sociedad. Hace como que es una víctima más del sistema”.
A once años del primer grito de Ni Una Menos, la referente sostiene que el desafío sigue siendo el cumplimiento, resguardo y contención por parte del Estado con las víctimas, así como el compromiso de la sociedad en exigir respuestas que estén a la altura de una problemática que continúa desgarrando nuestras vidas. “No podemos seguir permitiendo como sociedad que esto ocurra. Estas situaciones nos tienen día a día en alerta a todas las mujeres y también a las familias”, concluyó.

















