En lo que representa un aporte para comprender mejor el rol de las termitas en la descomposición de materia orgánica y el ciclo de nutrientes, un estudio de la UNNE analizó qué comen cuatro de las principales especies de termitas del noreste argentino. Identificaron que «cada especie tiene su propio menú».
Las termitas se encuentran entre los grupos de invertebrados más importantes involucrados en la descomposición de la materia orgánica vegetal en ecosistemas tropicales y subtropicales, donde pueden alcanzar altas densidades y biomasa. Su función ecológica es particularmente relevante, por lo que se las reconoce como «ingenieras de ecosistemas del suelo».
Mediante su alimentación, excavación y actividades constructivas, las termitas modifican las propiedades físicas y químicas de los suelos, influyen en la redistribución de nutrientes y afectan la disponibilidad de recursos para otros organismos.
Por ello, conocer la dieta es clave para comprender el rol de las termitas en su relación con el ambiente, pero en el Neotrópico, y particularmente en Argentina, los estudios que abordan la dieta y los hábitos alimenticios de las termitas en ecosistemas naturales siguen siendo escasos.
En este contexto, desde la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura de la UNNE (FaCENA) se llevó a cabo un estudio para analizar y comparar el contenido intestinal de cuatro de las principales especies de termitas del nordeste argentino.
El objetivo final fue evaluar la amplitud del nicho trófico ocupado por estas especies a lo largo del gradiente de humificación, discutir su asignación funcional a grupos de alimentación clásicos y proporcionar nuevas perspectivas sobre sus funciones ecológicas en esta región subtropical.
Los resultados del estudio fueron publicados de manera reciente en la prestigiosa revista internacional «Pedobiología – Journal of Soil Ecology», y se destaca que en las especies analizadas predomina el consumo de material vegetal en descomposición, pero con matices y proporciones únicas para cada especie, y variabilidad de otros componentes dietéticos.
El equipo a cargo del estudio estuvo integrado por la Lic. Ivana Araujo, Dra. Clara Etcheverry y el Dr. Juan Manuel Coronel, del Laboratorio Biología de los Invertebrados y el Grupo de Investigación Biología de los Invertebrados y Protistas («BIP«, FaCENA-UNNE); y el Dr. Darío Larrea, del Laboratorio de Entomología y Zoología Agrícola y el Grupo de Investigación en Monitoreo Ambiental y Entomología Aplicada («GIMAE«, FaCENA-UNNE).
Detalles del Estudio
En el marco del estudio, se analizó la composición del contenido intestinal en cuatro especies de termitas del noreste de Argentina: Amitermes amifer, Microcerotermes strunckii, Neocapritermes opacus y Termes riograndensis.
Se muestrearon tres colonias por especie, con diez obreras analizadas por colonia, totalizando 120 individuos.
El contenido intestinal se clasificó en seis categorías dietéticas.
De acuerdo a los resultados observados, el análisis del contenido intestinal de las cuatro especies de Termitidae reveló diferencias en la contribución relativa y la variabilidad de los elementos dietéticos.
En general, el material vegetal descompuesto fue el componente dominante en todas las especies, aunque su contribución relativa y variabilidad intraespecífica difirieron entre ellas.
Los componentes estructurales de las plantas y las células vegetales aisladas también estuvieron presentes en proporciones variables.
El material no identificado mostró una ocurrencia variable entre las especies, mientras que los hongos estuvieron ausentes o aparecieron sólo en niveles insignificantes, y la sílice mostró una ocurrencia baja o esporádica.
«Los resultados indican que las cuatro especies comparten una dieta mayoritariamente conformada por material vegetal descompuesto, pero difieren en la representación relativa y la amplitud de sus componentes dietario, lo que subraya la utilidad del análisis del contenido intestinal para caracterizar la diferenciación trófica entre las termitas neotropicales», se destacó en las conclusiones.
Relevancia
Desde el equipo a cargo de la publicación indicaron que los resultados ayudan a entender mejor el rol de estas especies de termitas en la descomposición de materia orgánica y el ciclo de nutrientes en los ecosistemas subtropicales.
«Descubrimos que, aunque todas se alimentan principalmente de material vegetal descompuesto, cada especie tiene su propio menú», graficaron.
Explicaron que la diferenciación dietética detectada sugiere que estas especies desempeñan funciones complementarias en la descomposición de la materia orgánica y el ciclo de nutrientes en los ecosistemas del noreste argentino.
En particular se refirieron al análisis de contenido digestivo que demostró ser una herramienta clave para entender cómo conviven y se diferencian estas especies de termitas.
Asimismo, se refirieron a la importancia de publicar los resultados en la revista «Pedobiología – Journal of Soil Ecology», una de las revistas científicas de referencia en el ámbito de la ecología del suelo a nivel mundial, catalogada como Q1, de mayor factor de impacto.
Para concluir, reiteraron que las termitas son clave para la descomposición de la materia orgánica y el reciclado de nutrientes en los ecosistemas subtropicales, y con el estudio realizado desde el BIP y el GIMAE se proporciona información trófica novedosa para cuatro especies neotropicales poco estudiadas.
«Los resultados ayudan a entender mejor el rol de estas especies de termitas en la descomposición de materia orgánica y el ciclo de nutrientes en los ecosistemas subtropicales»




















