En el marco del «I Congreso Científico Sudamericano de Sabanas y Pastizales» se presentaron los resultados de un estudio, coordinado por el Instituto de Botánica del Nordeste (CONICET-UNNE) y en colaboración con la Fundación Hábitat y Desarrollo y el Instituto de Biología Subtropical, que reveló una alta vulnerabilidad y fragmentación del hábitat de Butia noblickii, una palmera endémica del sudeste de la provincia de Corrientes. La red de áreas protegidas es insuficiente para garantizar su conservación a largo plazo.
El género Butia (Becc) Becc. (Arecaceae) comprende cerca de 24 especies sudamericanas de palmeras, la mayoría amenazadas, algunas de reciente descripción y aún escasamente estudiadas desde el punto de vista ecológico, taxonómico y genético.
Dentro de este género, Butia Noblickii (palmera de Bonpland) es una palmera endémica del sudeste de Corrientes (Argentina), cuya distribución abarca el departamento de Paso de los Libres y parte de Monte Caseros.
La especie se encuentra categorizada como «En Peligro» por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y la distribución de sus poblaciones se encuentra fragmentada principalmente por plantaciones forestales y algunos palmares están muy cercanos a cascos urbanos.
Ante la escasez de información sobre esta especie, un proyecto interinstitucional se planteó el objetivo de ampliar los conocimientos sobre su distribución y requerimientos ambientales, a fin de aportar evidencias para la evaluación de su estado de conservación y generar información relevante para el diseño de estrategias de conservación.
Los resultados del estudio fueron presentados de manera reciente en el «I Congreso Científico Sudamericano de Sabanas y Pastizales», realizado en la ciudad de Asunción, Paraguay, donde se expuso la necesidad de extremar medidas de protección de esta emblemática palmera, debido a que la mayor parte de su hábitat real y potencial se encuentra vulnerable.
El equipo a cargo de la investigación estuvo integrado por la Dra. Ercilia María Sara Moreno, Dra. Viviana Solís Neffa y Dra. Gisela Mariel Via do Pico, del IBONE y la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura de la UNNE, el Dr. Mariano Ignacio Giombini (Instituto de Biología Subtropical UNaM-CONICET y Asociación Civil Centro de Investigaciones del Bosque Atlántico «CeIBA» de Misiones), Dra. Genoveva Gatti (Instituto de Biología Subtropical, CeIBA y Facultad de Ciencias Forestales de la UNaM, Misiones) y Gustavo Felipe Aparicio (Facultad de Ciencias Forestales de UNaM y la Fundación Hábitat y Desarrollo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires).

Detalles y Resultados del Estudio
En el marco del estudio, se mapeó la distribución de la especie delimitando 20 polígonos de palmares (16.360 Km2) e identificando 145.793 registros de presencias de palmeras.
Tras un filtrado espacial, se actualizó el área con registros de presencia de la especie (EOO) en 327,69 km2 y fijando el área actual de distribución (AOO) en 99 km2.
El modelado de nicho ecológico (MNE) empleó cinco variables bioclimáticas y nueve edáficas.
Según las principales observaciones, la especie prefiere una disponibilidad hídrica estricta en la estación seca, temperaturas estables, baja tolerancia a extremos térmicos y máximas de hasta 31 °C.
Respecto al suelo, se identificó que prospera en sustratos pedregosos, con bajo nitrógeno, baja capacidad de intercambio catiónico, pH neutro a alcalino, bajos niveles de arcilla y limo, fertilidad química moderada y versatilidad ante diferentes profundidades o compactaciones.
El modelado de nicho ecológico ensamblado predice un área potencial de 49,8 km2 adecuados para el crecimiento de la especie, los cuales se dan principalmente en localidades que coinciden en su mayor parte con su distribución conocida, siendo las áreas más óptimas las situadas hacia el norte de la distribución, en una franja de aproximadamente 15 km. de largo y no más de 6 km. de ancho.
A su vez, se corroboró que el 11,85% (5,9 km2) del área total predicha para la especie se halla incluido en áreas protegidas y el 3,61% (1,8 km2) dentro de la Categoría III del Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN), mientras que en las categorías I y II, de mayor protección, no hay representación.
Conclusiones
Según se destaca en las conclusiones del estudio, el cartografiado realizado amplía los registros de Butia noblickii, revela una distribución de los palmares fragmentada por plantaciones forestales y muestra un aumento de la fragmentación.
La especie es altamente especialista, con rangos estrechos de tolerancia térmica y pluvial, aunque muestra plasticidad respecto al suelo.
“Los resultados actualizan la extensión de ocurrencia (EOO) y aportan el área de ocupación (AOO), hasta ahora desconocida, y revelan que la especie ocupa sólo el 30% de su distribución estimada”, se expone.
Para el equipo a cargo de la investigación, los resultados ratifican el estatus de la especie como «En Peligro».
Respecto a las perspectivas de conservación de la especie, se hizo hincapié en que la red actual de reservas es insuficiente para garantizar la conservación a largo plazo, dejando la mayor parte del hábitat potencial en alta vulnerabilidad.
Al respecto, plantean que la inclusión de su hábitat en la categoría III del OBTN agrava el escenario al permitir desmontes y transformaciones del suelo.
Por ello, se considera «imperioso» reevaluar el ordenamiento territorial para recategorizar los hábitats críticos a mayor protección (Categorías I o II) y diseñar nuevos corredores biológicos.
“Los resultados actualizan la extensión de ocurrencia (EOO) y aportan el área de ocupación (AOO), hasta ahora desconocida, y revelan que la especie ocupa sólo el 30% de su distribución estimada”
*Imágenes de la Nota: Gentileza Dra. Gisela Mariel Via do Pico y Dra. Genoveva Gatti.



















