El estudio se centró en una especie de culebra (Atractus reticulatus) cuya biología es poco conocida para la región. Los datos permitieron reconocer un ciclo reproductivo de tipo estacional, con una sincronía parcial entre machos y hembras. Esta información aporta conocimientos que permitirá evaluar el estado de conservación de la especie.
Conocer el ciclo reproductivo de una especie permite comprender cómo funcionan y se mantienen sus poblaciones en la naturaleza. La biología reproductiva incluye diversos aspectos de índole morfológica, fisiológica y etológica. Entre los aspectos morfológicos, la anatomía gonadal (órgano presente en ambos sexos) y los cambios que experimenta a lo largo del ciclo reproductivo son fundamentales para determinar el momento de producción y maduración de las gametas (ovocitos y espermatozoides) e inferir el período de apareamiento de machos y hembras, entre otros aspectos.
Estos datos constituyen información de base para interpretar la estrategia reproductiva de una especie. Los reptiles pueden presentar ciclos continuos o estacionales, sincrónicos o asincrónicos, así como diversos modelos de desarrollo y nutrición embrionaria, lo que los convierte en un grupo modelo para comprender la diversidad de estrategias reproductivas.
En el marco de un Trabajo Final de Graduación de la Licenciatura en Ciencias Biológicas de la FaCENA-UNNE y bajo la dirección de la Dra. María Teresa Sandoval y el Dr. Martín Ortiz, la estudiante Silvia Ruiz desarrolló un estudio titulado “Ciclo reproductivo de una población de Atractus reticulatus (Serpentes: Colubridae) del nordeste de la provincia de Corrientes”.
Esta especie de culebra es conocida vulgarmente como culebra reticulada o culebra nuca negra y posee una coloración dorsal pardo-rojiza. Es poco conocida en la región debido a sus hábitos semifosoriales (viven parcialmente bajo tierra) y los escasos registros de campo, lo que motivó abordar el tema de investigación.
El objetivo principal del trabajo fue describir la actividad reproductiva de machos y hembras, a partir de la caracterización de la dinámica de las gónadas a lo largo del año. Para ello, se analizaron ejemplares adultos de ambos sexos colectados en distintos meses del año, pertenecientes a la Colección Herpetológica Corrientes (UNNEC).
Las actividades realizadas incluyeron el análisis macroscópico de ovarios, testículos y conductos asociados, para evaluar su tamaño, forma y cambios a lo largo del año, así como el estudio histológico para la caracterización de las gametas.

Actividad gonadal
Los resultados mostraron que en los machos la formación de espermatozoides es estacional, con un aumento de la producción de diciembre a mayo y una disminución en septiembre y octubre. Sin embrago, se constató almacenamiento de espermatozoides en los conductos reproductores en todos los meses. Esta evidencia sugiere que los machos podrían estar en condiciones de aparearse durante todo el año, incluso en periodos de inactividad gonadal.
En las hembras la maduración final de los ovocitos ocurrió entre octubre y diciembre y se registraron ejemplares con espermatozoides en el útero en octubre, indicando evento de cópula. Además, se describió las características del cuerpo lúteo, estructura que se forma después de la liberación del ovocito, y cuya función endócrina regula la formación de las cáscaras del huevo, el mantenimiento de la gestación y la postura de los huevos.
Ciclo reproductivo
A partir de esta investigación, la estudiante Ruiz sugiere que la serpiente Atractus reticulatus presenta un ciclo reproductivo estacional parcialmente sincrónico entre machos y hembras, con máxima actividad gonadal, cópula, gestación y postura entre primavera y verano. Se determinó, además, que existe una sincronización parcial entre los ciclos de los machos y las hembras.
En las hembras la maduración de las gametas coincide con el periodo de cópula y se restringe a los meses cálidos del año, mientras que en los machos la actividad gonadal se prolonga hasta el otoño, pudiendo almacenar espermatozoides a lo largo de todo el año. Este desacople temporal de los procesos reproductivos entre sexos es característico de un ciclo mixto y podría representar una ventaja adaptativa al modo de vida de la especie.
Finalmente, el estudio señala que las variaciones regionales de la temperatura ambiente y las precipitaciones, factores que regulan la reproducción, explicarían las diferencias de los ciclos entre poblaciones de esta especie.
Esta investigación, que le permitió a Silvia Ruiz obtener su título de grado, amplía el conocimiento sobre los patrones reproductivos de serpientes de la región y proporciona información de base para futuros estudios sobre sus poblaciones.

















