Una investigación de la UNNE realizó un análisis morfométrico de la cuenca del río de Oro, en la provincia de Chaco, generando información de relevancia para la comprensión de la dinámica hídrica y de los procesos asociados al peligro de crecidas de este importante río ubicado en el este chaqueño.
El «río de Oro» es un curso de agua cuya cuenca se emplaza se localiza en el sector oriental de la provincia del Chaco, en la cuenca inferior del río Bermejo. Ocupa un área de 3.809,5 km2 y tiene una longitud de 365 km.
El curso principal tiene sus nacientes poco definidas en el noreste de la provincia, en cercanías a la localidad de Presidencia Roca y desemboca en el río Paraguay. El cauce principal del río de Oro se ubica en el sector oeste de la cuenca y recibe en su tramo un total de ocho afluentes, tres por su margen derecha y cinco desde la izquierda.
A pesar de su importancia en la hidrografía de la provincia de Chaco, los datos de aforos de este río son escasos, fragmentados y desactualizados, asimismo, las investigaciones sobre morfometría de cuencas son pocas.
Ante ello, desde el Departamento de Geografía de la Facultad de Humanidades de la UNNE se consideró pertinente aportar a un mayor conocimiento de la dinámica hidrológica de la cuenca del río de Oro, para lo cual se realizó un estudio de sus condiciones físicas y en los factores que influyen en las crecidas.
Los avances del estudio fueron presentados recientemente en un artículo publicado en la revista «Geográfica Digital» de la UNNE, en el que se destaca que el análisis morfométrico realizado permitió caracterizarlo con una cuenca grande, alargada, con pendientes muy suaves y baja densidad de drenaje.
«Esta cuenca representa un caso singular por su escasa pendiente, gran extensión y relevancia para centros urbanos que se emplazan sobre su planicie de inundación», se remarca en el trabajo que forma parte de la tesis doctoral del Lic. Julio Meza, investigador de la UNNE, con la dirección de la Dra. Liliana Ramírez (UNNE y CONICET) y la codirección de la Dra. Verónica Gil (Universidad Nacional del Sur).
En diálogo con UNNE Medios, el Lic. Meza destacó que el estudio constituye un primer aporte en detalle al estudio de la dinámica de la cuenca del río de Oro y su vinculación con el peligro de crecidas, pero también contribuye a llenar un vacío en la investigación hidrológica al aplicar un análisis morfométrico detallado de una cuenca de llanura del nordeste argentino, un contexto poco explorado en comparación con cuencas de montaña.
Detalles del Trabajo
Para la realización del trabajo, se elaboró una base de datos geográfica integrada por capas vectoriales de la cuenca y la red de drenaje, complementadas con un modelo digital de elevaciones [MDE] de resolución espacial media.
Mediante el uso de Sistemas de Información Geográfica y base de datos cuantitativa, se midieron y calcularon los parámetros e índices morfométricos vinculados a tamaño y forma (área, perímetro, longitud máxima, ancho, factor de forma, razón de elongación); relieve (pendiente media, razón y relación de relieve); y red de drenaje (orden, relación de bifurcación, densidad y frecuencia de drenaje).
Entre las principales conclusiones, se exponen las características de la cuenca (grande, alargada, de pendientes muy suaves y baja densidad de drenaje) que generan un escurrimiento lento, sin crecidas repentinas, y explican una respuesta hidrológica atenuada ante eventos de precipitación.
Los parámetros de forma y relieve refuerzan esta caracterización, al indicar caudales que escurren a baja velocidad y escasa capacidad erosiva, con una red de drenaje de cuarto orden, con relaciones morfométricas coherentes de cuencas de llanura.
Se agrega que la baja densidad de drenaje (0,27 km/km²) y la frecuencia de drenaje (0,003) evidencian un sistema hidrográfico poco desarrollado, lo que se asocia a la alta permeabilidad de los materiales litológicos presentes en la cuenca.
Esta condición se traduce en una respuesta lenta y sostenida frente a las precipitaciones, lo cual puede ser favorable porque contribuye en atenuar las crecidas, pero puede resultar negativo al generar una mayor permanencia del agua cuando avanza sobre zonas urbanas cercanas al cauce.
En el estudio se analizó asimismo la «relación de bifurcación media», análisis que reveló que los caudales se integran rápidamente en los cursos de orden superior, generando una mayor concentración del escurrimiento en el tramo principal.
Al respecto, se expone que esta dinámica, combinada con la amplia superficie de la cuenca, caracterizada por pendientes menores al 2% y cotas inferiores a los 60 metros sobre el nivel del mar, determina que las zonas bajas próximas al río de Oro y a las confluencias de sus afluentes de tercer y cuarto orden constituyan los sectores más susceptibles a eventos de crecidas.
Las principales zonas expuestas al riesgo de inundación son las áreas urbanas como General Vedia, Selvas del río de Oro y General José de San Martín, cuyas urbanizaciones han avanzado sobre la planicie de inundación de dicho río y que se han visto afectadas en diferentes ocasiones.
«El estudio constituye un primer aporte en detalle al estudio de la dinámica de la cuenca del río de Oro»
Relevancia
«Los resultados obtenidos constituyen una base de rigor científico para la planificación ambiental, con énfasis en la gestión de los riesgos» explicó el autor del estudio.
Justamente, el análisis del riesgo de inundaciones es uno de los objetivos principales de la tesis doctoral del Lic. Meza, quien además es docente de la Cátedra «Hidrografía Marina y Continental» de la Facultad de Humanidades de la UNNE.
En ese sentido, indicó que la información puede servir de insumo a futuro para predecir las crecidas del río, estimar cómo se comportará el agua en función de la pendiente, de la forma de la cuenca, del relieve, y demás datos, y de esa forma determinar si el río producirá crecidas repentinas o moderadas.
«También contribuirá a identificar qué sectores de la cuenca se inundarán rápidamente ante una crecida, en qué lugares impactará más el agua, entre otros usos de la información.
En el artículo publicado en la revista Geográfica Digital, se resalta que la investigación, si bien replica una metodología consolidada, aporta evidencias científicas sobre la dinámica hídrica de ambientes de baja energía fluvial, y también ofrece insumos claves para la gestión del territorio y la planificación frente al peligro de crecidas e inundaciones.
«En suma, la caracterización morfométrica de la cuenca del río de Oro no solo aporta a la comprensión hidrológica de ambientes de llanura del Chaco, sino que constituye una herramienta clave para evaluar el peligro de crecidas e inundaciones urbanas en contextos de creciente variabilidad climática», se concluye.






















