La Facultad de Medicina de la UNNE incorpora tecnologías aplicadas a la enseñanza para enriquecer la formación práctica de sus estudiantes. En ese marco, la Cátedra II de Anatomía Humana desarrolla un Laboratorio de Impresión 3D que produce modelos anatómicos utilizados en talleres y trabajos prácticos, permitiendo abordar contenidos desde una perspectiva más visual, precisa y vinculada con la práctica profesional.
El profesor Arturo Gorodner, titular de la Cátedra II de Anatomía Humana, explicó que el laboratorio nació con el objetivo de complementar la enseñanza mediante modelos tridimensionales capaces de representar estructuras anatómicas con gran fidelidad. La propuesta forma parte de un trabajo sostenido que busca acompañar el aprendizaje por competencias desde los primeros años de la carrera.
Entre los materiales producidos se encuentran reproducciones óseas, articulaciones y cortes anatómicos de distintas regiones topográficas, diseñados para facilitar la comprensión de relaciones anatómico-clínicas y anatómico-quirúrgicas. Estas piezas complementan el material de osteología disponible en la Facultad y amplían los recursos utilizados durante las actividades prácticas.
La familiarización con modelos 3D permite que los estudiantes incorporen distintas competencias vinculadas a la anatomía humana
Los estudiantes trabajan con estos modelos guiados por jefes de trabajos prácticos y ayudantes alumnos, quienes acompañan el proceso de aprendizaje en los espacios de formación. Desde primer año, la asignatura introduce el uso de modelos simulados para favorecer el reconocimiento de estructuras y la comprensión anatómica, una experiencia que luego se articula con otras materias y culmina en el gabinete de simulación durante las etapas más avanzadas de la carrera.
“La familiarización temprana con modelos tridimensionales permite que los estudiantes incorporen progresivamente distintas competencias vinculadas a la anatomía humana”, señaló Gorodner al referirse al valor pedagógico de esta metodología.
El desarrollo del laboratorio también implicó la capacitación de personal técnico y de apoyo de la propia cátedra, que asumió el desafío de formarse en impresión 3D para producir materiales anatómicos dentro de la institución. Esta experiencia permitió consolidar capacidades técnicas propias y sostener el crecimiento del proyecto con recursos humanos formados en la unidad académica.
La iniciativa además se vincula con el patrimonio académico de la Facultad. El material producido se incorpora al Museo Antonio Terráes —dedicado al material anatómico y cadavérico— y dialoga con otros espacios, como el museo histórico, que resguarda mobiliario patrimonial y una colección de más de 17.000 libros e incunables vinculados a la anatomía humana. A ello se suma un espacio destinado a la producción 3D y otro dedicado al instrumental quirúrgico histórico.
Los ayudantes alumnos participan activamente de distintos proyectos asociados al laboratorio, algunos de los cuales fueron presentados en congresos de anatomía y obtuvieron reconocimientos académicos. Parte de este trabajo también puede recorrerse de forma virtual a través del sitio web institucional, donde la comunidad académica accede a materiales y modelos anatómicos en formatos 2D y 3D.
La experiencia del Laboratorio de Impresión 3D refleja una articulación entre enseñanza, innovación tecnológica y producción académica, con el propósito de enriquecer las prácticas de formación en Anatomía Humana.



















