Como una herramienta para favorecer la integración del cuidado de la biodiversidad con el desarrollo territorial, se presentó el SIMAPSA (Sistema Municipal de Áreas Protegidas de Santa Ana), fruto de un trabajo del municipio con el asesoramiento de la Universidad Nacional del Nordeste. Se crearon distintos instrumentos para la protección de áreas naturales de interés y, entre otras categorías de gestión, se declaró al Ipacaá, al tucán y al surucuá como «Emblemas Naturales del Territorio».
La presentación del SIMAPSA fue realizada en el marco de la Feria del Libro de Santa de los Guácaras, y se constituye en el primer instrumento normativo, aprobado por Ordenanza N°204/2026, de gestión para el desarrollo y manejo de las áreas protegidas en el territorio del municipio de Santa de los Guácaras.
Se destacó que el flamante Sistema Municipal de Áreas Protegidas de Santa Ana surge como respuesta a la necesidad de afrontar los desafíos que plantea la adaptación de los problemas que genera el cambio climático, y la latente amenaza de la pérdida de hábitats naturales y biodiversidad.
«El objetivo es garantizar la conservación de las funciones de los ecosistemas vitales de los humedales, bosques y la biodiversidad en el territorio de Santa Ana de los Guácaras», se expuso.
La presentación contó con la presencia de la intendenta local, Silvana Almirón; el coordinador de los Centros Regionales y Extensiones Áulicas de la UNNE, Lic. Exequiel Nardelli; el Dr. Rodrigo Cajade, docente e investigador de la UNNE que colaboró y asesoró en la elaboración del proyecto; el Dr. Adrián Di Giacomo, director del Centro Científico Tecnológico CONICET Nordeste; demás autoridades municipales, personal de la Dirección de Parques y Reservas de la Provincia de Corrientes, docentes, investigadores y estudiantes de la Facultad de Ciencias Exactas y naturales y Agrimensura de la UNNE, y público en general.
El SIMAPSA es el fruto de un trabajo articulado que se fue consolidando, a través de distintas acciones, entre la UNNE y el Municipio de Santa Ana de los Guácaras, y que ahora se transforma en una muestra del compromiso para que el desarrollo territorial se realice de manera sostenible, integrado a la conservación de la biodiversidad», señaló el Dr. Rodrigo Cajade, quien brindó asesoramiento en la redacción de la ordenanza.
Sostuvo que es una medida de gran relevancia para una localidad con una gran riqueza natural, pero que enfrenta un progresivo crecimiento de la ocupación del territorio con fines residenciales y otras actividades, el cual debe ser acompañado con la gestión para la conservación de los ambientes naturales.
En esa línea, indicó que el SIMAPSA establece varios instrumentos de protección de la naturaleza, y con la aprobación de la ordenanza ya definieron las primeras áreas incluidas en el sistema.
En tanto, hacia adelante se debe seguir trabajando para identificar otros ambientes, ecosistemas o espacios verdes que puedan ser puestos bajo la protección normativa, así como las especies de la fauna y flora.
Detalles del SIMAPSA
El Sistema Municipal de Áreas Protegidas de Santa Ana contempla cinco instrumentos de gestión de las áreas protegidas.
El primero es la denominación de «Emblema Natural del Territorio», reconocimiento que tiene como función el fortalecimiento de la identidad cultural y pueden ser declarados, bajo esta categoría honorífica, especies de animales, plantas o paisajes, por su valor estético, simbólico y turístico.
Con la aprobación de la ordenanza ya se otorgó ese reconocimiento al “Ipacaá” (Aramides ipecaha), ave cuya imagen está en el logo del municipio y en la bandera comunal, para el “Tucán” (Ramphastos toco) y Al “Surucuá” (Trogon surucura), que son aves frecuentemente observadas en Santa Ana y muy reconocidas por habitantes locales y turistas.
El segundo instrumento establecido es el de «Reserva Natural Municipal», que incluye tierras de exclusivo dominio municipal, destinadas a conservar valores naturales y culturales.
Bajo este instrumento fue incluida la Laguna Atey que representa la primera Reserva Natural Municipal declarada en la localidad.
La «Reserva Natural de Usos Múltiples» es el tercer instrumento previsto, que comprende territorios de dominio municipal y privado que, por común acuerdo, son destinados a un manejo sostenible.
Hasta el momento no cuenta con ninguna área declarada bajo esta categoría de protección.
Otra figura de protección implementada es la de «Espacio Verde Municipal Protegido», que incluye territorios incorporados al dominio público durante la creación de loteos y ampliación de núcleos urbanos.
Su objetivo es generar una red de conectividad natural y promover una urbanización sostenible, y ya se cuenta con el primer «Espacio Verde Municipal Protegido» que es el Parque Leconte.

Por último, el instrumento de «Humedales de Importancia para su Conservación» incluye lagunas, cañadas, esteros, bañados y otros humedales de interés para su protección y conservación.
El objetivo de esta categoría es promover acciones de conservación y destacar la importancia de estos ambientes.
Al respecto, la Cañada Mandyyuraty se constituyó en el primer Humedal de Importancia para su Conservación de Santa Ana de los Guácaras.
«El Simapsa contempla cinco instrumentos de gestión de las áreas protegidas»

Vínculos para la Conservación
El Dr. Cajade reiteró la importancia del trabajo conjunto entre la UNNE y el Municipio de Santa Ana que, en un primer momento, se gestó como actividades individuales de equipos de la Universidad en escuelas e instituciones de la localidad, sin conexión con el Gobierno municipal.
Pero tras la firma de un Convenio Marco de Trabajo, se logró que esas acciones pudieran formalizarse y transformarse en proyectos de investigación, convenios de servicios y proyectos de extensión.
«Todo ese trabajo fue la base para la propuesta de establecer una normativa de protección del recurso natural, logro que esperamos pueda realmente afianzar el cuidado del recurso natural y su valoración», indicó.
En esa línea, comentó que desde la Universidad se decidió la donación de binoculares y guías de ave como elementos para favorecer la actividad de observación de aves en la localidad, que constituye un atractivo muy convocante para turistas y visitantes.
«EL SIMAPSA es una medida de gran relevancia para una localidad con una gran riqueza natural, pero que enfrenta un progresivo crecimiento de la ocupación del territorio»
- Imágenes: Gentileza Dr. Rodrigo Cajade, Dr. José Miguel Piñeiro y Dr. Juan Manuel Fernández.




















