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FACULTAD DE INGENIERIA
Se graduaron con un trabajo que definió la ubicación de un sistema de riego para una arrocera en Ituzaingó

El área de estudio seleccionada está dentro de los límites de la zona de Rincón Santa María, a 6,37 kilómetros del río Paraná. La superficie total del área de estudio es de 1.085 hectáreas. El lugar se encuentra próximo a Ituzaingó y cerca de la represa de Yacyretá.

El proyecto utiliza la obra de toma de la Central Hidroeléctrica Yacyretá para que el agua llegue por gravedad, sin necesidad de bombas. Es una de las definiciones centrales del Trabajo Final de Ignacio Rojo Pugliese y Hernán Lino Sánchez.

 

El anteproyecto que analiza dónde ubicar un sistema de riego para una arrocera enclavada en Ituzaingó (Corrientes), desde el punto donde se toma el agua hasta los distritos de riego, posibilitó a Ignacio Rojo Pugliese y Hernán Lino Sánchez, graduarse de Ingenieros Civiles con orientación en Estructuras Hidráulicas de la UNNE.

El trabajo lleva el título «Anteproyecto de Sistema de Riego para producción arrocera – Ituzaingó (Corrientes)» y contó con el asesoramiento académico de los ingenieros Alejandro Ruberto y Mauricio Vidal Ramallo, ambos docentes de la Facultad de Ingeniería de la UNNE.

El objetivo planteado era encontrar el lugar donde instalar el sistema, teniendo en cuenta a la vez aspectos sociales, económicos y ambientales.

La exposición y defensa de un Proyecto Final, es una instancia obligatoria que los estudiantes de la Facultad de Ingeniería -en cualquiera de sus ramas- deben cumplir para poder graduarse donde los proyectos innovadores o que den solución a un problema concreto de la sociedad son propuestos en el ámbito académico.

Ubicación. Para decidir la ubicación, los proyectistas usaron el método de análisis jerárquico (MAJ), una herramienta que se aplica cuando hay que tomar una decisión y existen varios factores a la vez que a diferencia de otros métodos que solo usan números y mediciones, el MAJ también incorpora opiniones y valoraciones de las personas que deciden, junto con los datos objetivos.

El procedimiento parte de definir un objetivo general, que en este caso fue determinar el lugar donde ubicar el sistema de riego y luego identificar los factores que entran en juego en esa elección y para ello se consideraron tres:

Emplazamiento: qué tan cerca está el lugar de una fuente de agua, buscando que el sistema funcione bien y que los costos bajen.

Suelo: si la tierra sirve para la agricultura, según sus propiedades y su capacidad de producir.

Uso del suelo: si el área todavía no está siendo explotada, lo que permite pensarla como una superficie agrícola a futuro.

De estos tres factores, el emplazamiento es el que más peso tuvo en la decisión, porque incide de manera directa en la economía y en la rentabilidad del proyecto. En segundo lugar quedó el suelo, ya que su capacidad para la agricultura resulta necesaria para que el sistema funcione y el uso del suelo, aunque pesó menos en la decisión final, sirvió para detectar áreas con potencial agrícola que todavía no se aprovecha.

Los autores del Proyecto, Ignacio Rojo Pugliese y Hernán Lino Sánchez, se graduaron de Ingenieros Civiles con orientación en Estructuras Hidráulicas de la UNNE.

Terreno elegido.  El área seleccionada está dentro de los límites de la zona de Rincón Santa María, a 6,37 kilómetros del río Paraná. Los límites del área son la Ruta Nacional n.º 120, la Ruta Nacional n.º 12 y la avenida 9 de Julio, dentro del territorio de Ituzaingó, Corrientes.

La superficie total del área de estudio es de 1.085 hectáreas. El lugar se encuentra al lado de Ituzaingó y cerca de la represa de Yacyretá, lo que facilita tanto el acceso al lugar como la disponibilidad de agua.

Pilares del proyecto. Los autores describen el sistema proyectado como la solución que mejor equilibra al distrito de riego y la sostienen en cuatro puntos técnicos y económicos.

Aprovechamiento de infraestructura ya existente. El proyecto utiliza la obra de toma de la Central Hidroeléctrica Yacyretá, ubicada en Rincón Santa María; como esa obra funciona a una altura de 83,00 metros sobre el nivel del mar, el agua puede bajar por la fuerza de la gravedad, sin necesidad de bombas, lo que reduce el gasto inicial.

Diseño del canal según el terreno. El canal principal no llevará revestimiento, una decisión que se sustenta en que el suelo del lugar es arcilloso y deja pasar muy poca agua. Al compactar el suelo mecánicamente, se logra que el agua no se filtre, con una obra de bajo costo y poco mantenimiento.

Reutilización de la tierra removida. Para mover la tierra durante la obra, se aplicó una estrategia de balance de masas: la tierra que se saca de un sector, ubicado por encima de la curva de nivel de 85,6 metros sobre el nivel del mar, se usa para rellenar las zonas bajas. De esta forma no hace falta comprar ni transportar tierra desde otro lugar.

Estructura para bajar el desnivel del agua. En la entrada del distrito hay una diferencia de altura entre el canal y el terreno. Para resolverla sin necesidad de grandes rellenos, se colocará una rápida con un colchón que amortigua el impacto del agua. Esta estructura contiene la turbulencia que se genera cuando el agua cae y evita que los canales sin revestir, ubicados más abajo, se erosionen.

Los autores resumen que la combinación de una red que conduce el agua por gravedad, el uso de materiales del propio lugar y estructuras que resuelven los desniveles permite que el sistema se sostenga en el tiempo, tanto en su funcionamiento como en sus costos.

Garantía del abastecimiento.  Un punto central del trabajo es demostrar que el agua va a llegar de forma continua al sistema, sin cortes, usando solo la fuerza de la gravedad. Para eso, el nivel del agua en el embalse de Yacyretá tiene que mantenerse, en todo momento, por encima de la altura de entrada a la obra de toma.

Los nuevos ingenieros revisaron los datos históricos y hallaron que, incluso durante la sequía más severa registrada en la cuenca del río Paraná en los últimos 120 años (ocurrida en 2022), el nivel del agua en el embalse de Yacyretá se mantuvo por encima de los 82,75 metros sobre el nivel del mar.

Esto ocurre porque la Central Yacyretá, para funcionar, necesita mantener el nivel del embalse lo más cercano posible a su altura de diseño, que es 83 metros sobre el nivel del mar. Esto le permite aprovechar al máximo la caída del agua y hace que sus turbinas Kaplan funcionen sin fallas.

La entrada de agua hacia el sistema de riego está ubicada a 77,00 metros sobre el nivel del mar. Esto significa que, incluso en el peor escenario de sequía del último siglo, hay una diferencia de altura de al menos 5,75 metros entre el nivel del agua en el embalse y la entrada a la toma. Esa diferencia de altura es la que empuja el agua, de forma constante, hacia el canal.

Es así que, mientras el nivel del agua se mantenga por encima de los 77,00 metros sobre el nivel del mar, el agua va a llegar hacia los canales del distrito de riego por la fuerza de la gravedad.

Los proyectistas señalaron además que, si bien el embalse de Yacyretá se maneja con cierta regulación, para calcular el tamaño del canal decidieron tratarlo como si el agua estuviera siempre disponible sin regulación. De esta forma, se aseguran de que el canal esté preparado para la demanda de agua sin calcular su tamaño en base a promedios.

El informe final presentado tiene un detalle pormenorizado del anteproyecto con 15 planos de alcantarillas, canales principales y secundarios de riego, caminos, etc. Son más de 180 páginas en las que se fundamenta la metodología empleada, características edafológicas; dosis de riego de cultivo; cálculo y diseño del canal maestro entre otra información.

También está el cálculo del costo de la obra, estimada en 22.778.039.526 pesos, en la que se incluye además el plazo de amortización de la inversión que se realice.