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Emiten segundo informe de seguimiento del escenario del fenómeno del Niño 2026 para Chaco y la región

Investigadores de la Facultad de Ingeniería de la UNNE y la Universidade Federal de Santa Maria de Rio Grande do Sul, Brasil, emitieron un segundo informe de actualización de seguimiento del escenario «El Niño 2026», en el que se destaca que aunque la probabilidad de ocurrencia aumentó y el escenario climático es más consistente, la intensidad final del evento, la distribución espacial de las lluvias y los impactos concretos en la Provincia del Chaco siguen siendo inciertos.

 

Ante los pronósticos de la llegada de El Niño a la región y a fin de contar con información de rigor científico que los gobiernos locales y la comunidad puedan utilizar para adoptar medidas de prevención y tomar mejores decisiones, la Universidad Nacional del Nordeste avanza junto a la Universidade Federal de Santa Maria de Rio Grande do Sul, Brasil, en la conformación de un observatorio de este fenómeno climático.

Investigadores del Departamento de Hidráulica de la Facultad de Ingeniería de la UNNE trabajan junto a pares de los Programas de Posgrado en Ingeniería Civil (PPGEC) y en Ingeniería Ambiental (PPGEAmb) de la institución brasilera, en los análisis necesarios y cuentan actualmente con una síntesis preliminar sobre el posible desarrollo de El Niño durante 2026 y sus implicancias hidrológicas y territoriales para la Provincia del Chaco.

En ese sentido, emitieron un segundo informe con el seguimiento de la evolución del ENOS y la traducción de la información climática e hidrológica en criterios prácticos de preparación para municipios, en especial aquellos con equipos técnicos reducidos.

RESUMEN
A mediados de junio de 2026, el escenario de transición hacia El Niño se encuentra más consolidado que en la Nota Técnica Nº 1. El Servicio Meteorológico Nacional de Argentina informó el 1 de junio que las condiciones del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) continuaban siendo neutrales, aunque con anomalías positivas de temperatura superficial del mar en la mayor parte del Pacífico ecuatorial, vientos alisios levemente debilitados e Índice de Oscilación del Sur negativo.

Para el trimestre junio-julio-agosto de 2026, el SMN indicó alrededor de 90% de probabilidad de desarrollo de una fase cálida o El Niño.

En el plano internacional, NOAA/CPC actualizó el 11 de junio de 2026 el sistema de alerta a “Aviso de El Niño” (El Niño Advisory), indicando que las condiciones El Niño ya están presentes y que se espera su fortalecimiento hacia el verano 2026-2027. La misma actualización señala una probabilidad relevante de que el evento alcance intensidad muy fuerte durante noviembre 2026-enero 2027, aunque NOAA/CPC advierte que incluso eventos muy intensos no producen los impactos esperados en todos los lugares.

El IRI, en su última actualización del 19 de mayo, también señaló una transición rápida hacia El Niño, con probabilidades muy elevadas de persistencia durante el resto de 2026.

Aunque la probabilidad de ocurrencia aumentó y el escenario climático es más consistente, la intensidad final del evento, la distribución espacial de las lluvias y los impactos concretos en la Provincia del Chaco siguen siendo inciertos. Por ello, la recomendación principal no es comunicar alarma, sino fortalecer una preparación proporcional, gradual y técnicamente fundada, articulando el seguimiento de lluvias locales y regionales con el monitoreo hidrológico de la Cuenca del Plata, especialmente del sistema Paraná-Paraguay.

Qué cambió desde la Nota Técnica Nº 1
La Nota Técnica Nº 1 fue elaborada en un contexto de transición climática, cuando las señales de desarrollo de El Niño eran relevantes pero todavía incipientes. Desde entonces, las actualizaciones del SMN, NOAA/CPC, IRI y otros productos climáticos muestran una consolidación progresiva del escenario cálido en el Pacífico ecuatorial.

La tabla 1 resume los principales cambios observados entre comienzos de mayo y mediados de junio de 2026, y su interpretación para la vigilancia hidrometeorológica y la preparación territorial en la Provincia del Chaco.


Estado actual del ENOS y perspectivas 2026

El SMN informó en junio de 2026 que las condiciones del ENOS eran consistentes con condiciones neutrales. No obstante, las anomalías de temperatura superficial del mar (TSM) en el Pacífico ecuatorial eran positivas en la mayor parte de la región, con máximos cerca de la costa sudamericana. Durante mayo, todas las regiones Niño registraron anomalías positivas, con valores semanales aproximados de +0,7 °C en Niño 4, +0,5 °C en Niño 3.4, +0,8 °C en Niño 3 y +1,7 °C en Niño 1+2.

El SMN también señaló vientos alisios levemente debilitados en gran parte del Pacífico ecuatorial e Índice de Oscilación del Sur (IOS) negativo, con un valor de -14,5 al 30 de mayo. Estos elementos eran consistentes con una transición hacia una fase cálida, aunque al momento de esa actualización todavía no implicaban, para el SMN, la declaración de un episodio El Niño plenamente establecido.

Posteriormente, NOAA/CPC actualizó el 11 de junio de 2026 el estado del sistema de alerta a “Aviso de El Niño” (El Niño Advisory), indicando que las condiciones El Niño ya están presentes y que se espera su fortalecimiento hacia fines de 2026 e inicios de 2027. La declaración de condiciones El Niño no implica que sus impactos hidrometeorológicos ya estén ocurriendo en Chaco, sino que el forzante climático asociado al Pacífico ecuatorial se volvió más consistente y debe incorporarse al seguimiento preventivo.

NOAA/CPC también señaló una probabilidad relevante de que el evento alcance intensidad muy fuerte durante noviembre 2026-enero 2027. Sin embargo, la propia institución advierte que incluso eventos muy intensos no producen impactos esperados en todos los lugares; su mayor intensidad aumenta probabilidades, pero no determina por sí sola la ocurrencia de impactos extremos.

Existe la posibilidad de que el evento alcance intensidad moderada, fuerte o incluso muy fuerte, aunque persisten incertidumbres relevantes respecto de su magnitud, duración y evolución estacional. Su intensidad dependerá, entre otros factores, de la evolución de las anomalías de temperatura superficial y subsuperficial del mar, de la respuesta atmosférica acoplada y del comportamiento de los vientos en el Pacífico ecuatorial durante los próximos meses.

Para facilitar la comparación de productos presentados en diferentes formatos y escalas, se construyó la Figura 3, que sintetiza los resultados de distintos organismos internacionales. Debe destacarse que en este gráfico se representan valores medios o representativos de las previsiones, por lo que no queda plenamente reflejada la incertidumbre asociada a la dispersión de los modelos y miembros de ensamble, visible en la Figura 2.

La comparación muestra que las previsiones de IRI y NOAA/NCEP-CFSv2 presentan trayectorias similares, mientras que el ECMWF proyecta anomalías más elevadas hacia el período de máxima expresión del evento. La previsión del IRI parte de valores diferentes porque su actualización disponible corresponde a mediados de mayo, mientras que la actualización de junio todavía no se encontraba disponible al momento de elaboración de esta Nota Técnica.

Debe resaltarse que las previsiones climáticas poseen carácter probabilístico. En este momento no es posible anticipar con alto grado de confiabilidad la magnitud ni la distribución espacial de las precipitaciones, crecidas, anegamientos u otros impactos en la provincia del Chaco.

Predictibilidad: por qué junio es un punto de inflexión
Las previsiones de ENOS emitidas durante marzo, abril y mayo deben interpretarse con especial cautela debido a la llamada barrera de predictibilidad del período marzo-mayo, período en el cual históricamente los modelos presentan menor habilidad para anticipar la evolución del fenómeno. A partir de junio, esa limitación suele reducirse, ya que los modelos incorporan mejor la evolución observada del Pacífico ecuatorial y la posible respuesta atmosférica acoplada.

Esto no significa que las previsiones de junio sean certezas. Significa que el seguimiento entra en una fase más informativa para la gestión, especialmente cuando diferentes centros de monitoreo convergen en una misma dirección. Por lo tanto, la actualización de junio justifica reforzar las rutinas de monitoreo y preparación, sin abandonar el lenguaje probabilístico.

Doble escala del riesgo en Chaco
Para comprender cómo El Niño puede afectar a la provincia del Chaco se recomienda la relectura de la Nota Técnica Nº 1. De manera sintética, para la provincia del Chaco, el riesgo asociado a El Niño debe evaluarse en dos escalas simultáneas. La primera corresponde a las lluvias locales y regionales, con efectos directos sobre anegamientos, drenaje urbano y rural, humedad del suelo, caminos, producción, humedales, salud y abastecimiento de agua.

La segunda corresponde a la respuesta integrada de la Cuenca del Plata, especialmente por los aportes del Alto Paraná, del río Paraguay y del Iguazú, así como por los niveles del Paraná en su tramo medio.

Pronóstico estacional hidrológico exploratorio en Corrientes
Como insumo complementario para el seguimiento de la respuesta hidrológica de la Cuenca del Plata, se consultó el pronóstico estacional de caudales del sistema GloFAS/Copernicus para la estación de Corrientes. GloFAS es un producto global del Copernicus Emergency Management Service orientado al monitoreo y pronóstico hidrológico, que combina información meteorológica, modelación hidrológica y simulaciones de caudal para grandes sistemas fluviales.

La Figura 4 presenta una previsión estacional de caudal, expresada en términos probabilísticos y comparada con una climatología de referencia. Este tipo de producto permite identificar señales de tendencia, como posibles escenarios de caudales por encima o por debajo de lo normal en los próximos meses.

En la figura se observa una señal de aumento progresivo de los caudales previstos hacia fines de 2026, con parte de los escenarios ubicándose en categorías altas o extremadamente altas.

La Figura 5 presenta la previsión estacional de caudales de Copernicus/GloFAS transformada a cotas hidrométricas para Corrientes mediante una curva inversa cota-caudal ajustada a partir de aforos disponibles.

Esta conversión debe interpretarse como una estimación técnica exploratoria y no como una curva oficial ni como un pronóstico hidrométrico operativo. Los niveles de referencia utilizados para Corrientes fueron: alerta 6,50 m y evacuación 7,00 m, según el cuadro hidrológico del INA/SIyAH del 11 de junio de 2026. Estos valores deben verificarse siempre con los boletines oficiales vigentes al momento de la toma de decisiones.

Los box-plots representan la dispersión de los escenarios previstos: la caja indica el rango intercuartílico, entre los percentiles 25 y 75; la línea interna representa la mediana; y los extremos muestran el rango mínimo-máximo de los miembros de la previsión. Se observa que la incertidumbre aumenta hacia los últimos meses de 2026, como es esperable en previsiones estacionales.

La trayectoria central de la previsión indica un aumento progresivo de las cotas hacia octubre-diciembre de 2026, con valores medianos que, en Corrientes, permanecerían por debajo de los niveles de alerta y evacuación. Sin embargo, algunos miembros del ensamble alcanzan valores superiores, incluso próximos o por encima de esos umbrales, lo que refuerza la necesidad de seguimiento continuo.

GloFAS/Copernicus utiliza previsiones estacionales asociadas al sistema europeo ECMWF. En los productos climáticos analizados, ECMWF muestra una señal de El Niño más intensa que otros productos, por lo que sus resultados deben considerarse como un escenario exploratorio adicional y no como escenario único.

En consecuencia, la información de GloFAS/Copernicus debe considerarse una señal adicional para reforzar el seguimiento técnico y la preparación preventiva. No sustituye los boletines, pronósticos y alertas emitidos por el INA/SIyAH, la APA Chaco, el SMN, Defensa Civil y otros organismos provinciales y nacionales competentes. Las decisiones operativas deben basarse siempre en las fuentes oficiales de monitoreo y alerta, especialmente cuando los pronósticos de corto plazo indiquen acumulados significativos de precipitación o ascenso de niveles hidrométricos.

Marco institucional y alcance de las recomendaciones
La Administración Provincial del Agua (APA) viene acompañando la evolución de la situación hidrometeorológica y participa en la elaboración de esta Nota Técnica, aportando su experiencia en el monitoreo, análisis y gestión de eventos hídricos en la provincia del Chaco. En consecuencia, las informaciones, recomendaciones y actualizaciones emitidas por la APA, junto con las de otros organismos provinciales y nacionales competentes, deben ser consideradas referencias centrales para la toma de decisiones.

Las medidas sugeridas en esta Nota Técnica tienen carácter general y orientativo. Deben entenderse como una guía amplia de preparación preventiva, adaptable a las realidades institucionales, territoriales y operativas de cada municipio. Algunos gobiernos locales, especialmente en el Gran Resistencia, cuentan con equipos técnicos y sistemas de seguimiento consolidados, reconocidos como referencia en la gestión de eventos hidrometeorológicos. En esos casos, las recomendaciones aquí presentadas no sustituyen dichos procedimientos, sino que buscan complementarlos y reforzar la articulación entre escalas municipal, provincial, nacional y de cuenca.

Lectura preventiva para municipios
La consolidación del escenario El Niño permite aprovechar una ventana de preparación antes de la posible expresión hidrológica más crítica del evento. La siguiente tabla propone acciones orientativas para municipios y organismos locales, organizadas según horizontes temporales. No reemplaza los planes provinciales ni los protocolos de Defensa Civil, sino que busca ordenar medidas preventivas de bajo arrepentimiento que pueden iniciarse antes de la ocurrencia de eventos críticos.

Rutina sugerida de seguimiento
La rutina de seguimiento debe ser escalonada. En períodos sin señales de riesgo inmediato, el monitoreo puede concentrarse en actualizaciones mensuales y semanales. Sin embargo, cuando los pronósticos oficiales de corto plazo indiquen acumulados significativos de precipitación, tormentas severas o ascenso de niveles hidrométricos, se recomienda activar mecanismos de seguimiento más detallado, comunicación operativa y guardias técnicas según los protocolos de cada jurisdicción. Las previsiones de corto plazo suelen tener mayor precisión que las previsiones estacionales y permiten orientar decisiones operativas con mayor confiabilidad.

Medidas robustas de bajo arrepentimiento
Las medidas de bajo arrepentimiento son acciones útiles aun si el escenario más crítico no se materializa. En municipios con equipos reducidos, estas medidas permiten ganar tiempo, organizar recursos y disminuir vulnerabilidades conocidas.
• Limpieza y revisión preventiva de drenajes urbanos y rurales.
• Inspección visual de puentes, alcantarillas, terraplenes y accesos críticos.
• Identificación de maquinaria disponible, combustible, contratos y proveedores para respuesta rápida.
• Actualización de mapas simples de puntos críticos y rutas alternativas.
• Verificación de refugios, centros de salud, escuelas y sitios de asistencia.
• Preparación de protocolos de comunicación pública para evitar mensajes contradictorios.
Comunicación de riesgo
La comunicación pública debe evitar dos extremos: minimizar la señal climática o convertirla en certeza de desastre. La formulación recomendada es: El Niño aumenta probabilidades, no determina automáticamente impactos. Mayor probabilidad exige mayor preparación.
• Diferenciar pronósticos estacionales, alertas de corto plazo y decisiones operativas.
• Usar siempre fuentes oficiales para avisos meteorológicos e hidrológicos.
• Aclarar que los impactos dependen de la lluvia local, niveles de ríos, duración del exceso hídrico, vulnerabilidad territorial y capacidad de respuesta.
• Priorizar mensajes concretos: qué monitorear, dónde consultar información y qué medidas preventivas realizar.

 

Consideraciones finales
La actualización de junio de 2026 refuerza la necesidad de seguimiento técnico continuo y preparación preventiva en la Provincia del Chaco. El cambio más relevante respecto de la Nota Técnica Nº 1 es la consolidación del escenario El Niño: mientras el SMN informó al 1 de junio condiciones ENOS aún neutrales, aunque con señales oceánicas y atmosféricas favorables a una fase cálida, NOAA/CPC actualizó el 11 de junio el sistema de alerta a “Aviso de El Niño” (El Niño Advisory), indicando que las condiciones El Niño ya están presentes y que se espera su fortalecimiento hacia fines de 2026 e inicios de 2027.

Sin embargo, esta consolidación del escenario climático no permite anticipar con precisión la intensidad final del evento, la distribución temporal y espacial de las lluvias, ni la magnitud de los impactos locales. La presencia de condiciones El Niño aumenta la probabilidad de ciertos patrones climáticos e hidrológicos, pero no determina por sí sola la ocurrencia de eventos extremos en un lugar específico.

Para Chaco, la gestión del riesgo debe mantener el enfoque de doble escala: vigilancia de lluvias locales y regionales, y seguimiento de la respuesta hidrológica integrada de la Cuenca del Plata, especialmente del sistema Paraná-Paraguay. La preparación no debe esperar a que existan señales críticas de corto plazo. Muchas acciones de organización, mantenimiento, monitoreo y reducción de vulnerabilidad pueden iniciarse de inmediato y son útiles independientemente de la intensidad final del evento.