Con datos reclutados de 51 unidades de cuidados intensivos pediátricos de Argentina, un estudio con participación de la UNNE, implementó una herramienta computable para la determinación de fenotipos de sepsis pediátrica, caracterización clave para ensayos clínicos personalizados. «Es el primer estudio que valida esta herramienta desarrollada en Estados Unidos», destacó el Dr. Roberto Jabornisky, docente de la Facultad de Medicina de la UNNE y referente del proyecto.
La “Sepsis” se define como una disfunción orgánica que amenaza la vida originada por una respuesta desregulada del huésped frente a una infección.
En el caso de la sepsis pediátrica, es una de las principales causas de mortalidad a nivel mundial, principalmente en países de ingresos bajos y medios.
Debido a la diversidad de cambios que genera en el organismo, uno de los objetivos actuales de la ciencia y la medicina a nivel internacional es poder caracterizar los diferentes tipos de presentación de la sepsis, o fenotipos, en pacientes pediátricos.
En ese contexto, de manera reciente, en la revista «Pediatric Critical Care Medicine», la publicación internacional más leída en medicina de cuidados intensivos pediátricos, se presentaron los resultados de un estudio que posibilitó validar en Argentina una herramienta computable para la determinación de fenotipos de sepsis pediátrica.
“Nuestro estudio demuestra la aplicabilidad de la herramienta PedSep (www.pedsepsis.pitt.edu) en un entorno clínico argentino y su potencial para informar ensayos de tratamiento de sepsis pediátrica en niños con PedSep D hiperinflamatorio en toda América”, se destaca en la publicación.
Se trata de un trabajo conjunto entre especialistas de Argentina y de la Universidad de Pittsburgh, Estados Unidos, institución que desarrolló la calculadora «https://pedsepsis.pitt.edu», una herramienta computable que permite identificar cuatro tipos de fenotipos de sepsis, utilizando 25 características clínicas.
Uno de los autores de la publicación es el Dr. Roberto Jabornisky, Profesor Titular de la Asignatura de Pediatría II de la Facultad de Medicina de la UNNE e integrante del Departamento de Pediatría del Hospital Juan Pablo II de la ciudad de Corrientes, y además coordinador del proyecto «Registro argentino ESSPED2 (Estudio Sepsis y Shock Séptico Pediátrico 2).
«Es la primera validación fuera de Estados Unidos de esta herramienta computable de gran aporte para la caracterización de la sepsis pediátrica», destacó el profesional de la UNNE.
En la publicación, participaron además la Dra. Rebecca I. Caldino Bohn, la Dra. Kate F. Kernan, el Dr. José A. Carcillo y el Dr. Parque Hyun-Jung, por la Universidad de Pittsburg; la Dra. María Eugenia Galván, Dr. Juan Carlos Vassello, Dr. Luis Landry, Dra. Silvia Santos, la Dra. Carolina Viqueira Guzmán y la Dra. Silvina Ruvinsky, por el Hospital de Pediatría Garrahan; y la Dra. Vanessa S. Lanziotti, del Hospital Pediátrico (IPPMG) de la Universidad Federal de Río de Janeiro (Brasil).

Detalles del estudio
En el marco del estudio, se buscó identificar fenotipos de sepsis pediátrica computables (fenotipos A, B, C y D), mediante la utilización de la herramienta computable (https://pedsepsis.pitt.edu).
Con ese fin, se comparó una cohorte argentina de sepsis pediátrica con la cohorte original de EE. UU. utilizada para desarrollar la calculadora PedSep.
La cohorte argentina fue reclutada de 51 unidades de cuidados intensivas pediátricas (UCIP) e incluyó a 436 pacientes con sepsis de entre 1 mes y 18 años de edad, mientras que la cohorte estadounidense incluyó a 404 pacientes con sepsis, de entre 44 semanas de gestación y 18 años de edad.
«La cohorte argentina fue reclutada de 51 unidades de cuidados intensivas pediátricas (UCIP) e incluyó a 436 pacientes con sepsis de entre 1 mes y 18 años de edad, mientras que la cohorte estadounidense incluyó a 404 pacientes con sepsis, de entre 44 semanas de gestación y 18 años de edad».
La calculadora desarrollada en EEUU e implementada en la cohorte argentina, toma variables clínicas, como temperatura y presión arterial, y variables de laboratorio que se registran para conocer el estado del riñón, la inflamación, los glóbulos blancos, los glóbulos rojos, las plaquetas y otros datos de relevancia.
Resultados
En las conclusiones del estudio, se destaca la utilidad de la calculadora como herramienta para caracterizar la sepsis pediátrica, en especial en el grado «D» de mayor gravedad.
Entre los hallazgos, se identificó que la mortalidad fue más alta en el fenotipo computable PedSep D, con 9 de 28 (32,14 %) en Argentina y 19 de 56 (33,93 %) en Estados Unidos.
“Este estudio demuestra que el médico puede introducir 25 variables clínicas en la herramienta computable PedSep (www.pedsepsis.pitt.edu) para identificar el subgrupo o fenotipo D de niños con sepsis en Estados Unidos y Argentina, quienes tienen mayor probabilidad de beneficiarse de los ensayos con antiinflamatorios”, se resalta en la publicación.
«Se constituyó en el primer trabajo científico del extranjero en validar la calculadora desarrollada por la Universidad de Pittsburg»
Un paso más sobre sepsis en Argentina
El Dr. Jabornisky destacó que el nuevo estudio representa otro logro de relevancia en el estudio de la sepsis pediátrica en Argentina.
En ese sentido, recordó que, igual que lo que ocurría en el mundo, en el abordaje de la sepsis hasta hace pocos años no se contaban con suficiente información, de base científica y sanitaria, que posibilite la búsqueda de mejores tratamientos y alternativas terapéuticas para la sepsis en infantes.
Ante ello, en el año 2008 en Argentina se realizaron los primeros estudios en niños y niñas con enfermedades graves, que posibilitó identificar que se morían uno de cada tres pacientes pediátricos con sepsis.
Sobre este indicador, se empezó a trabajar en redes colaborativas, de instituciones y con pediatras, en busca de identificar e implementar estrategias para poder disminuir la incidencia de esta problemática.
En el año 2021 se volvió a realizar un estudio integral, en el cual se corroboró una baja del 50% en la mortalidad por sepsis pediátrica en Argentina, que se redujo al 16%, es decir que se pasó de una tasa de una muerte cada tres casos de sepsis pediátrica a una muerte cada seis casos.
Ese logro sumó al fortalecimiento del trabajo en red y a poder trazar conexiones con profesionales y grupos de investigación de carácter internacional, lo cual de manera más reciente motivó a que se empiece a enfocar en el abordaje de los fenotipos de sepsis, es decir a mirar en detalle la forma en que cada persona reacciona a las infecciones de forma particular.
«Así llegamos a este proyecto actual de estudiar la viabilidad de una herramienta computable que estaba disponible en forma online, para la determinación del fenotipo de sepsis pediátrica», detalló el Dr. Jabornisky.
Comentó que desde Estados Unidos quedaron muy satisfechos con el estudio realizado en Argentina, pues se constituyó en el primer trabajo científico del extranjero en validar la calculadora desarrollada por la Universidad de Pittsburg.
Indicó que se abren muchas perspectivas con la información generada, pues podría ser el puntapié para nuevos objetivos, desde optimizar el diagnóstico de los distintos tipos de sepsis, hasta la realización de ensayos de medicamentos para tratar la inflamación en el fenotipo D, el más grave y de mayor mortalidad.
Asimismo, destacó la publicación del trabajo en la revista «Pediatric Critical Care Medicine», catalogada como Q1, de mayor factor de impacto en su campo disciplinar. Se trata de la revista oficial de la Society of Critical Care Medicine y de la World Federation of Pediatric Intensive and Critical Care Societies, dedicada a la investigación y la atención clínica de lactantes, niños y adolescentes gravemente enfermos o lesionados.
«Esperamos que el estudio y el artículo con los resultados contribuya a seguir aportando al conocimiento de la sepsis pediátrica y en especial a continuar mejorando el diagnóstico, la atención y el tratamiento de esta problemática que se mantiene entre las principales causas de muertes en niños y niñas», concluyó.
Los resultados se publicaron en Pediatric Critical Care Medicine, la publicación internacional más leída en medicina de cuidados intensivos pediátricos



















