Inicio Actualidad NUEVOS CONOCIMIENTOS Evaluaron la selectividad de herbicidas pre-emergentes para pasturas gramíneas de...

NUEVOS CONOCIMIENTOS
Evaluaron la selectividad de herbicidas pre-emergentes para pasturas gramíneas de ciclo estival

Los investigadores trabajaron con cinco especies de pasto perenne de las que crecen en la estación cálida: Paspalum atratum, Urochloa brizantha, Chloris gayana, Paspalum notatum y Setaria sphacelata.

Investigadores del Instituto de Botánica del Nordeste, la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE y el INTA evaluaron, en laboratorio e invernadero, el efecto de cinco herbicidas sobre cinco especies de pasturas usadas en pastoreo. Los resultados fueron publicados en la revista científica especializada Crop Protection.

Hasta el momento existían pocos datos sobre qué combinaciones de herbicida, pasto y protector funcionan sin causar daño en pasturas de gramíneas perennes de las que se usan en pastoreo.

Con ese vacío de información como punto de partida, un equipo de investigadores del Instituto de Botánica del Nordeste (UNNE/Conicet), la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE y el INTA Las Breñas —integrado por Gabriel Antonio Pinto Ruiz, José Ramón Tarragó, Ricardo Daniel Medina y Carlos Alberto Acuña— llevó adelante un trabajo publicado en la revista Crop Protection para probar, distintos herbicidas sobre cinco especies de pasturas, con y sin el agregado del protector fluxofenim.

Como bien los desarrolla el artículo -cuyo título es “Selectividad de herbicidas pre-emergentes para gramíneas perennes megatérmicas”– los pastizales y las áreas de pastoreo ocupan el 26 % de la superficie terrestre del planeta y el 70 % de la superficie agrícola global. Sirven de alimento al ganado y de esa cadena se obtienen carne, leche, fibra y lana.

En Sudamérica, Brasil tiene 190 millones de hectáreas de pastizales, de las cuales el 61 % son pasturas cultivadas. Paraguay destina 19,9 millones de hectáreas al pastoreo, con 3,3 millones de hectáreas implantadas. Argentina cuenta con 58 millones de hectáreas de pastizales, y el 14 % corresponde a pasturas cultivadas.

Autores del Artículo. Doctor Carlos Alberto Acuña, doctor José Ramón Tarragó, mgter. Gabriel Antonio Pinto Ruiz y el doctor Ricardo Daniel Medina.

Uno de los problemas que enfrentan estas superficies es el de las malezas: plantas no deseadas que compiten con el pasto por agua, luz y nutrientes, sobre todo durante los primeros meses después de la siembra. Esa competencia reduce la cantidad y la calidad del forraje, y en algunos casos las malezas lastiman al ganado por su toxicidad o por tener espinas.

Para combatir esas plantas, los productores cuentan con distintas herramientas: el arranque manual, el paso de maquinaria, la rotación de cultivos y el uso de productos químicos. Entre estos últimos están los herbicidas pre-emergentes, que se aplican sobre el suelo antes de que la semilla de la maleza germine, de modo que el producto actúa cuando la planta no deseada recién empieza a crecer.

El problema de estos productos es que, de no elegirse adecuadamente, también pueden dañar la pastura que se quiere implantar. Para que un herbicida sirva, tiene que eliminar la maleza sin afectar la pastura sembrada; a esa característica se la llama selectividad. Una forma de lograr esa selectividad es incorporar a la semilla del cultivo una sustancia llamada protector, que actúa como una barrera frente al herbicida.

Especies con las que se trabajó. El trabajo que derivó en el artículo se realizó en la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE y en el Instituto de Botánica del Nordeste.

Los investigadores trabajaron con cinco especies de pasto perenne de las que crecen en la estación cálida: Paspalum atratum, Urochloa brizantha, Chloris gayana, Paspalum notatum y Setaria sphacelata.

El trabajo se dividió en dos etapas: en la primera, en cámaras de crecimiento, se colocaron semillas en cajas de Petri. A esas semillas les aplicaron dosis crecientes de herbicida, desde una dosis mínima hasta diez veces la dosis que recomienda la etiqueta del producto. Probaron cinco herbicidas: atrazina, clomazone, flumioxazin, imazetapir y S-metolacloro.

En cada caso compararon semillas tratadas con el protector fluxofenim y semillas sin ese tratamiento. Catorce días después de la aplicación se midieron los efectos sobre la germinación de semillas y crecimiento de plantas.

En la segunda etapa, ya con las combinaciones que habían mostrado algún indicio de no generar efectos sobre la pastura, pasaron a un ensayo con tierra, en bandejas ubicadas en invernadero. En cada bandeja sembraron dos filas de semillas, con y sin protector, y aplicaron dosis de herbicida de hasta cuatro veces la dosis de etiqueta.

A los 28 días se contaron cuántas plantas habían crecido y pesaron el material vegetal seco de cada línea por bandeja; a los 21 y a los 28 días observaron si las plantas mostraban síntomas de daño causado por el herbicida.

La combinación de atrazina y Urochloa brizantha fue la única con la que se detectó selectividad en las evaluaciones de bandejas con sustrato en invernadero.

Efecto y germinación. En la etapa de laboratorio, el protector tuvo efecto sobre dos especies: en Urochloa brizantha redujo el crecimiento a partir de una dosis baja, y en Chloris gayana provocó la muerte de las semillas en todas las dosis ensayadas.

Entre los herbicidas, clomazone, flumioxazin y S-metolacloro afectaron la germinación y el crecimiento, y causaron muerte de plantas en las especies evaluadas.

Tres combinaciones no mostraron ese tipo de daño en la etapa de laboratorio: imazetapir con P. atratum (con protector), imazetapir con P. notatum (sin protector) y atrazina con U. brizantha (con protector). Esas tres combinaciones pasaron a la segunda etapa, la de las bandejas con tierra.

En esa segunda etapa, solo con la combinación de atrazina y U. brizantha se tuvieron dosis de herbicidas con las que no se registraron cambios en el número de plantas, en el peso del material seco ni señales de daño por parte del herbicida.

El artículo fue publicado días atrás en la revista Crop Protection

Combinación positiva. Respecto del protector fluxofenim, en las condiciones de este estudio, no logró evitar el daño de los herbicidas para las pasturas megatérmicas perennes evaluadas.

Los investigadores señalaron finalmente que, en función a lo detallado en el artículo y según el protocolo de dosis, condiciones y momentos de medición que emplearon, la combinación de atrazina y Urochloa brizantha fue la única con la que se detectó selectividad en las evaluaciones de bandejas con sustrato en invernadero, lo que la convierte en una opción para su incorporación al manejo integrado de malezas junto a otras prácticas de control. En cambio, las demás combinaciones entre herbicidas pre-emergentes y especies probadas quedan descartadas para ese uso, al menos bajo el protocolo aplicado en este trabajo.