Alumnos del Jardín Materno-Infantil “Prof. Nélida Sosio de Iturrióz” de la UNNE visitaron el Instituto Agrotécnico “Pedro M. Fuentes Godo” (IAGRO) el pasado 26 de octubre. Durante la jornada recorrieron la huerta didáctica y los laboratorios, participaron de actividades de cosecha y siembra, y conocieron distintas propuestas vinculadas con las plantas, los insectos y la investigación científica. La visita forma parte de una actividad que el Instituto organiza cada año para acercar a los más pequeños al mundo de la ciencia y la naturaleza.
Un recorrido para descubrir la huerta
Como sucede cada año, el IAGRO preparó su huerta didáctica para recibir a los niños y ofrecerles una experiencia de exploración a través de los sentidos. Acompañados por sus docentes e integrantes del Instituto, los pequeños recorrieron los distintos espacios para conocer las plantas, observar sus colores, reconocer sus formas y descubrir sus aromas, con especial atención en las especies aromáticas.
En esta oportunidad, la huerta contó con albahaca, romero, orégano, perejil y otras plantas utilizadas para el mate, como burrito y lemon grass. También pudieron observar hortalizas de hoja, como lechuga y acelga, además de tomates, pimientos, zanahorias y batatas.
Uno de los momentos que más llamó la atención de los visitantes fue el contacto directo con los productos de la huerta. Los niños cosecharon zanahorias y participaron de la cosecha de batatas, actividades que les permitieron conocer de cerca el proceso de producción de algunos de los alimentos que forman parte de su vida cotidiana.
La propuesta se adaptó a las edades de cada grupo. Los niños de las salitas de 1 y 2 años, que realizaron la visita en conjunto, también participaron de una actividad de siembra. Con la ayuda de los integrantes del Instituto, colocaron sustrato en pequeños recipientes y luego incorporaron un bulbo de lirio naranja, que cada uno pudo llevarse para continuar observando su crecimiento en casa.
Como recuerdo de la experiencia, recibieron una zanahoria confeccionada en goma eva, un pequeño obsequio relacionado con las actividades realizadas en la huerta.
Un hotel de insectos, la novedad de esta edición
Entre las propuestas de este año se destacó la incorporación de una actividad nueva: la construcción de un hotel de insectos. La iniciativa estuvo destinada a los niños de las salitas de 3 y 4 años y permitió sumar una instancia de aprendizaje sobre la importancia de los insectos y su relación con las plantas.
Antes de comenzar con el armado, se conversó con los pequeños sobre el papel que cumplen los insectos en el entorno natural y su importancia para las plantas. A partir de esa introducción, se dispusieron distintos materiales para que los niños pudieran participar de la construcción del hotel, explorando sus posibilidades y colaborando en el armado de esta estructura.
La propuesta buscó acercarlos, desde una experiencia práctica y participativa, a la diversidad de seres vivos que forman parte del ambiente y a la importancia de reconocerlos y comprender su relación con el mundo vegetal. El hotel construido durante la jornada será trasladado al jardín en los próximos días, para que los niños puedan continuar vinculados con la experiencia y contar allí con un recurso para observar y aprender.
La incorporación de esta actividad también se relaciona con el trabajo que la actual directora del IAGRO, ingeniera agrónoma Ángela Burgos, viene desarrollando desde hace tiempo en el Arboretum de la Facultad de Ciencias Agrarias. De esta manera, una propuesta que forma parte de ese trabajo de reconocimiento y valoración de los insectos se suma a las actividades de extensión del Instituto y llega, en esta oportunidad, a los más pequeños.
Además del hotel de insectos, los niños de estas salitas participaron del recorrido por la huerta, las actividades de cosecha y la siembra de sus propios bulbos de lirio naranja. Para llevarse un recuerdo de la visita, recibieron libritos para pintar con ilustraciones de verduras y del hotel de insectos.

La ciencia a través de lupas y microscopios
Los alumnos de la salita de 5 años tuvieron una experiencia especialmente preparada en los laboratorios del Instituto. Allí pudieron acercarse a algunos de los instrumentos utilizados en el trabajo científico y descubrir detalles de elementos naturales que no se observan a simple vista.
Durante la actividad, utilizaron lupas de mano y de escritorio para observar flores. Luego, mediante un microscopio, conocieron muestras de células de cebolla y de repollito de agua, una experiencia que despertó su curiosidad y les permitió aproximarse al mundo de la observación microscópica.
La visita al laboratorio fue una oportunidad para que los niños conocieran parte del trabajo que se desarrolla en el IAGRO y experimentaran con instrumentos que habitualmente se utilizan en las tareas de investigación.
Como recuerdo, los alumnos recibieron un librito para pintar con ilustraciones de elementos del laboratorio y de algunos de los objetos que pudieron observar durante la jornada.

Una actividad que involucra a todo el IAGRO
La visita fue coordinada por la técnica Sonia Roldán y contó con la participación de distintos integrantes del Instituto. En las actividades de la huerta acompañaron las ingenieras agrónomas Claudina Hack y Corina Leconte, mientras que en el laboratorio estuvieron presentes el técnico Javier Galloso y la ingeniera agrónoma Cristina Sotelo.

Sin embargo, la preparación de esta jornada comienza mucho antes de la llegada de los niños. A lo largo del año, el personal del IAGRO participa de distintas tareas para mantener la huerta y organizar los espacios, materiales y propuestas que hacen posible recibir a los grupos del jardín. Se trata de un trabajo colectivo que requiere planificación y dedicación para que cada visita se convierta en una experiencia adecuada y significativa para los pequeños.
De esta manera, una vez más, el Instituto abrió sus puertas para compartir sus espacios de trabajo y acercar a los niños a la huerta, los laboratorios y el conocimiento científico. A través de propuestas pensadas para cada edad, la jornada permitió aprender explorando, observar el entorno con curiosidad y descubrir que la ciencia también puede encontrarse en las plantas, los insectos y las pequeñas experiencias de todos los días.
Desde el IAGRO agradecen especialmente al personal del Instituto y de la UNNE que colaboró con el registro fotográfico de las distintas actividades y contribuyó a documentar los momentos compartidos durante la visita.






























