Un equipo interdisciplinario de médicos con formación en diabetes de distintos hospitales referentes de la capital correntina junto a pares de la Facultad de Medicina de la UNNE, avanzan en un estudio inédito a nivel país. Buscan identificar en familiares de pacientes, señales tempranas de una enfermedad que suele debutar en situaciones críticas: la Diabetes Tipo 1. La iniciativa combina investigación, prevención y un fuerte compromiso humano y de equipo.
La escena se repite en hospitales de todo el país: un niño, un adolescente o incluso un adulto joven llega a la guardia con síntomas que no siempre son claros. Detrás, una familia desconcertada y angustiada sin saber qué hacer ni qué le sucede a su familiar. También están los equipos médicos que reciben a ese paciente en shock, que entregan todo para estabilizarlo, extremando el uso de recursos sanitarios y humanos para lograrlo.
“Es que el diagnóstico de la Diabetes tipo 1, muchas veces aparece en su forma más grave, cuando el cuerpo ya se encuentra en una situación límite” explica a UNNE Medios el equipo involucrado en el proyecto.
La diabetes tipo 1 es una enfermedad autoinmune, crónica (el paciente convive con ella toda su vida) en la que el sistema inmunitario destruye las células del páncreas que producen insulina. Esto causa una deficiencia absoluta de insulina y una elevación de la glucosa en sangre (hiperglucemia). Suele iniciarse en la infancia o adolescencia, pero también puede aparecer a cualquier edad. Requiere administración de insulina de por vida vía inyectables. “Pero lo que muchos desconocen es que es un proceso que inicia mucho antes de que aparezcan los síntomas” remarcan los médicos especialistas, protagonistas de este innovador proyecto de alcance provincial.
En intercambio con UNNE Medios las doctoras María Laura Pomares y Amanda Benítez del Hospital Juan Pablo II, el doctor Claudio López del Hospital Llano, la doctora Sandra Kremer, jefa del Hospital Vidal y su par, Verónica de la Vega del Hospital Vidal junto a la doctora Silvia Lapertosa -coordinadora de este Proyecto provincial de Diabetes Tipo 1- hicieron especial hincapié en su reunión como equipo para encarar este proyecto, no sólo por la formación en Diabetes que los aúna, sino porque también todos pertenecen a la Sociedad Argentina de Diabetes (SAD) y son todos egresados profesionales formados en la Universidad Nacional del Nordeste.
Actualmente, la doctora Lapertosa es la vicepresidenta de la Asociación Latinoamericana de Diabetes (ALAD) y el doctor López, es el presidente del capítulo nordeste de la Sociedad Argentina de Diabetes (SAD).
Anticiparse a la enfermedad para “llegar antes”
La iniciativa proyectada a escala provincial fue presentada por el equipo de médicos diabetólogos egresados de la UNNE ante la Secretaría de Ciencia y Técnica de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE). Con este proyecto, proponen detectar de manera precoz la predisposición a la diabetes tipo 1 en familiares de primer grado de personas ya diagnosticadas.
“Se trata básicamente de una pesquisa que se realizará en niños, adolescentes
y adultos, familiares de primer grado de pacientes con diabetes tipo 1 de Corrientes”, sostienen los integrantes médicos del equipo de trabajo.
El proyecto articula el trabajo de profesionales de los principales hospitales de la capital correntina —Juan Pablo II, Vidal, Llano y el Geriátrico— en un trabajo conjunto que trasciende la atención clínica para convertirse en investigación aplicada con impacto directo en la comunidad.
“No es solo un trabajo asistencial el que vamos a realizar. Este proyecto tiene además, un alto valor académico y de investigación y posiciona a Corrientes entre los pocos centros del país (junto a Mar del Plata, Rosario y La Plata) con capacidad de realizar este tipo de detección”, destacaron los médicos del equipo multidisciplinario.
¿Cómo se harán las pesquisas?
El proyecto apunta justamente a detectar con anticipación los anticuerpos que indican una predisposición a desarrollar la enfermedad y educar e informar a la persona y su entorno para prevenir ese “momento invisible” de la enfermedad. donde todavía no hay señales.
A través de una técnica sencilla —una gota de sangre en papel de filtro— se buscarán anticuerpos que indiquen una predisposición a desarrollar la enfermedad. Las muestras serán enviadas a centros internacionales de referencia para su análisis.

En ésta primera etapa, los kits para el test de screening (evaluación para detectar factores de riesgo) serán provistos por el Laboratorio Sanofi.
El universo inicial de pacientes con los que se trabajará en Corrientes será acotado. Serán familiares directos de pacientes con diabetes tipo 1, que son los que mayor probabilidad tienen de desarrollar la patología. “Aunque el número de determinaciones que se trabajarán en el proyecto es limitado, el impacto potencial es enorme” reconocen los médicos.
Dijeron además que si bien “detectar a tiempo no significa evitar la enfermedad, pero sí modificar la historia de esa persona, las pesquisas permitirán realizar un seguimiento cercano, anticipar el inicio del tratamiento y, sobre todo, evitar cuadros graves como la cetoacidosis diabética, que suele ser la forma de debut más frecuente y riesgosa”.

“Poder decirle a una familia que vamos a acompañar ese proceso antes de que llegue una descompensación cambia todo”, señalan los profesionales.
Este trabajo permitirá reducir el impacto emocional, mejorará la calidad de vida y también optimizará los recursos del sistema de salud… para eso trabajamos” manifestaron.
Ciencia con rostro humano
En cada muestra hay una historia familiar, muchas veces atravesada por experiencias difíciles vividas desde el desconocimiento, internaciones prolongadas, aprendizaje forzado de tratamientos complejos, miedo. Para esas familias, la posibilidad de anticiparse representa una forma de alivio.
Los equipos de salud lo saben. Por eso, además del estudio proyectado con la población correntina, se prevén instancias de educación y acompañamiento. La detección se convierte así en una puerta de entrada a un cuidado más integral, que incluye información, seguimiento y contención.
“A nivel sanitario, la iniciativa también abre nuevas preguntas que incidirán en el territorio, por ejemplo: ¿cuál es la verdadera incidencia de la enfermedad en la región?, ¿cómo se distribuye?, ¿qué factores intervienen?.
La posibilidad de construir registros más precisos permitirá planificar políticas públicas, optimizar recursos y pensar estrategias a futuro, reconocen al unísono.

“Cuando uno tiene datos, puede decidir mejor. Desde cuánta insulina se necesita hasta cómo organizar la atención”.
Una red que potencia
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es su carácter colaborativo, porque aquí se aúnan los conocimientos y el recurso humano de la universidad, de los hospitales públicos, de los organismos científicos y las redes profesionales para trabajar de manera articulada.
La UNNE aporta el marco académico, la investigación y la formación de recursos humanos. Los hospitales, la experiencia clínica y el contacto directo con la comunidad. A esto se suma la vinculación con redes nacionales e internacionales, que permite acceder a tecnologías y conocimientos de alto nivel.
“Es la sinergia lo que hace posible esto. Separados, sería muy difícil”, coinciden.
En un contexto donde el acceso a estudios complejos suele estar limitado por costos o distancias, esta iniciativa abre una puerta concreta para la región nordeste. Y lo hace desde un lugar profundamente humano: el de aquellos que todos los días, acompañan a pacientes y familias en uno de los diagnósticos más desafiantes.
«Porque en definitiva, el objetivo no es solo detectar anticuerpos. Es evitar que una historia comience en terapia intensiva», concluyeron.


















