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CAMBIO CLIMATICO
Vivero y educación ambiental: proyecto de extensión impulsa un arbolado urbano con especies nativas

El proyecto contempla además dos líneas de trabajo complementarias: el reciclado de residuos orgánicos de la escuela a través de un sistema de compostaje, y el desarrollo de un vivero de árboles de especies nativas para su posterior plantado en el casco urbano.
El proyecto contempla además dos líneas de trabajo complementarias: el reciclado de residuos orgánicos de la escuela a través de un sistema de compostaje, y el desarrollo de un vivero de árboles de especies nativas para su posterior plantado en el casco urbano.

El proyecto “Sembrando Futuro” de la FaCENA articulará talleres con el Colegio Secundario de Santa Ana de los Guácaras con la producción de un vivero de especies nativas y una campaña de plantado en el casco urbano del pueblo. Las actividades estarán complementadas con talleres de educación ambiental para construir una respuesta local a los efectos del calentamiento global en una localidad afectada alternadamente por sequías, incendios y las inundaciones en la última década.

Santa Ana de los Guácaras, localidad ubicada a 20 km de la ciudad de Corrientes, se encuentra en un territorio de ecosistemas de lagunas y esteros entrelazados con áreas de bosque nativo. En los últimos diez años, el pueblo registró fenómenos climáticos que afectaron el ambiente, la biodiversidad, las condiciones de habitabilidad y la sostenibilidad del lugar: pulsos de sequías, incendios e inundaciones se alternaron como consecuencia directa del calentamiento global y el cambio climático.

La licenciada Alejandra Hernando, de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), dirige el proyecto de extensión universitaria denominado «Sembrando futuro, plantando esperanza frente a los desafíos del cambio climático para el cuidado de la biosfera», que se ejecutará en esa localidad correntina.

La historia de eventos climáticos es el antecedente que justifica la intervención. Según la formulación del proyecto, estos fenómenos requieren un abordaje de gestión del riesgo en el que la educación ambiental y la conservación de la naturaleza tienen un lugar central.

Arboles como respuesta a un problema global

El proyecto parte de reconocer al cambio climático como el desafío de mayor escala de la época actual. Su formulación sostiene que, aunque el problema opera a nivel global —afectando el sistema de la biosfera a través del calentamiento del planeta—, las soluciones se construyen a partir de acciones locales. La reforestación mediante procesos de restauración y conservación de la naturaleza figura entre las medidas de mitigación con mayor respaldo técnico.

La fundamentación del proyecto pone el foco en el rol de los árboles como sumideros de dióxido de carbono (CO2) atmosférico. Además de capturar ese gas de efecto invernadero, los árboles mejoran la calidad del aire, regulan temperaturas locales, amortiguan procesos de inundaciones y funcionan como refugio y fuente de alimento para la fauna.

El arbolado urbano con especies nativas se presenta como una acción que contribuye simultáneamente a tres Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS): el ODS 11 (Ciudades y Comunidades Sostenibles), el ODS 13 (Acción por el Clima) y el ODS 15 (Vida y Ecosistemas Terrestres).

De derecha a izquierda: codirector, Adán Avalos; Sec. Extensíon FaCENa: Juan Daniel Ruiz Diaz; coordinador del proyecto: Rodrigo Cajade; Veronica Alcaraz (Rectora del colegio), tres integrantes y Mayra Cardozo, de la Municipalidad de Santa Ana.

Sostenibilidad urbana y concientización ciudadana

El proyecto define dos objetivos principales. El primero es promover la sostenibilidad urbana de Santa Ana de los Guácaras mediante acciones de mitigación del cambio climático, con el desarrollo de un arbolado urbano en base a especies nativas que mejore la calidad del ambiente local y contribuya a la conectividad de biodiversidad con los entornos naturales del pueblo.

El segundo objetivo es concientizar a la población —en particular a los estudiantes secundarios— sobre el problema del cambio climático y el rol de los árboles en su mitigación.

Para alcanzarlos, el proyecto contempla además dos líneas de trabajo complementarias: el reciclado de residuos orgánicos de la escuela a través de un sistema de compostaje, y el desarrollo de un vivero de árboles de especies nativas para su posterior plantado en el casco urbano.

Talleres, ferias y vivero

La estrategia de trabajo es participativa e involucra a tres actores institucionales: la Municipalidad de Santa Ana de los Guácaras, los alumnos de los cursos 1A y 1B del Colegio Secundario Escribano Pedro Leconte (CSEPL) y el equipo extensionista de la UNNE.

La reforestación mediante procesos de restauración y conservación de la naturaleza figura entre las medidas de mitigación con mayor respaldo técnico.

En el plano educativo, el equipo dictará talleres de educación ambiental para los estudiantes de esos dos cursos, con contenidos sobre el cambio climático, la función de los árboles y la participación ciudadana en el abordaje del problema. El trabajo en el aula se extenderá a ferias y festividades del pueblo, donde los propios alumnos tendrán participación en actividades de comunicación y difusión.

En el plano productivo, el proyecto prevé la construcción de un sistema de reciclado de residuos orgánicos de la escuela para la elaboración de compost, que servirá como sustrato para las plantas del vivero. Ese vivero de especies nativas se montará dentro del CEPL. Las semillas para la germinación serán recolectadas de árboles de los montes nativos de los alrededores del pueblo.

Finalmente, en el plano comunitario, el proyecto contempla una campaña de donación y plantado de árboles nativos en el casco urbano de Santa Ana, con participación de la comunidad en su conjunto.

Equipo extensionista

Junto a la directora Alejandra Hernando, el proyecto cuenta con la codirección del doctor Adán Alberto Avalos y la coordinación del doctor Rodrigo Cajade. El resto del equipo extensionista integran los estudiantes Julián Arturo Mena, Luca Jair Vallejos y Tomás Benzing; el licenciado Walter Medina y las licenciadas Florencia Elisabet Ayala, Patricia Graciela Ramírez, Camila Lucia Oneto; los doctores José Luis Fontana, José Miguel Peñeiro, Juan Manuel Fernández, Roberto Salas, Silvina Margarita Echeverría y el personal de apoyo, Jorge Ismael Andino, Gustavo Ramón Morales, Oscar Roberto Robledo, Matías Sebastián Santa Cruz y Felipe Bonifacio Escubilla. Completan el equipo María de las Nieves Romero, docente del CSEPL, y Mayra Cardozo, directora de Ambiente de la Municipalidad de Santa Ana.