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UNNE-CONICET
Especialistas del CECOAL aportan a un proyecto nacional con muestras de microplásticos en cursos de aguas del Nea

El Laboratorio de Herbivoría y Control Biológico en Humedales, del Centro de Ecología Aplicada del Litoral (CECOAL, UNNE-CONICET), participa del proyecto “MappA”, una red científica nacional que releva la contaminación plástica en aguas continentales de Argentina. El equipo del CECOAL tiene a su cargo la toma de muestras de microplásticos en cursos de agua de Corrientes, Chaco y Formosa.

La contaminación por plásticos representa una problemática de creciente preocupación a nivel mundial, e incluso la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en los últimos años hizo reiterados planteos para que se tomen medidas, y en particular a fortalecer los sistemas de información y vigilancia.

En Argentina, si bien en los últimos tiempos se llevaron a cabo años estudios de contaminación con plásticos, los mismos fueron aislados, limitados en cuanto a su alcance territorial, y además con la aplicación de diversas metodologías de muestreo.

En ese contexto, se puso en marcha el proyecto “Monitoreo y Análisis de la Contaminación por Plástico en Ambientes Acuáticos (MappA)”, una propuesta colaborativa creada para generar el relevamiento más extenso de contaminación plástica en aguas continentales de Argentina, bajo una metodología unificada.

La iniciativa es dirigida por la Dra. María Belén Alfonso, investigadora argentina y profesora asociada de la Universidad de Kyushu, Japón, y cuenta con la participación de más de 50 investigadores de universidades, institutos y centros de investigación de toda Argentina, y abarca más de 100 sitios de estudio, entre lagos, embalses, ríos y arroyos.

En el proyecto participa el Laboratorio de Herbivoría y Control Biológico en Humedales (HeCoB), del CECOAL, que colabora en la toma de muestras de cursos de agua de la región nordeste argentina.

Las actividades del HeCoB en el proyecto “MappA” están a cargo de la Dra. Celeste Franceschini y la Dra. Lara Sabater, y ya se cuenta con relevamientos en distintos sitios de las provincias de Corrientes, Chaco y Formosa, entre lagunas y ríos.

La Dra. Lara Sabater y la Dra. Celeste Franceschini durante uno de los muestreos realizados en la región

En diálogo con UNNE Medios, la Dra. Celeste Franceschini, explicó que, como grupo de investigación, desde el HeCoB se sumaron al proyecto porque reconocen la gravedad de la problemática de la contaminación con microplásticos, que demanda el compromiso de distintos sectores y actores de la sociedad.

“Es muy importante tomar conciencia de lo dañina que es esta contaminación, que afecta al ambiente y a la salud humana. Pero para saber el grado real de impacto del problema, necesitamos información de base, con rigor científico, que es lo que se propone el proyecto”, señaló.

El HeCoB se sumó en el año 2023 a la red MappA, que constituye la primera iniciativa integral de monitoreo de microplásticos en agua dulce en marcha en Sudamérica.

Vinculación en la ciencia

“La idea de MappA surgió al ver que en Argentina había muchos grupos trabajando en ambientes acuáticos, pero los estudios sobre plásticos eran puntuales y usaban métodos distintos, lo que impedía compararlos», explicó en diálogo con UNNE Medios la Dra. María Belén Alfonso, creadora y coordinadora de la red.

La Dra. María Belén Alfonso, coordinadora de la red MappA

Agregó que «propusimos que todos los grupos siguieran un mismo protocolo y centralizar la identificación de polímeros, para que un sitio de Patagonia y uno del NEA puedan leerse en el mismo mapa”.

Detalló que, actualmente, participan en el estudio de microplásticos 20 grupos de investigación de las cinco regiones del país, y cada uno aporta su conocimiento del territorio.

“El trabajo del equipo del CECOAL nos permite incluir en ese mapa los grandes sistemas de humedales del nordeste», resaltó.

Metodología de Trabajo

La Dra. Franceschini comentó que el objetivo de la iniciativa nacional es determinar qué cantidad de microplásticos hay en los ambientes, así como identificar qué tipo de plásticos están contaminando los recursos hídricos del país.

Con ese fin, todos los muestreos deben seguir una metodología estandarizada.

En los relevamientos, se toman muestras de agua con una red, que realiza la filtración del líquido, y siempre se toma la misma cantidad de agua.

A la par de los muestreos, se lleva el registro de información ambiental, como condiciones de PH, temperatura, profundidad y otras variables que caracterizan el sistema en el que se tomaron las muestras.

Las muestras tomadas, en este caso, fueron enviadas a la Universidad Nacional de Córdoba, donde la Dra. Lidwina Bertrand y el Dr. Guido Rimondino estuvieron a cargo del procesamiento y análisis para determinar la cantidad y tipo de partículas plásticas presentes en el agua. Posteriormente, una parte de la muestra se envía a Japón para identificar, por medio de equipamiento especializado, el tipo de microplástico.

La implementación de una metodología estandarizada es considerada como un factor clave para comprender de manera integral la presencia, las características y la distribución de los microplásticos dentro de los cuerpos de agua relevados en el proyecto MappA.

“El trabajo del equipo del CECOAL nos permite incluir en el mapa a los grandes sistemas de humedales del nordeste»

 

Aportes desde y para la región

“La participación del CECOAL, como parte de la UNNE y del CONICET, es importante porque estamos proporcionando información para tres provincias del nordeste, que aparecerán en el mapa nacional de estudio de contaminación con microplásticos que se está conformando”, destacó la directora del HeCoB.

Agregó que cuando se avance en el análisis de resultados, “se podrá tener información sobre qué tipo de contaminación con microplásticos estamos teniendo en nuestros sistemas acuáticos y cómo estamos respecto a otras provincias y regiones del país”.

En el mapa de sitios muestreados a nivel nacional, a la fecha figuran el río Paraná, la reserva natural Laguna Brava y el Río Corriente, en la provincia de Corrientes; por la provincia de Chaco ya se incluyeron como puntos relevados a la Laguna Francia, Laguna Arguello, Laguna Seitor y el río Paraguay en la en la Isla del Cerrito; y la Laguna Ibarreta y el riacho Tatú Piré por la provincia de Formosa.

“La realización de muestreos en las tres provincias del NEA, a cargo del HeCoB, le otorga un valor agregado al proyecto nacional, por ser provincias marcadas por el agua, reconocidas por sus grandes humedales”, señaló la Dra. Franceschini en diálogo con UNNE Medios.

En tanto, para la región nordeste, consideró que ser parte de la iniciativa nacional “permitirá saber en qué situación estamos frente a este tipo de contaminación.

Indicó que confían en que la generación de información técnica y científica sobre la temática, pueda constituirse en la base para generar políticas públicas que contribuyan a mitigar este problema y a generar concientización de los riesgos e impactos que implican los microplásticos.

 “La realización de muestreos en las tres provincias del NEA, a cargo del HeCoB, le otorga un valor agregado al proyecto nacional, por ser provincias marcadas por el agua, reconocidas por sus grandes humedales»

Perspectivas del proyecto nacional

La Dra. María Belén Alfonso destacó que el primer artículo de la red, publicado en la revista Limnology and Oceanography Bulletin, fue seleccionado por la Association for the Sciences of Limnology and Oceanography (ASLO) entre los 20 trabajos destacados de sus revistas en el período 2024-2025.

«Ahora estamos analizando los datos de todos los sitios para construir una línea de base nacional de microplásticos en agua dulce. Estos datos van a publicarse en acceso abierto, para que puedan usarlos otros equipos de investigación y los organismos de gestión ambiental”, detalló.

Comentó que también sumaron una nueva línea de monitoreo de macroplásticos en las costas de los cuerpos de agua continentales.

Sobre el futuro del proyecto, señaló que el principal desafío es la continuidad, «para que esta información sirva de base a políticas públicas, el monitoreo tiene que sostenerse en el tiempo, y eso requiere financiamiento y fortalecer la capacidad de análisis de los laboratorios del país”.