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El «sotobosque» en forestaciones ayuda a mitigar la pérdida de funcionalidad para las aves 

Un artículo publicado en la revista internacional «I Forest», con resultados de muestreos de especialistas de la UNNE, CONICET y otras instituciones, expone que las prácticas de manejo, como la poda y el raleo, contribuyen al crecimiento del sotobosque en producciones forestales de especies exóticas, lo cual pueden ayudar a mitigar parcialmente el impacto ambiental y rescatar algunas funciones del bosque nativo para las aves.

El uso del hábitat por parte de las aves puede verse influenciado por la complejidad estructural de las plantaciones exóticas, y, dada la creciente expansión de especies arbóreas de rápido crecimiento, comprender las respuestas de las aves a las diferentes prácticas forestales es crucial para un manejo sostenible. 

Entre las acciones posibles para tratar de recomponer la funcionalidad de estos ambientes forestales, se encuentran las prácticas de manejo, como la poda y el raleo, que promueven el desarrollo del sotobosque o capa de vegetación que crece bajo el dosel principal de árboles.

En ese contexto, un equipo de investigación interinstitucional evaluó el uso del hábitat por parte de las aves en el nordeste argentino, en bosques nativos y plantaciones exóticas de pinos y eucaliptos, con manejos que promueven o limitan el desarrollo del sotobosque.

De manera reciente los resultados del trabajo fueron publicados en la revista «I Forest – Biogeosciences and Forestry», una publicación en línea de acceso abierto y revisada por pares, editada por la Sociedad Italiana de Silvicultura y Ecología Forestal, y de prestigio a nivel internacional en el área de forestación y medio ambiente.

«Descubrimos que, aunque las plantaciones con sotobosque desarrollado no pueden replicar completamente las funciones ecológicas de los bosques nativos, pueden mitigar los impactos de la simplificación del hábitat, al sustentar gremios tróficos similares, pero menos abundantes con un uso de estratos y comportamientos comparables», se expone en conclusiones del trabajo.

El estudio fue realizado por el Dr. Juan Manuel Fernández, del Centro de Ecología Aplicada del Litoral («CECOAL», UNNE-CONICET) y la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura de la UNNE (FaCENA); la Lic. Luz Thormann, del Instituto de Ecología Regional de la Universidad Nacional de Tucumán; el Lic. Mario Chatellenaz, del Laboratorio de Mastozoología y Ornitología de FaCENA-UNNE; y el Dr. Mariano Ordano, del Instituto de Ecología Regional (UNT) y la Fundación Miguel Lillo (Tucumán).

Relevancia del Estudio

En diálogo con UNNE Medios, el Dr. Fernández destacó que la publicación buscó identificar en qué medida las aves pueden satisfacer sus necesidades vitales en ambientes forestales y qué acciones podrían mejorar la funcionalidad de estos sitios para distintas especies de aves.

Explicó en a diferencia de los estudios de diversidad clásicos, en los que se cuentan especies y que tan abundantes son las aves en un lugar, «con el trabajo queríamos conocer qué hacían las aves en forestaciones exóticas, la composición de los gremios tróficos, los patrones de comportamiento y el uso de los diferentes estratos vegetales”.

Para ello, se decidió trabajar en un campo productivo forestal del nordeste de la provincia de Corrientes, en el que se concretan distintos tipos de manejo, de las especies exóticas pino y eucalipto.

Como parte del trabajo, se realizó la observación de aves en campo, con 30 puntos de muestreos en cada uno de los tipos de ambientes estudiados, tanto forestales como en ambientes de bosque nativo.

Luego se clasificaron las aves según grupo trófico, el uso de estrato y comportamiento que realizaba al momento de la detección.

«Con el trabajo queríamos conocer qué hacían las aves en forestaciones exóticas»

 

Resultados

De acuerdo a los resultados observados, las plantaciones con sotobosque desarrollado exhiben patrones de uso del hábitat más similares a los de los bosques nativos; sin embargo, ciertas especies ecológicamente importantes, como los grandes dispersores de frutos, estuvieron ausentes, lo que demuestra que, incluso con manejo, las plantaciones no compensan la pérdida del bosque nativo.

Entre los tipos de plantaciones, las plantaciones de Pinus con desarrollo del sotobosque fueron las más comparables a los bosques nativos en cuanto al uso de los estratos y las categorías de comportamiento.

Las aves, tanto en bosques nativos como en plantaciones con sotobosque desarrollado, utilizaron todos los estratos disponibles y fueron abundantes en el estrato arbustivo, incluyendo especies insectívoras e insectívoras-frugívoras, mientras que las plantaciones sin sotobosque fueron funcionalmente similares entre sí, exhibiendo una menor diversidad en los gremios tróficos.

Perspectivas

Entre las conclusiones del estudio, se destacó que, en un contexto de aumento de la demanda de plantaciones exóticas, las prácticas de manejo efectivas se volverán esenciales para mantener la biodiversidad y promover el uso sostenible de la tierra.

Al respecto, el Dr. Juan Manuel Fernández manifestó que, si bien el bosque nativo constituye el ambiente más propicio para el hábitat de aves, «con nuestro estudio quisimos visibilizar en qué medida las prácticas que favorecen el sotobosque pueden ayudar a recomponer los ambientes forestales en beneficio de las comunidades de aves«.

Explicó que lo ideal es que en las plantaciones de especies exóticas se pueda hacer raleo o limpieza regular para extraer vegetación y que quede espacio suficiente para el ingreso de luz y se propicie el crecimiento de vegetación en los estratos inferiores.

En esa línea, señaló que en las plantaciones destinadas a la producción de madera es más frecuente la presencia de sotobosque, pero las forestaciones con destino a pulpa son más densas, por lo que ingresa poca luz y se limita el desarrollo de la capa vegetal.

Comentó que en las áreas de sotobosque de las forestaciones exóticas se genera una «retroalimentación positiva» porque las aves entran en la forestación, defecan las semillas del monte nativo y esas semillas germinan, y cuando crece la nueva vegetación sirve como percha para las aves.

«Esperamos que nuestros resultados contribuyan a que, allí donde ya existen forestaciones, implementen prácticas de manejo en ambientes forestales como estrategia para no perder totalmente la funcionalidad como hábitat de aves», concluyó.

Quisimos visibilizar en qué medida las prácticas que favorecen el sotobosque pueden ayudar a recomponer los ambientes forestales