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CON ENFOQUE REGIONAL
Con simulación computacional estudian las variaciones de temperaturas máximas en «micro-climas» urbanos

En busca de aportar estrategias de rehabilitación urbana-edilicia para mitigar los efectos del cambio climático, una investigación de UNNE y CONICET evalúa, por medio de programas de simulación computacional, la incidencia de extremos de temperatura en distintos micro-escenarios urbanos. En los primeros ensayos realizados, encontraron marcadas diferencias de temperaturas entre sectores de un mismo barrio de la ciudad de Resistencia.

En Argentina se registran evidencias claras del cambio climático, como ser que la mayoría de los años de la última década se ubicaron como los más cálidos de los últimos 60 años, reflejando un calentamiento sostenido con mayor frecuencia de olas de calor y fenómenos extremos.

Se trata de un fenómeno global, en el que los ámbitos urbanos concentran tanto las principales causas —altas emisiones derivadas del consumo energético y la quema de combustibles fósiles— como los efectos más severos del calentamiento, que se ven intensificados por el fenómeno conocido como “isla de calor urbana”.

Ante ello, cada vez cobra mayor fuerza la búsqueda de estrategias de mitigación y adaptación orientadas a reducir la exposición y aumentar la resiliencia de las ciudades ante el clima.

En ese contexto, en el marco de un proyecto del Instituto de Investigación para el Desarrollo Territorial y del Hábitat Humano (IIDTHH – CONICET – UNNE), acreditado por la Universidad Nacional del Nordeste, un equipo interdisciplinario viene trabajando en la búsqueda de aportar evidencias locales que contribuyan a la planificación y gestión territorial sostenible frente al cambio climático en la región nordeste.

El proyecto está dirigido por la Dra. Arq. María Laura Boutet, docente-investigadora de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la UNNE e investigadora del CONICET en el IIDTHH; y cuenta con la participación del Dr. Lic. Alejandro Luis Hernández, director del Instituto de Investigaciones en Energía No Convencional (INENCO – CONICET – UNSa.); el Mgter. Arq. Alberto Patricio Mahave, profesor e investigador de la FAU-UNNE; el Lic. en Geografía, Luis Romero (profesional de la Subsecretaría de Ambiente de la Provincia del Chaco); la Arq. Amanda González (ex becaria ICCTI Chaco); Leonardo López (estudiante avanzado FAU-UNNE) y la Arq. Paula Lembo Blanco.

De izquierda a derecha: Arq. Amanada González, Dra. Arq. María Laura Boutet, Mgter. Arq. Alberto Mahave, estudiante (FAU) Leonardo López.

Como primera etapa de la línea de investigación, el Lic. Romero realizó un estudio estadístico para la ciudad de Resistencia, analizando la ocurrencia de extremos de temperatura máxima y mínima diaria del semestre cálido (octubre a marzo), en el período 1981-2025, con resultados que mostraron un incremento progresivo, desde el año 2000, en la frecuencia de días con temperaturas extremas superiores, tanto las máximas cálidas como las mínimas cálidas.

Otro hallazgo significativo fue que, dentro del semestre cálido, febrero del año 2025 registró un récord de calentamiento respecto a los febreros de los últimos 25 años.

En base a esos resultados, el grupo de investigación consideró la necesidad de abordar en mayor profundidad los efectos del cambio climático en áreas urbanas vulnerables, como base para estudios orientados a implementar acciones de rehabilitación urbana-edilicia que consideren la compleja interacción de factores que generan microclimas particulares, con incidencia directa en el contexto climático urbano mayor.

Con ese fin, se implementaron herramientas computacionales para simular los “microclimas” urbanos y evaluar distintos escenarios.

Herramientas de simulación

Recientemente, desde el grupo de investigación se presentaron los resultados preliminares de un estudio microclimático en un fragmento urbano residencial-educativo del Área Metropolitana del Gran Resistencia, Chaco, realizado con el software ENVI-met, un modelo tridimensional validado internacional y nacionalmente.

“Las simulaciones con ENVI-met evidencian contrastes térmicos significativos, asociados al tipo de suelo, la densidad edilicia y la cobertura vegetal, configurando micro-escenarios críticos en espacios con predominio de superficies impermeables y escasa cobertura arbórea”, se destaca en las conclusiones del estudio.

En diálogo con UNNE Medios, la Dra. Boutet señaló que el programa computacional utilizado demostró ser una herramienta óptima para un mejor conocimiento de los microclimas urbanos, y generar acciones en busca de revertir las condiciones extremas en el territorio.

Dra. Arq. María Laura Boutet destacó el potencial de la simulación computacional.

Indicó que en esta primera etapa del estudio las simulaciones se aplicaron a sectores específicos de un barrio de la ciudad de Resistencia, pero la investigación tiene un enfoque regional, con el objetivo de ajustar una metodología que pueda ser extendida a la evaluación de distintas áreas que conforman las ciudades del nordeste, en línea con los desafíos planteados por el Objetivo de Desarrollo Sostenible 11, orientado a promover ciudades más inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles.

Los avances del estudio fueron presentados en la última edición de las Jornadas de Comunicaciones Científicas y Tecnológicas de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNNE.

«El programa computacional utilizado demostró ser una herramienta óptima para un mejor conocimiento de los microclimas urbanos»

Detalles del Trabajo

Bajo un enfoque metodológico interdisciplinario y desde la perspectiva de la complejidad, en el estudio se realizó el análisis microclimático del Barrio Villa del Carmen como modelo replicable a otras áreas de la ciudad y la región.

La elección se basó en su ubicación particular próximo a la laguna “Prosperidad-Los Lirios”, teniendo como epicentro la Escuela de Educación Primaria N° 116 «Gaspar Lucilo Benavento», donde se hallaron condiciones de disconfort térmico en un trabajo precedente.

Se analizaron tres escenarios con características morfológicas y ambientales diferenciadas del barrio elegido, utilizando el software de simulación ENVI-met, en el día más cálido de febrero 2025.

Asimismo, se recopilaron datos sobre la configuración ambiental, morfológica y constructiva mediante imágenes satelitales de Google Earth, Street View y relevamiento físico-sensible, sistematizados en una base de datos Excel. A partir de esta información se elaboraron planos en AutoCAD y un modelo tridimensional en SketchUp, que facilitaron la posterior simulación microclimática.

 

Modelo tridimensional del Barrio Villa del Carmen, Resistencia, Chaco, con los sectores analizados mediante el software ENVI-met.

Primeros resultados

Si bien los resultados están en vía de publicación en revistas especializadas, desde el grupo de investigación brindaron algunos ejemplos de cómo, la evaluación computacional de los microclimas permite identificar marcadas diferencias en las variables analizadas.

Respecto a la diferencia en temperaturas máximas, mencionan que, en una de las áreas analizadas, existieron sectores de patios cerrados con 43.4 °C de temperatura máxima y en lugares muy próximos se registraron temperaturas de 40.6 °C.

En tanto, se registró un contraste térmico de más de 30 °C en la temperatura media radiante, un indicador que considera el calor que irradian las superficies que rodean a una persona —suelo, paredes, techos, ventanas y otros elementos del entorno— y que influye directamente en la sensación térmica.

Así, en un área de una manzana se registró una temperatura media radiante mínima de 42.1 °C y la máxima de 82.5 °C, reflejando un comportamiento típico de un entorno urbano, con predominancia de materiales de alta absorción solar.

La vegetación emerge como el factor más determinante del confort térmico en las áreas evaluadas, mientras que el viento no resultó determinante, debido a la limitada canalización y a las obstrucciones del tejido urbano.

“Estos son algunos ejemplos de la diferencia de variables críticas, como temperaturas máximas y temperatura media radiante, dentro de un área urbana reducida, y de la importancia de las simulaciones para identificar áreas con mayor potencial de mejora a través de estrategias de rehabilitación específicas”, sostuvo la directora del trabajo de investigación.

Perspectivas

Justamente, sobre las posibilidades de intervención, desde el grupo de investigación resaltan que la vulnerabilidad climática no es homogénea, sino que se intensifica en sectores con menor calidad ambiental y mayores déficits urbanos, por lo cual se requieren estrategias de rehabilitación multiescalar, macro, meso y micro.

En esa línea, a partir de este diagnóstico, en el estudio se formularon estrategias de rehabilitación urbana-edilicia en cada una de las áreas evaluadas, como ser el enverdecimiento de calles, patios y fachadas, uso de materiales de baja conductividad, aplicación de terminaciones de colores claros que favorezcan una adecuada reflexión de la radiación solar sin generar efectos molestos, protección solar mediante pérgolas o toldos, promoción de corredores verdes con vegetación nativa y distribución planificada del arbolado, entre algunas propuestas viables.

La Dra. María Laura Boutet comentó que algunas de las estrategias mencionadas están siendo evaluadas con software ENVI-met para cuantificar sus beneficios y la viabilidad de aplicación.

Señaló que los equipamientos y espacios públicos, como escuelas, centros comunitarios o plazas, pueden constituirse en motor de cambio y desarrollo de buenas prácticas de mitigación, impulsando experiencias que sean transmisibles al barrio y a la comunidad.

“Esperamos que la continuidad de la línea de investigación permita demostrar la viabilidad de acciones de intervención para atenuar las condiciones críticas en microclimas urbanos, mejorando la calidad de vida de los habitantes”, expresó.

Adelantó que además de ampliar las simulaciones a otras áreas urbanas, tienen proyectado la realización de mediciones en territorio, con sensores especiales en distintos puntos, a fin de validar los modelos simulados y fortalecer su capacidad predictiva.

Para concluir, destacó que el grupo de investigación es pionero en la región nordeste en el uso de este software, validado a nivel internacional para evaluar el microclima urbano.

Su importancia radica en la posibilidad de visibilizar y comprender micro-escenarios críticos y aportar criterios concretos para orientar políticas de rehabilitación urbana-edilicia, que fortalezcan los procesos de adaptación al cambio climático desde una perspectiva sustentable.

 

“Esperamos que la continuidad de la línea de investigación permita demostrar la viabilidad de acciones de intervención para atenuar las condiciones críticas en microclimas urbanos»