Investigadores de la UNNE y Conicet identificaron, por primera vez para la flora correntina, la presencia de Pteroglossa macrantha, una orquídea terrestre, cuyo único registro en Argentina databa de hace más de un siglo. Para aportar a su conservación, ajustaron un protocolo de cultivo in vitro de esta especie que presenta un hábitat específico cercano al río Paraná.
Hacia finales del año 2011, el Ing. Eduardo Flachsland, investigador de la UNNE, junto a un colega con el que comparte la pasión por el cultivo de orquídeas, César Escobar, recorriendo la zona de albardones ribereños del río Paraná, en cercanías de la ciudad de Empedrado, hallaron ejemplares de una orquídea terrestre poco común.
El material fue recolectado y posteriormente depositado en el Herbario CTES (UNNE-CONICET), con la clasificación como de la especie Pteroglossa luteola, una orquídea terrestre perenne, endémica de la provincia de Corrientes.
Pero tras casi una década, en el marco de una investigación sobre especies de plantas vasculares endémicas de la provincia de Corrientes, el material de Pteroglossa luteola depositado en el Herbario pudo ser analizado de manera más exhaustiva, mediante técnicas taxonómicas clásicas y por medio de comparaciones con la descripción original y el material tipo.
Así, gracias a la información compilada y nuevas observaciones morfológicas, se pudo determinar que en realidad se trataba de un ejemplar de Pteroglossa macrantha, una orquídea terrestre que, si bien no es endémica de Corrientes, tiene una distribución muy restringida en Argentina.
El hallazgo fue presentado de manera reciente por un equipo de investigación del Instituto de Botánica del Nordeste (“IBONE», CONICET-UNNE) y de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE, quienes además hicieron un análisis de distribución de la especie y de su estado de conservación, y avanzaron en el ajuste de un protocolo de cultivo in vitro para favorecer su conservación.
“Este nuevo registro no solo amplía la distribución conocida del género en Argentina, sino que representa la localidad más austral conocida para P. macrantha, subrayando la relevancia florística de Corrientes”, se destaca en las conclusiones del estudio en el que participaron el Dr. Javier Florentín (IBONE), Lic. Nadia Delvescovo (IBONE), Ing. Agr. Eduardo A. Flachsland (FCA-UNNE), la Ing. Agr. Graciela Terada (FCA-UNNE) y la Dra. Natalia Dolce (IBONE).
Detalles de la especie
Pteroglossa macrantha es una orquídea terrestre que alcanza hasta 45 cm de altura, con raíces carnosas y peludas, y una roseta basal de hojas lanceoladas, coriáceas y de margen translúcido, según se detalla en el estudio morfológico realizado.
La inflorescencia está compuesta por un racimo compacto de flores verdoso-blanquecinas con venas amarillas, los sépalos laterales forman un espolón corto y prominente, y el labelo es trilobulado y pubescente en su base.
“Las características mencionadas permiten distinguirla de las demás especies del género presentes en el país”, se expuso.
El análisis de la distribución de la especie permitió determinar que presenta poblaciones pequeñas, aisladas y se restringen a un hábitat específico, cercano al río Paraná, lo que las vuelve altamente vulnerables frente a perturbaciones ambientales.
En esa línea, de la evaluación preliminar realizada por el grupo de investigación, se asignó a Pteroglossa macrantha la categoría de “amenaza a nivel regional”, lo cual resalta la necesidad de implementar medidas urgentes de conservación que aseguren la protección de estas poblaciones únicas y su hábitat ribereño.
«Su belleza, rareza y restringida distribución la vuelven altamente vulnerable a las perturbaciones antrópicas, lo que hace urgente su estudio, conservación y propagación tanto in vitro como ex vitro antes de que desaparezca de su hábitat natural», expusieron.
Cultivo in vitro
Justamente, como parte del estudio se avanzó también en el desarrollo de un medio nutritivo adecuado para el cultivo in vitro de P. macrantha como estrategia para su conservación.
El cultivo in vitro es una herramienta ampliamente utilizada en orquídeas, pero las especies terrestres requieren medios nutritivos específicos, con formulaciones con sales inorgánicas y fuentes nitrogenadas distintas.
Para ello, en el estudio de P. macrantha se obtuvieron semillas mediante polinización cruzada de tres plantas cultivadas en invernadero, semillas que fueron sembradas in vitro en tres medios diferentes, de los que se evaluó el poder germinativo, el peso seco de las plantas y el porcentaje de aclimatación a condiciones ex vitro.
Los ensayos permitieron determinar la efectividad del medio EFp como el más adecuado para la propagación in vitro, que también ofrece una herramienta concreta para su conservación ex situ.
La alta tasa de germinación y supervivencia durante la aclimatación sugiere que este protocolo puede ser replicado para producir plantas destinadas a futuros programas de reintroducción o enriquecimiento poblacional en su hábitat natural.
“El estudio sienta un precedente metodológico aplicable a otras orquídeas terrestres de distribución restringida o en riesgo”, destacaron.
«Su belleza, rareza y restringida distribución la vuelven altamente vulnerable a las perturbaciones antrópicas»
Relevancia
En diálogo con UNNE Medios, el Dr. Florentín y el Ing. Agr. Flachsland, resaltaron que el estudio de P. macrantha vinculó a investigadores de distintas áreas, como taxonomía, biotecnología y cultivo in vitro, en la búsqueda de contribuir a la protección de esta especie de gran vulnerabilidad.
El Dr. Florentín explicó que en Argentina el único registro de esta orquídea databa del año 1908 en la provincia de Misiones, tras lo cual no se la volvió a observar en ambientes naturales.
“Es decir que el hallazgo de P. macrantha en Corrientes es el registro oficial más moderno, en más de un siglo, y quizás las poblaciones encontradas en la zona de Empedrado constituyan las únicas poblaciones vivas en Argentina, por eso la necesidad de su protección”, señaló el investigador del IBONE.
En tanto, el Ing. Agr. Flachsland comentó que las orquídeas terrestres son complejas de hallar, pues al habitar generalmente en zona de pastizales se torna difícil su observación.
Además, conseguir semillas de las especies terrestres también resulta complejo porque generan semillas en un periodo de no más un mes en el año, tiempo menor respecto a otros tipos de orquídeas.
“Por eso con este estudio de P. Macrantha estamos aportando a la conservación de esta especie en particular y de las orquídeas terrestres en general”, sostuvo.
Para concluir, los investigadores reiteraron la necesidad del conocimiento de la flora local y regional como insumo para un objetivo mayor que es la búsqueda de estrategias integradas de conservación de la biodiversidad, en un contexto de creciente avance antrópico sobre los distintos ambientes.






















