En la cuarta jornada, se trabajó sobre el extensionismo desde un modelo integral; que vincule los conocimientos de la institución con el de la comunidad, y este último sume a una transformación curricular.
La integralidad de las funciones de la Universidad se mantuvieron como eje del trabajo y discusión de las tres primeras jornadas de la Escuela de Verano de la UNNE. En la cuarta y última jornada, se avanzó en la misma línea y se analizó también la importancia de la extensión pensada de manera que integre institución y comunidad.
Pasadas las 9.30, en el Salón Elizondo del Campus Resistencia de la UNNE, comenzó el taller previsto para la mañana. El secretario general de Extensión Universitaria de la UNNE, Patricio González dió la bienvenida a las y los presentes, y presentó a la secretaria general Académica de la UNNE, Patricia Demuth tuvo a su cargo el taller “Evaluación y cambio curricular: consideraciones de integralidad para la transformación curricular”.
La licenciada en Ciencias de la Educación y doctora en Didáctica y Organización de Instituciones Educativas, comenzó recordando el valor de la extensión universitaria: “la innovación universitaria debe iniciarse en la extensión”, aseguró en base a las recomendaciones de especialistas en el tema como Daniela Bruno.
Señaló los cuatro procesos que ello supone: la curricularización de la extensión -en el que la UNNE viene avanzando hace tiempo-; la integralidad como criterio rector del diseño, implementación y evaluación de las prácticas universitarias; la evaluación de las prácticas universitarias y la territorialización.
Y comentó luego sobre los cuatro modelos de extensionismo: el tradicional o de divulgación; el concientizador; el economicista o empresarial y el integral, que es “al que queremos ir en la UNNE”, aseguró.
“Trabajamos para avanzar hacia la integralidad de las funciones, donde la docencia, la investigación y la extensión se relacionen”, dijo. “Por eso estamos aquí”, agregó en relación a la Escuela de Verano de la UNNE que se realiza desde el lunes 24.
Y en cuanto a la extensión, Demuth agregó que se busca salir de los modelos tradicionales o concientizadores en el que se parte de la concepción de que “la que sabe es la Universidad y la que debe aprender es la comunidad”, a un modelo en el que los conocimientos académicos tienen el mismo valor que los populares, ambos se comparten “y ese saber erudito se transforma a partir del saber popular”.
Una forma distinta de circulación y construcción del conocimiento a la que se aspira y para lo que se trabajó en el taller. ¿Nuestros proyectos de extensión proponen esta circulación del conocimiento?, fue la pregunta rectora de la primera actividad.
Curricularización de la extensión
En la segunda parte del taller, se avanzó sobre la incorporación de la extensión al trayecto académico, y se analizó allí la situación en la Universidad.
Las y los extensionistas presentes evaluaron si la extensión o nociones de integralidad, figuran en los planes de estudios, en programas de asignaturas, o si aún sin ello se entiende que hay curricularización de la extensión en la realidad. Y también desde qué modelo, y si hay intentos de integralidad de las 3 funciones.
Pero “el cambio no es sólo plasmar lo que se hace para que quede institucionalizado, sino revisar lo que se hace para modificar concepciones, creencias y por ende de prácticas”, señaló Demuth y amplió sobre el Programa de Evaluación y cambio curricular en el que se trabaja.
En el cierre, las y los extensionistas presentes valoraron el espacio en el que con honestidad pudieron plantear inquietudes, evacuar y dudas y principalmente “abrir la discusión por primera vez”.