La Cátedra Libre de Chamamé del CCU organizó la charla Otras sonoridades: abrevando en la música regional. Los profesores Susana Piñeiro y Víctor Piñeiro dialogaron con dos invitados especiales, los profesores Osvaldo Burgos y Jorge Castro. La actividad se realizó los primeros días de diciembre Sala del Sol del Centro Cultural Universitario de la Unne.
Había mucho sol por esos días en Corrientes. Los músicos llegaron temprano. Osvaldo arribó con su stick y luego fue a buscar un amplificador. Jorge desplegó batería en el centro de la sala. La charlas se suceden entre risas mientas acomodan los instrumentos. En el Centro Cultural Universitario era una semana con una agenda completa de actividades. Distintos espacios de formación realizaban muestras y exposiciones.
A las 19 comenzó la chala Otras sonoridades abrevando en la música regional. En primer lugar hablaron los profesores de la cátedra, Víctor Piñeiro y Susana Piñeiro. La cátedra de chamamé del Centro Cultural Universitario cerraba así el trabajo del año 2025. Durante varios meses se realizaron charlas en diferentes ámbitos y espacios culturales.
Los profesores expresaron que «la terea realizada durante el año se amplificará en el 2026. Por ejemplo, el trabajo sobre chamamé de orquesta y sobre la poesía en el chamamé». También adelantaron que confían que se materialice un material bibliográfico a través de la editorial de la Universidad Nacional del Nordeste donde los profesores volcaran sus investigaciones recientes sobre el género.
«Es necesario pensar y hablar sobre la producción de música que se está haciendo hoy en día. Por ello hemos invitado a Jorge Castro y Osvaldo Burgos», expresó el profesor Piñeiro y seguidamente el público recibió a los músicos con un cálido aplauso. Tras las presentaciones formales la música comenzó a regar el ambiente. Todo y todas seguían con atención la música, la sonoridad del stick amplificada por los colores de la sala del Sol.
«El chamamé incluye elementos de afuera para transformarse»
Para hablar de la música del presente uno de los docentes de la cátedra trajo el ejemplo del tema Tren Expreso, de Raúl Barboza. Un chamamé grabado en la década del 60. En ese tema explicaron ya se incorpora la percusión en el chamamé. «El chamamé incluye elementos de afuera para transformarse», aseguraron.
De los invitados Osvaldo Burgos tomó la palabra primero. Habló de que en Híbridus le gusta tocar y hacer música. El primer tema que habían interpretado el dúo se titula Río invisible. Explicó que desde el punto de vista técnico está en la métrica del chamamé. En una convivencia de compases de seis octavo y tres cuarto. Además de algunos giros y aperturas que se permiten cuando dialogan los instrumentos.
«Si partimos de la fuentes entiendo que hay un orden superior. Nosotros intentamos tomar de las fuentes. Después están presente las ideas que tenemos y con eso hacemos nuestra música. Hay una transformación. Hay un proceso poiético. Nosotros transformamos ideas y elementos en música. Estamos aquí en este universo cósmico litoraleño», explicó Burgos sobre los procesos creativos que llevan adelante para hacer sus composiciones.
Los músicos agradecieron a la cátedra de chamamé el espacio. Se mostraron agradecidos al ámbito de la Universidad Nacional del Nordeste para hablar y pensar su música. «La música es mucho más que las notas. La música es historia, tradición, cultura, clima, paisaje, muchas cosas», agregó Burgos.
Por su parte, Jorge Castro sumó a las palabras de Osvaldo su experiencia. Hizo un paneo por la sala. Había entre ellos muchos músicos. «Lo que hacemos con Híbridus es plasmar nuestra búsqueda dentro de la música. Los que somos músicos buscamos algo, a veces a nosotros mismos», afirmó.
En la Sala del Sol el público escuchó con suma atención. Hay rondas de mate. La presencia de jóvenes es mayoritaria. Hay silencios. Afuera el sol comenzaba a despedir el día. Hay dibujada sonrisas en distintos rostros. Se respira música.
«Improvisar es charlar»
Tanto Osvaldo como Jorge cuentan que le gusta el chamamé. Es para ellos el «orden superior donde están todas las fuentes». Jorge explica que en la base central de su música está la improvisación. «Constantemente estamos improvisando. A veces sale bien y a veces sale mal. Improvisar es charlar en la música. A veces tenés charlas buenas y a veces las charlas salen mal. Simplemente eso», describió.
En este contexto el profesor Víctor Piñeiro agregó que en la música de Híbridus se advierte la identidad. «Lo que es importante traer acá este concepto de búsqueda. En la búsqueda está la identidad», subrayó.
«La obra concluye con el espectador»
La dinámica en la música es esencial pero en Híbridus no está pautada. Se abre a los giros y al encuentro de lo que sucede cuando hacen música. «Tenemos una pauta formal porque tenemos un tema. Pero hay una cadencia o un gesto que nos abren a contrastes dinámicos», dijo Osvaldo.
La charla creció entre fuentes, perspectivas y aspectos de la búsqueda de los músicos. «Cada obra concluye con el espectador. No termina cuando creas la melodía en la sala de ensayo. La obra concluye con el espectador. Es ahí donde sucede la experiencia en conjunto entre músico y espectador. Todo se da en un diálogo abierto», deslizaron al tiempo que pusieron de relieve al acto de hacer músico y compartir el hecho creativo.
La atención del público sigue creciendo. Las palabras de los profesores gobierna el espacio. El susurro del aire acondicionado quiebra los silencios. Osvaldo tomó el stick y explicó cuestiones técnicas sobre como hace música. Dio ejemplos y los comparaba con el bajo o con los bajos del acordeón.
En este contexto explicaron también sobre la apertura que tiene el dúo para crear es muy amplia. Las obras parten de propuesta que lleva Osvaldo o Jorge, «cuando nos juntamos nunca traemos un tema cerrado. Siempre acercamos ideas que pueden crecer y llegar a la creación», afirmó Burgos.
Sobre el final de la charla los profesores de la cátedra de chamamé agradecieron la presencia de los músicos. “El aporte que hacen ustedes – más allá de que si es o no es chamamé – lo cual no es importante – lo que hacen con Híbridus permite otras resultantes y otros movimientos dentro del campo de la música. La cultura es así. La música se mueva. La música crea puentes”, reflexionaron.
En tanto Osvaldo Burgos también volvió agradecer la oportunidad de estar en la cátedra. “Nosotros con Híbridus haciendo esta música somos honestos. Honestos con quienes nos escuchan y con nosotros mismo. Eso es importante generar en la música en la actualidad”, cerró.
En el final los docentes manifestaron su gratitud al público presente. También agradecieron a la profesora María Andrea Maia Eirin, directora del Centro Cultural Universitaria por todo el trabajo y el acompañamiento del año. Los músicos volvieron a tomar sus instrumentos y se despidieron haciendo música. La cátedra libre de chamamé continuará en el 2025 con su modalidad abierta de charlas abiertas.

















