NEA: se requiere incrementar las buenas prácticas para el cuidado de la biotecnología en maíz transgénico

Un estudio realizado por investigadores de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE identificó que, si bien se registraron mejoras en los últimos años, cerca de un 29% de productores de la región NEA aún no aplica pautas de manejo conocidas como “refugio” para el cuidado de la biotecnología de maíz transgénico desarrollada para el control de insectos que afectan al cultivo. De quienes sí lo hacen, casi la mitad destina menos de la superficie recomendada para un óptimo cuidado.

Entre los diversos híbridos de maíz transgénico, modificados genéticamente con fines productivos, se encuentran el “maíz Bt” un tipo de maíz transgénico que produce una proteína de origen bacteriano, Bacillus thuringiensis, que al ser ingerida por insectos genera que los mismos mueran de inanición.

Pero en el uso de la biotecnología aplicada al control de plagas pueden generarse casos de resistencia por parte de los insectos, por lo cual existen buenas prácticas aplicadas al cuidado de la biotecnología desarrollada.

En el caso del maíz bt, el uso de “refugio” es la práctica más recomendada para evitar casos de resistencia.

El “refugio” o “franjas de refugio” consiste en disponer una porción del lote sembrada, en la misma fecha, con un tipo de maíz “no Bt”, de similar ciclo de madurez que la del cultivo Bt.

Así, el lote refugio permite la producción de insectos adultos susceptibles de ser controlados por la biotecnología Bt, para que se crucen con los insectos resistentes que pudieran existir en la porción Bt del lote.

De esta forma, con el cruzamiento, se logra que los insectos generen como descendencia individuos susceptibles que la tecnología Bt pueda controlar. Si no hubiera refugio, los eventuales insectos resistentes al cultivo Bt se cruzarían entre ellos, aumentando rápidamente la frecuencia de insectos resistentes.

Ante la importancia de la aplicación de refugios como buena práctica para el cuidado de la tecnología Bt, desde la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE, en articulación con la Asociación Semilleros Argentinos, se llevó a cabo un estudio para conocer el grado de implementación de buenas prácticas entre productores de maíz Bt en la región nordeste de Argentina (NEA).

El estudio consistió en un relevamiento a través de encuestas a productores del NEA noreste argentino (NEA), sobre uso de cultivos de refugio en maíz.

Con ese fin, se buscaron padrones de productores de provincias de la región, diferenciándose por estrato de productores, tamaño de la superficie del cultivo y  fecha de siembra.

En total se realizaron más de 60 encuestas, que correspondieron un 62% a productores de la provincia de Chaco, 16% de Corrientes, 13% de Formosa, 6% del norte de Santa Fe y 3% de Misiones.

De acuerdo a lo observado en el estudio, sólo 71,7% de los productores contestó que realiza refugio.

De ellos, un 53% destina lotes de menos del 10% de la superficie total, menos de lo recomendado.

Respecto de las justificaciones por no usar esta buena práctica agrícola (BPA), el 55,5% alegó no hacerlo por la disminución en la renta que le genera, 27,8% por problemas en el calibre de las semillas y un 16,7% a la dificultad de manejo del lote refugio.

Entre los encuestados que realizan refugio, el 97% lo monitorea y de ellos sólo la mitad utiliza para hacerlo la “escala Davis” recomendada.

El manejo con insecticidas de ser necesario lo realizan en etapas tempranas con diferentes principios activos no todos recomendados como BPA en refugio por su residualidad.

RELEVANCIA DE RESULTADOS

“Estos resultados abren un amplio debate de estrategias de comunicación eficiente con el 28,3% de productores que no realiza refugio, sobre todo en este momento donde se insertan nuevos eventos o productos” sostienen los autores de la investigación.

El trabajo fue realizado por la becaria de investigación Ing. Agr. Andrea Silvana Reichert,  el Ing. Agr. Daniel Pérez y la dirección de la Mgter. Celsa Balbi, docente-investigadora de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE.

Pero más allá de las falencias identificadas, los investigadores destacan que el trabajo mostró que, respecto de otras encuestas anteriores realizadas en el NEA, se evidencia un aumento en el uso de refugio, lo cual expone un futuro promisorio.

Por otro lado, consideran que resulta imprescindible generar espacios de  comunicación y concientización del cuidado de la biotecnología “para no desandar caminos recorridos”.

La Mgter. Celsa Balbi destacó la necesidad de promover aún más el cuidado de la biotecnología en la región,  debido a que no hay perspectivas de desarrollos de nuevos productos o variedades de maíz genéticamente modificado, lo que conmina a proteger los desarrollos tecnológicos disponibles.

Expresó que la realización del estudio posibilitó estrechar contactos con productores, quienes reconocieron la relevancia de las buenas prácticas en la producción, incluso aquellos que no la implementan.

El trabajo fue realizado en colaboración con la Asociación de Semilleros Argentinos, en el marco del Programa “MRI” (Manejo de Resistencia de Insectos).

Los resultados del estudio fueron presentados en el marco del  “XIII Simposio REDBIO Argentina 2021” de la Red de Laboratorios de Biotecnología para América Latina y el Caribe.