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Sábado, 17 Octubre 2020 09:46

Destacan el rol de los medios públicos y universitarios como garantes de pluralidad de voces y de información de calidad

En el marco de un panel sobre Comunicación y Prensa, organizado por la Red Interuniversitaria de Áreas de Prensa y Comunicación Institucional (RedIAP) se destacó la labor de los medios públicos y universitarios para promover la democratización de la información y la pluralidad de voces en un contexto actual que mantiene una gran concentración mediática. Se expuso que este tipo de medios aportan una comunicación de calidad en un universo mediático que, apoyado en las nuevas tecnologías, prioriza la instantaneidad y cantidad de información dejando de lado la profundidad de análisis y la jerarquización del mensaje que se comunica.

 

 

La Red Interuniversitaria de Áreas de Prensa y Comunicación Institucional (RedIAP), perteneciente al Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), realizó su primer plenario anual bajo la modalidad virtual y con una serie de actividades para analizar distintos aspectos vinculados a la comunicación en las universidades, así como también debatir la coyuntura de los medios de comunicación en general del país.

Entre las actividades previstas por la RedIAP, se realizó el “Panel sobre Comunicación y Prensa” con la participación de Cynthia Ottaviano, directora de Radio y Televisión Argentina (RTA); Glenn Postolski, director general de Planificación Estratégica e Investigación de la Defensoría del Público de la Nación; y Bernarda Llorente, presidenta de Télam. Contó con la moderación de Fabiana Dato,  Secretaria de Comunicación de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER)

Los expositores, coincidieron en que pese a los avances logrados en el país desde la aprobación de la Ley de Medios para garantizar la democratización de la información, en los últimos años, desde 2015, se observó un retroceso en esa búsqueda de diversificar y federalizar el universo mediático, lo que propició que se vuelva a observar una concentración de medios que atenta contra la pluralidad de voces.

Indicaron que si bien hubo un cambio de Gobierno en 2019 con una gestión actual con una mirada más cercana a las premisas de la democracia de la comunicación, no obstante persiste la resistencia de los grupos concentrados que pretenden seguir teniendo una posición dominante en el manejo y circulación de la información.

Frente a ese escenario actual, plantearon que los medios públicos y los medios de las universidades pueden realizar un gran aporte para resguardar el derecho a ser informado con la verdad, con calidad y con pluralidad de voces.

 

CONCENTRACIÓN MEDIÁTICA

En primer lugar, Cynthia Ottaviano, Doctora en Comunicación, quien fuera la primera Defensora del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual de la Argentina (2012-2016), y que actualmente dirige Radio y Televisión Argentina (RTA) destacó la tarea de los medios públicos y universitario en una realidad actual para que el manejo de la formación que circula responda al interés de la mayoría de la sociedad y no de los sectores a los que representan los medios dominantes.

“En Argentina se vive aún tiempos complejos de la concentración comunicacional y desde ese punto de vista es que adquieren mayor relevancia todas las luchas históricas, las tradiciones de participación y construcción del derecho humano a la comunicación, y allí adquiere relevancia el sistema de medios públicos y también del sistema universitario de medios de comunicación” estimó.

Señaló que tanto los medios públicos como los universitarios deben promover una cultura de encuentro, de confluir en sus tareas, pues comparten en su ADN la conceptualización esencial del derecho humano de la comunicación.

“Nuestra tarea busca desmercantilizar la información, quitarnos de los espacios de mercantilización de la información asociadas al negocio, para profundizar en el campo de la ciudadanía comunicacional” expresó y reiteró que desde los medios públicos y los espacios de comunicación universitarios la tarea principal es la construcción de ciudadanía.

Consideró que los medios públicos deben poder representar la interculturalidad que tiene la Argentina, pero vista esa interculturalidad como una virtud y no como un defecto.

Señaló que sigue siendo una herramienta vigente la Ley de Medios, que además de la búsqueda del pluralismo, busca aportar a la alfabetización comunicacional, para abrir el acceso a la información para los distintos estamentos de la sociedad.

“Es necesario ver cómo seguimos profundizando la comunicación en un contexto que sigue siendo adverso” remarcó.

Indicó que para lograr los objetivos de la Ley de Medios se necesita un nuevo pacto comunicacional, un nuevo acuerdo comunicacional, y se necesita conocer la diversidad de opiniones con respecto a cómo construir los medios públicos.

Agregó que para reconocer cuales son las mejores prácticas, cuáles son los saberes más virtuosos que deben regir el ejercicio profesional, se prevé un “gran plan de capacitación nacional” en el sistema de medios públicos, como espacios de reflexión sobre las coberturas responsables de las diversidades temáticas.

Indicó que es un proceso que desembocará en un Código de Ética y Manual de Estilo en los medios públicos que garantice el derecho a informar libremente teniendo en cuenta la diversidad de interés del público.

Sostuvo que en los medios públicos es necesario ir de la mercantilización de la comunicación hacia espacios de construcción de ciudadanía, con nuevas narrativas, que puedan encontrar expresiones plurales y diversas en sus formatos, en sus posibilidades y enunciaciones.

“Es necesario trabajar sobre los silencios, repensar aquello que se construye en el marco de los servicios de comunicación y aquello que es silenciado, comenzar a trabajar cuáles son esas fuentes de información, que son personas, perspectivas, ideas, tradiciones, que son silenciados” dijo en referencia a la voz de los grupos históricamente vulnerados.

Planteó sumar a las universidades en la tarea de replantear la propia agenda periodística, las jerarquizaciones, replantear las fuentes de información, y “hacer una radio y televisión pública que represente a todos y que no represente intereses de elites que resultan dominantes y que representan la resistencia al derecho humano a la comunicación porque siguen considerando la comunicación como un negocio”.

 

DEFENSA DE LAS AUDIENCIAS

Por su parte, Glenn Postolski, director general de Planificación Estratégica e Investigación de la Defensoría del Público, y ex decano de la Facultad de Comunicación Social de la UBA, recordó que la Defensoría nació con la Ley de Servicios Audiovisuales, pero en el marco del debate político de dicha ley se dejó de lado el espíritu convergente que tenía la propuesta de ley y se restringió su aplicación sólo al ámbito de la radio y televisión.

En ese sentido, señaló “que las audiencias migran, no son las de hace dos o tres décadas. Ni siquiera el núcleo central de los dispositivos mediáticos se conciben en el aparato televisivo y radial, sino que las audiencias son parte del mundo digital y por eso la política actual de la Defensoría del Público de tratar de construir un debate democrático para todas las audiencias.

Explicó que la Defensoría tiene como objetivo garantizar el derecho ciudadano a la información, pero no tiene capacidad sancionatoria por lo cual en su tarea no afecta la libertad de prensa.

Indicó que ese organismo nacional recibe las denuncias, reclamos y consultas del público, funciona como mesa mediadora, desarrolla una tarea pedagógica, promueve la participación y debate de todos los sectores y actores sociales, hace pública todas sus acciones y convoca a audiencias públicas ciudadanas, todo sin afectar la libertad de expresión.

Señaló que la mayoría de los países tienen Defensoría del Público pero en Sudamérica en los últimos años se viene limitando sus tareas. Agregó que en Argentina desde el año 2017 hubo voluntad de inacción de la Defensoría, y entre 2018 y 2019 no hubo ninguna audiencia pública.

 

MEDIOS PÚBLICOS DE CALIDAD

Por último, Bernarda Llorente, presidenta de Télam, se refirió al momento que atraviesan los medios en el país, y mencionó el legado del gobierno anterior de una política de medios que buscó desestructurar y desandar una política de medios previa que había avanzado en la democratización mediática y del derecho a la información.

Repaso que el proceso de la Ley de Medios no pudo profundizarse por el cambio de Gobierno en 2015, “lo que modificó el impulso que los argentinos venían teniendo respecto a que los medios públicos podrían ser de calidad y con incidencia”.

Cuestionó estrategias que buscaron mostrar a los medios públicos como un gasto, lo cual en parte fue lo que volvió a promover la concentración de medios en Argentina que era justamente lo que la ley de Medios buscaba evitar.

“En la democracia se supone que hay mayor cantidad de voces, que las democracias se salvan con mayor representatividad y acción, pero nos encontramos que los medios están cada vez más concentrados” sentenció.

Opinó que los medios al estar concentrados son como fiscales de los actos de gobiernos y de la ciudadanía, pero no aceptan ser controlados en pos del derecho a información verdadera.

“La Ley de Medios recuperaba para la sociedad la posibilidad de establecer pautas que garanticen el derecho a la comunicación, y actualmente hay un escenario que se agrava, porque hay vocación de crear otros medios, crear otras plataformas, y allí aparecen rechazos desde los medios dominantes” manifestó.

Alertó que la situación económica agravada por la pandemia puede afectar aún más la supervivencia de medios de comunicación más pequeños o medianos, lo que puede generar una concentración mediática todavía mayor.

Señaló que en este contexto la presencia de las universidades es sumamente importante en el debate de la pluralidad mediática y de democratizar el acceso a la información y de los temas que se abordan los medios.

Explicó que la comunicación actualmente está marcada por el inmediatismo, rayando la superficialidad, con poco despliegue de información. Dicha instantaneidad, así como la cantidad de información puede atentar contra la calidad y la profundidad de análisis.

En esa línea, señaló que los medios públicos pueden aportar información de calidad, con profundización de la información y de los contextos, así como pluralidad de voces.

“La calidad en la producción de los medios públicos es lo más importante de este proceso, en busca de una sociedad formada e informada” concluyó.