Radio UNNE
en vivo

Domingo, 27 Septiembre 2020 10:06

Humedales: académicos respaldan una Ley nacional que regule manejo sustentable de recursos

Investigadores, biólogos y graduados que integran el “Foro de Humedales NEA” marcaron su posición con respecto a la necesidad de una norma nacional proteccionista. Ante el lobby del sector productivo, esgrimen, “no siempre los intereses de un pequeño número de productores son los mismos que los de la mayoría de la población”. Ven en la potencial ley, una herramienta de regulación de la producción extractivista.

Prosigue en el Congreso de la Nación y en distintos ámbitos el debate en torno al Proyecto de Ley de Protección de Humedales, que apuesta a generar nuevos instrumentos para su protección.

El parlamento argentino ya tuvo en los últimos años oportunidades de sancionar una ley, sin lograr consensos, en un tema que genera posturas encontradas.
Con el fin de seguir aportando algunas reflexiones sobre la cuestión, el Departamento de Comunicación Institucional del Rectorado de la UNNE hizo un relevamiento de opinión a un colectivo de académicos reunidos en el “Foro Humedales NEA”, surgido desde Corrientes y conformado por un grupo de investigadoras e investigadores, biólogas y biólogos, y estudiantes provenientes del ambiente estatal, privado y universitario, entre ellos investigadores, docentes y egresados de la UNNE.
El objetivo del Foro es hacer pública una voz académica respetando la diversidad de opiniones pero sin perder de eje el interés común como lo son los humedales, preservando su uso sustentable que no solo considera el aspecto de su aprovechamiento económico sino que aún más lo preserva para las futuras generaciones.
Señalan que por diversas razones, quizás centradas en una falsa dicotomía entre el sector ambientalista y el sector productivo, el tratamiento de proyectos en el Congreso de regulación de humedales siempre naufragó.
No obstante, consideran importante la participación en esta discusión tanto del sector productivo como del resto de la sociedad ya que entienden las preocupaciones sobre las incumbencias de esta ley. ---Uno de los fundamentos por el que el proyecto de ley es trabado, gira en torno al impacto socioeconómico que su sanción generaría. Algunos legisladores sostienen que el proyecto tal como está planteado restringirá las actividades productivas afectando a miles de productores y a los demás eslabones de la cadena de valor. ¿Tienen una opinión al respecto?
Es necesario separar los beneficios ecosistémicos que provee la protección de un ambiente que es de todos, de las ganancias que obtendría un sector reducido de la población a partir de la explotación del mismo. Claramente, entendemos que el aumento de la protección de ciertos ambientes, puede limitar algunas áreas de producción, pero en general los ambientes seleccionados para su protección pueden traer beneficios ecosistémicos. Los humedales prestan una amplia gama de servicios importantes y fundamentales (por ejemplo, peces y fibras, abastecimiento de agua, purificación del agua, protección de la costa, oportunidades de recreación y, cada vez más, turismo) que son decisivos para el bienestar del hombre. Al mantener el funcionamiento natural de los humedales se les permitirá seguir prestando estos servicios” que impactan de manera positiva en la calidad de vida de la población en general, que lejos está del lobby productivo. Por otro lado, la interacción entre Nación y Provincia acerca de las decisiones sobre qué y cómo proteger, permite que los intereses de ambos sean protegidos. Finalmente, no siempre los intereses de un pequeño número de productores son los mismos que los de la mayoría de la población, en términos de cómo interactuar con la protección del ambiente y al uso de los “recursos” naturales. Esta ley de presupuestos mínimos para el ordenamiento, protección y utilización de los humedales en el país, nos ayudará a que todos seamos beneficiados de forma equitativa en cuanto a los servicios ecosistémicos, y a que las formas de producción extractivistas, con extensas modificaciones al ambiente sean reguladas.
¿Cuál creen ustedes sería la definición de humedal que mejor consensue los intereses de ambientalistas y productores?
En un Taller realizado en la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sostenible, en Buenos Aires en 2016, se propuso una definición que fue aprobada por la mayoría de los presentes y luego utilizada en los diferentes proyectos de ley que están hoy en danza: “En el marco del Inventario Nacional, un humedal es un ambiente en el cual la presencia temporaria o permanente de agua superficial o subsuperficial causa flujos biogeoquímicos propios y diferentes a los ambientes terrestres y acuáticos. Rasgos distintivos son la presencia de biota adaptada a estas condiciones, comúnmente plantas hidrófitas, y/o suelos hídricos o sustratos con rasgos de hidromorfismo”.
Creemos que al ser una definición consensuada en nuestro país, deberá ser la que se utilice, a menos que de un nuevo encuentro o taller entre especialistas surja una nueva. Si bien hay definiciones previas, cada país debería poder modificarla según sus intereses particulares y soberanos, respetando las bases de consensos internacionales como la Convención de Ramsar, 1971.
¿Qué establecía esa convención puntualmente?.
Los humedales (según la Convención de Ramsar, 1971), son zonas donde el agua es el principal factor controlador del medio y la vida vegetal y animal asociada a él. Los humedales se dan donde la capa freática se halla en la superficie terrestre o cerca de ella o donde la tierra está cubierta por aguas poco profundas. La Convención de Ramsar aplica un criterio amplio a la hora de determinar qué humedales quedan sujetos a sus disposiciones. Con arreglo al texto de la Convención (Artículo 1.1), se entiende por humedales: “las extensiones de marismas, pantanos y turberas, o superficies cubiertas de aguas, sean éstas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluidas las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros”.
En particular esta definición brinda instrumentos objetivos para la identificación y delimitación de estos ecosistemas. Y deja un paso a las provincias para que, junto a un grupo de especialistas, puedan definir estas áreas de manera objetiva, para llegar a un equilibrio entre protección y producción.

Existen planteos referidos a la potestad de Nación de regular aspectos que podrían concernir a las provincias. Desde el Senado de Corrientes entienden que debe tenerse en cuenta el artículo 41 de la Constitución Nacional que indica "las provincias se reservaron la facultad legislativa complementaria de la materia ambiental, la cual no es meramente procesal o reglamentaria respecto de las leyes de presupuestos mínimos emanadas del Congreso de la Nación". ¿Qué opinan al respecto?
Podemos empezar a mirar esto desde otra perspectiva y no como una intromisión del estado nacional en un territorio provincial, el tener un tercer agente que regule, arbitre o audite lo que sucede en la provincia en materia de humedales y de un recurso natural estratégico para el país como es el agua, garantiza potencialmente el uso discrecional y sustentable de estos ambientes.
No obstante, es verdad que desde la modificación de la Constitución en 1994, las provincias tienen la potestad sobre los manejos de sus recursos naturales. Pero también creemos que en cuestión de protección de los ambientes debemos tener una visión más federal, y aún más regional. Por ejemplo, estas diferencias se han manifestado recientemente con la problemática de la autorización de la pesca en el Río Paraná entre las Provincias de Chaco y Corrientes. Ni los ambientes, ni su biodiversidad tienen límites políticos y por eso es de suma importancia la concreción de una ley de presupuestos mínimos. Un presupuesto mínimo, como está establecido en el artículo 41 de la Constitución Nacional, permite tutela ambiental uniforme o común para todo el territorio nacional y tiene por objeto imponer condiciones necesarias para asegurar la protección ambiental. Más allá de que una ley de humedales nacional tiene incluidos diálogos en las determinaciones de las áreas a proteger, es necesario el rol del Estado a nivel nacional, para velar por los recursos naturales que pertenecen a toda la sociedad. Y de alguna manera debemos asegurar el mantenimiento de la biodiversidad de los humedales, su estructura y las funciones de estos ecosistemas, orientando su gestión en un marco de concertación y articulación federal, intersectorial y participativa.

¿Qué rol considera deben jugar las Provincias en la regulación de los humedales?
Las provincias deben tener un rol protagónico en la aplicación de la definición de humedales lograda a través de un consenso nacional y representativo. Creemos que existe la posibilidad de que las provincias puedan generar sus capacidades técnicas para el desarrollo de acciones y medidas para la conservación, el uso sostenible y la promoción de programas de capacitación e intercambio de información dirigido al personal vinculado a la gestión de los humedales. Todo este proceso debería ser participativo y vinculante, en el cual tanto los grandes productores agropecuarios y forestales, un equipo técnico heterogéneo, representantes de campesinos y pequeños productores, como el resto de la sociedad forme parte de la toma de decisiones. Si el proceso no fuese participativo y vinculante, se estaría anulando el diálogo con la ciudadanía, desinformando y negándoles el derecho a decidir.
-¿La importancia de una Ley de Humedales, se limita a la protección, conservación de determinadas áreas?
No podemos dejar de ver, que con en el sistema actual de producción y sin esta Ley de Humedales, ya hay migraciones, pobreza, envenenamiento, modificación masiva del ambiente, contaminación, trabajo precarizado y tantas otras situaciones que desde los centros urbanos quizás no se ven. Si de una vez por todas queremos seriamente sentarnos a discutir cómo modificar la situación de pobreza y las migraciones internas, deberíamos ir un paso atrás y discutir los sistemas de producción basados en el agronegocio y el consumo desmedido. En este marco, una ley de protección de humedales, puede encaminarnos hacia un manejo sustentable de nuestros recursos.
El proyecto de ley propone la realización del Inventario Nacional de Humedales. ¿Qué importancia tendría ese inventario para la mejor aplicación de una eventual ley y cómo debería realizarse el inventario a su entender?
Tanto de Nación como desde algunas provincias, ya se han iniciado los inventarios de humedales. Es importante, este inventario a nivel nacional y/o provincial porque nos da las herramientas para comenzar a trabajar y delimitar las áreas de protección y producción. En un documento de circulación pública y con una gran cantidad de adherentes elaborado por colegas de UNSAM, UNLP, UBA, y CONICET de este año (“Hacia la conservación y el uso sustentable de los humedales. Aportes y reflexiones para el tratamiento de una ley de presupuestos mínimos”) se considera que la confección del inventario es un proceso que, “por la complejidad de los ecosistemas involucrados, requiere de una organización en etapas progresivas; un enfoque que contemple múltiples escalas espaciales y temporales; así como múltiples variables de análisis, con un abordaje interdisciplinario y que incorpore el concepto de paisaje desde un enfoque hidrogeomórfico”. Por lo tanto, es un trabajo que debería incluir “instancias de capacitación y entrenamiento de recursos humanos, no sólo en cuanto a los múltiples aspectos técnicos sino también en los conceptuales; y además realizarse bajo la coordinación de la Autoridad Nacional de Aplicación con participación de equipos técnicos de organismos científicos y tecnológicos y de gestión, conjuntamente con las autoridades locales de las jurisdicciones”.
De avanzarse con una ley nacional como la propuesta, ¿cuáles son los beneficios que traería a la región?
Como se ha mencionado, este proyecto de ley reconoce la importancia de los humedales, promueve su conservación y uso racional para garantizar que sigan brindando la inmensa cantidad de beneficios que nos proveen, entre uno de tantos, provisión de agua y regulación del régimen hidrológico en las distintas cuencas del territorio nacional. Es necesario incorporar a todos los actores para la urgente realización participativa del inventario de humedales. Como biólogos, entendemos la complejidad de la naturaleza, de sus procesos e interacción con las actividades humanas.
Por eso, no estamos en contra de la producción ganadera y de la agricultura, del uso del fuego de manera controlada, ni de la utilización directa de elementos naturales, pero esto debe realizarse de forma regulada y de manera que beneficie a toda la sociedad. Por lo tanto, es evidente que la ley de humedales es una posibilidad para seguir discutiendo la implementación de vías de producción sustentables e igualitarias en el tiempo.

*FORO HUMEDALES NEA
Esta nota refleja las opiniones individuales de los suscribientes, y no la opinión de sus respectivas filiaciones.
Firman en orden alfabético: Dr. Federico Exequiel Arce (UNNE); Alejandra Báez - Estudiante Cs. Biológicas (UNNE); Mgtr. Melanie Browne - Bióloga; Tomás Camarasa - Abogado y téc. univ. en gestión ambiental, egresado UNNE; Dra. Micaela Camino (CONICET); Dr. Felix Ignacio Contreras (CONICET-UNNE); Dr. Adrian Di Giacomo (CONICET-UNNE); Lic. Janinna Faraone - Bióloga egresada UNNE; Dra. Ma. Emilia Garcia Denegri (UNNE); Debora Rocio Gilles - Estudiante Cs. Biológicas (UNNE); María Clara González - Estudiante de Cs. Biológicas (UNNE); Dra. Cecilia Kopuchian (CONICET); Dr. Martin Kowalewski (CONICET-UNNE); Dr. Esteban Meza Torres (CONICET); Dr. Angel Miño Boilini;  Med. Vet. Belén Natalini (CONICET); Lic. Renata Nicora Chequín - Bióloga egresada UNNE; Lic. María Florencia Pucheta - Bióloga; Dra. Mariana Raño - Bióloga; Dra. Veronica Romero (UNNE); Lic. Romina Florencia Quijano - Bióloga y guardaparques egresada UNNE; Adriana Belén Vallejos - Guardaparques egresada UNNE; Dra. Silvia Clarisa Zaninovich - Bióloga egresada UNNE, Dr. Alfredo Eduardo Zurita.