Domingo, 15 Marzo 2020 08:53

Tres estudiantes de Arquitectura diseñan una vivienda social para una comunidad indígena

Una idea plasmada como parte de un trabajo final de la carrera de Arquitectura permitió bosquejar el prototipo de una vivienda familiar destinada a una comunidad Qom de la localidad de Juan José Castelli en la provincia del Chaco.
Es la primera en su tipo delineada en base a los usos, costumbres y necesidades que la etnia plantea como necesarios para su rutina de vida diaria.

El proyecto de los estudiantes de arquitectura Sebastian Galvaliz, Martin Aramendy y Federico Barrionuevo, deja atrás una etapa en la que los diferentes programas de viviendas nacionales y provinciales no fueron concebidos para estas comunidades desde una perspectiva étnica, impactando en problemas de inserción e integración sociourbana en integrantes de esta etnia.
Las viviendas otorgadas recurrentemente a las comunidades indígenas han servido como paliativos para resolver la emergencia habitacional inmediata, pero “poco esfuerzo hubo en el estudio de los modos de habitar QOM y las composiciones familiares”.
De cara a esta realidad los estudiantes de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNNE trabajaron en el barrio Quinta 24 de la localidad de Juan José Castelli, con relevamientos, entrevistas e investigación cultural y tecnológica.
El producto de ese proceso es una propuesta, que al decir de sus futuros y potenciales usuarios, está más acorde a la expresión cultural QOM reflejado en la dimensión de los espacios, disposición funcional, materiales y sistemas constructivos.

Diseño. Al proyectar un modelo de vivienda se tuvieron en cuenta detalles que pueden parecer mínimos e insignificantes, pero son trascendentes. Por ejemplo, la presencia de un árbol en el esquema de la vivienda. El motivo es sencillo: la actividad social y laboral de la comunidad qom se realiza al aire libre alrededor de la sombra que proporciona un árbol.
Este concepto impulsó a los jóvenes proyectistas a proponer además espacios de galerías semi-cubiertos a lo largo de la casa, como articuladores para propiciar corrientes de aire y ventilación en toda la vivienda.
La disposición de la vivienda se asemeja a las denominadas casas chorizo, con un esquema de circulación tipo peine para satisfacer a la percepción que las comunidades indígenas tienen de los espacios interiores-exteriores. De esta forma, se genera el ingreso a los espacios cubiertos siempre desde un espacio semi cubierto y no como sucesión de espacios cubiertos.
La preponderancia de galerías prevé a toda la vivienda de sombra y proteje de las lluvias, permitiendo vivir el espacio exterior pese a cualquier inclemencia climática.
Las habitaciones son unificadas, las parejas descansan junto a sus hijos en el mismo espacio. El detalle innovador en el diseño es la posibilidad de expandir los ambientes para destinarlo a usos puntuales. Este concepto-lo explica Sebastián Galvaliz- deja de lado la concepción rígida de dar a cada espacio una función, la cocina es la cocina, el comedor es el comedor, etc. “Proponemos un ambiente en la parte de adelante de la vivienda, una suerte de habitación 0, que al estar techada en una de las opciones, puede ser utilizada como espacio polifuncional destinado a un local de ventas de artesanías, un taller o bien para un dormitorio más”.
Esta opción innovadora surgió para subsanar una falencia que presentan los modelos habitacionales de los Programas de Viviendas, que no contemplan la función productiva de los moradores. “En una de las entrevistas que realizamos en el barrio, tengo presente la imagen de una señora trabajando en un canasto de mimbre bajo la poca sombra de no más de medio metro que le proporcionaba la extensión de la chapa del techo”, expresó Aramendy.
En un espacio intermedio semiabierto, la propuesta contempla la ubicación del fogón para la cocción de alimentos. Las familias Qom del barrio Quinta 24 utilizan poco gas envasado (por el costo), pero sí mucha leña por la disponibilidad que tienen. El fogón tiene incorporado una chimenea de chapa, una mesada y un gran piletón para el lavado de ropas, alimentos e higiene.
El fogón es otra propuesta que viene a corregir una carencia que presentan los modelos habitacionales de los Planes de Viviendas estatales. En esas casas, los días de lluvia la costumbre tradicional de cocinar con leña resulta complicado. Existen testimonios de accidentes y pisos dañados como consecuencia de preparar el fuego en el interior de las viviendas. Un espacio exclusivo destinado al modo de utilizar el fuego cumpliría con un requerimiento no solo cultural sino de seguridad.
El detalle distintivo en este prototipo de vivienda para la comunidad QOM es la letrina. Para ubicarlo en el diseño se tuvo que compatibilizar las costumbres rurales con la semiurbanas de las nuevas generaciones de la comunidad.
Algunos deseaban la letrina alejada de la vivienda y otros no, en consecuencia se la ubicó en un lugar intermedio adosado a un espacio que propusimos como semicubierto, pero sin dejar de pertenecer al núcleo habitacional al que se ingresa por la cara posterior de la vivienda.
El sistema de letrina era la mejor opción para resolver el problema de la escasez de agua y la falta de hábito en la utilización del inodoro. En la comunidad manejan ciertas leyendas con el sanitario y que tiene su explicación con no saber a dónde van los desperdicios.
“Luego de investigar, propusimos mejorar el sistema de letrina utilizando ladrillos estibados dispuestos como un pozo negro para que no se desmorone. El espacio cuenta además con un conducto de ventilación y malla mosquitera. La ventilación permite una descomposición más rápida de los desechos que va acompañado con el agregado de tierra”, explicó Barrionuevo.
La letrina y el habitáculo de la ducha están separados, además no cuenta con un lavatorio ya que para la higiene es utilizado el piletón del fogón.
Las condiciones climáticas de la zona, la escasez de agua y la contaminación con arsénico de las napas subterráneas generan un ambiente hostil para dotarse de agua potable. Es por esto que la vivienda incorpora un tanque cisterna de almacenamiento de agua de 1000lts, realizado en mampostería que recolecta el agua de lluvia de los techos y la pasa por un filtro para depositarse en el tanque.
La propuesta del diseño contempla una vivienda con gran altura en los techos (superior a los 4 metros) buscando optimizar la temperatura de los ambientes. El aire caliente al ser menos denso tiende a subir, y podrá circular por entre unas celosías de madera ubicadas estratégicamente en toda la parte superior de la vivienda.
El prototipo básico dispone un espacio libre (habitaciones) 4,80 x 4,80 metros; un comedor (que puede oficiar de cocina si los propietarios lo disponen) 4,80 x 4,80 metros, fogón (espacio semiabierto) 4,80x4,80 metros; núcleo sanitario (letrina, ducha, depósito) 2,40 x 4,80 metros.

Materiales. El elemento básico es el ladrillo, pero la calidad de los producidos en la zona no es la mejor por el alto contenido salitre y de arsénico del agua. Muchas de las viviendas actuales se erosionan a raíz de esta falla.
Los tres jóvenes estudiantes proponen para salvar esta falencia una tecnología que llaman “experimental” por no estar ensayada y ser por el momento un supuesto hipotético.
En base a una mezcla de barro, arena y cal impulsan la confección de ladrillos prensados. La cal opera como protector de grandes dilataciones y contracciones, al igual que la arena. Existen los antecedentes de este tipo de ladrillos con una composición arcillosa similar al suelo de Castelli. “La arquitectura con barro requiere de ensayo en el lugar que se realiza, porque la composición de la materia prima puede diferir en escasos metros de diferencia “, expresó Galvaliz.
La propuesta de estos ladrillos de barro compactados apunta por otra parte, a potenciar una tecnología que se pueda industrializar con operarios de la zona. La tecnología de ladrillos es compatibilizada con materiales tan milenarios como industrializados: madera laminada para estructuras del techo y columnas compuestas de madera.
De esta manera se reduce la cantidad de madera a utilizar y al ser laminada protege la madera maciza de desmonte que se acostumbra a utilizar.
Si bien el proyecto no fue materializado con un prototipo en terreno, los diseñadores estiman que su costo total por unidad estaría en un valor similar a las viviendas que los planes estatales hoy disponen.

Datos. Los pueblos indígenas se distribuyen a lo largo de toda la provincia del Chaco. Debido a procesos migratorios la mayor parte de las comunidades se encuentran asentados en zonas urbanas (58,6%).
El 3,9% de la población del Chaco (41.304 hab.) está autorreconocido como pueblo originario. Se distribución porcentual es la siguiente: los Qom con el mayor porcentaje (74%), luego Wichi (11,2%) y Mocoví (9,4%).
Galvalíz, Aramendy y Barrionuevo lograron con su proyecto superar una formalidad académica para hacer vivo el concepto de lo que es la Arquitectura para el titular de Construcciones Arquitectónicas de la Universidad de Valladolid, Félix Jové Sandoval,
“La arquitectura constituye una parte importante de la expresión cultural de una etnia, región o país. La identidad viene dada por un conjunto de formas, texturas y colores, pero en el caso particular de una construcción por las dimensiones antropomórficas de los espacios, jerarquía y disposición funcional dentro de los edificios, materiales y sistemas constructivos utilizados”.