Martes, 11 Febrero 2020 17:41

Mujeres en la ciencia: mejor pero aún falta

Sólo el 33% de las mujeres en la Argentina integran el universo de las carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas. Si bien estas cifras hacen foco a la participación femenina en el área de las ciencias duras, pintan en cierto modo el complejo camino que las mujeres tienen para acceder al sistema científico y mucho más aún a puestos jerárquicos y de decisión del mismo. 

Este problema fue marcado como parte de una realidad global por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Tanto es así que desde el 2015, el organismo proclamó un día para reflexionar sobre las desigualdades que se dan entre hombres y mujeres en la escuela, en las profesiones relacionadas con la ciencia y la tecnología y en las oportunidades, que a lo largo de los años de formación y de trabajo se dejan de ofrecer a las mujeres por estereotipos de género.
El 11 de febrero de cada año la ONU estableció el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia como una jornada de sensibilización más que de celebración.
Según señalaba la proclama, se hacía necesario instalar el debate para desmantelar progresivamente ciertos prejuicios y brecha de género “en el mundo de la ciencia y la tecnología”.
En el marco de esa fecha, el programa “Ciudad Invisible” de la Radio de la Universidad Nacional del Nordeste conducido por Gabriela Bissaro, logró conformar una mesa redonda con cuatro destacadas investigadoras de la institución, quienes dieron su visión sobre el rol de la mujer en sus respectivas áreas de trabajo, las dificultades que aún deben sortear en espacios donde la mayoría de hombres aún es marcada y el rol de la educación para lograr la igualdad de género.
Estos son algunos de los conceptos de la charla que dejó el encuentro entre Mariana Leconte, doctora en Filosofía, especialista en psicoanálisis, miembro del Instituto de Investigaciones Geohistóricas; Sonia Sgroppo, doctora en Ciencias Químicas, integra el equipo del Instituto de Química Básica y Aplicada del Nordeste Argentino (IQUIBA-NEA); Ana María González, doctora en Ciencias Biológicas y directora del Instituto de Botánica del Nordeste (IBONE); Cecilia Kopuchian, doctora en Ciencias Biológicas, forma parte del Centro de Ecología Aplicada del Litoral (CECOAL) y la doctora María Silvia Leoni, Secretaria General de Ciencia y Técnica de la UNNE, miembro del IIGHI.


La Mujer en la Ciencia
-“La participación en esta mesa y la fecha particularmente, me hizo pensar las motivaciones que tuve para estudiar mi carrera de grado. Me acuerdo que a mis padres le comenté mi intención de hacer investigación. No tenían muy claro que significaba eso, pero me respaldaron. Tenía tres opciones: Medicina, Veterinaria y Agronomía. Mi descarte fue siguiendo este razonamiento básico: investigar con personas y animales puede provocar dolor asi que opté por las plantas, e ingresé a Agronomía. (Ana María González)
-“Es importante incluir a las mujeres en la ciencia porque tenemos una mirada distinta, otras ideas e incluso otros sentidos y eso lo puedo percibir en grupos en los que participan hombres. La presencia de la mujer es enriquecedora” (Cecilia Kopuchian)
-“Es muy importante que se visibilice un día como este para llamar la atención sobre este problema. Pero les comentaré mi experiencia, cuando inicié la Licenciatura en Ciencias Químicas en realidad la mayoría éramos mujeres; al cursar el Doctorado en la Universidad Nacional de La Plata, las mujeres éramos mayoría; y en la actualidad en el IQUIBA, la mayoría somos mujeres. De todas maneras coincido plenamente que en muchas otras áreas del conocimiento, inclusive la mía, la brecha de género es visible”. (Sonia Sgroppo)
-“Quiero resaltar las conquistas progresivas que tuvo la mujer en la ciencia. Si pensamos en las décadas del 40 y del 50 lo complejo no sólo para acceder sino para mantenerse en el ámbito de la investigación. Muchas mujeres fueron pioneras para que hoy podamos contar con logros como las licencias por maternidad, las guarderías, etc. que hoy nos permiten poder planificar nuestra carrera”. (Mariana Leconte)
-"Estuve preguntando sobre determinadas cifras para ubicar el tema en contexto. Este año de la totalidad de ingresantes a la carrera de Ingeniería Agronómica, el 38 por ciento es mujer. El IBONE es un lugar privilegiado ya que su plantel de investigadores está conformado por el 60 por ciento de mujeres". (Ana María González)
-En el ámbito científico hoy podemos decir que en nuestra Universidad y en el ámbito universitario nacional hay un mayor número de mujeres que de hombres. Este dato es en un sentido amplio, porque existen áreas de investigación con poca presencia de mujeres, fundamentalmente en las Ciencias, Matemática y Tecnología.

Infancia y vocación
-“Mis padres eran comerciantes, y tuve total libertad para elegir la carrera que quisiera. Siempre me gustó estudiar y tenía claro que camino seguir. Debo confesar que mis padres no entendían muy bien qué estudiaba ni a qué me dedicaría. Eso si, me acuerdo perfectamente la emoción de mis padres cuando finalicé el Doctorado, aunque seguían sin entender nada”. (Sonia Sgroppo)
-“Tuve una vocación muy fuerte desde chica. Me acuerdo dibujándome de bióloga desde jardín de infantes. Lo tenía tan decidido que no me detenía en la opinión de los demás, pero si tuve el apoyo incondicional de mis padres. El mensaje que dejaría es, si se ve una vocación fuerte en algo, hay que acompañar desde la familia y el colegio. No necesariamente una niña tiene que tener una vocación marcada, incluso pueden llegar a ser prominentes científicas aquellas chicas que descubren su inquietud con posterioridad” (Cecilia Kopuchian).
-“Vengo de una familia con hermanos mayores que optaron por carreras tradicionales. Mis padres me dieron el total respaldo para optar una carrera. No había un estereotipo en mi casa en cuanto a profesiones. Aprovechando este día, podríamos proponer que la Universidad de un paso más y que difunda su oferta académica también en las escuelas primarias. En tiempos en que se requieren ingenieros de todo tipo, sería más que provechoso hacerle ver a una niña desde pequeña que tiene todas las condiciones y elementos para ser una ingeniera. Es un lindo desafío poder hacerlo, más allá de las dificultades que tenemos con la escasez de personal. (Ana María González).
-"Mi trabajo como investigadora lo tuve claro desde que inicié mis estudios. Quizás mi área (Historia) no sea tan difícil para las mujeres pensar en investigar, pero de todas maneras las complicaciones siempre están" (María Silvia Leoni).

Dificultades
-“Antes de venir a la radio pregunté a mis colegas del IBONE cuáles eran las mayores dificultades que creían tener como parte de su carrera, y todas coincidieron en la etapa de planificar un embarazo. Ahí se plantea un desfasaje con los hombres. Hace unos cuantos años las becarias de CONICET que quedaban embarazadas no tenían licencia por maternidad, en la actualidad eso ya cambió. A pesar de esta conquista sumamente importante, esta ausencia “por maternidad” se percibe al momento de acceder a una beca postdoctoral o ingreso a carreras posteriores. Los hombres están mejor preparados para esa instancia". (Ana María González)
-Desde lo discursivo en mi familia estaba igualada la situación de los chicos y chicas con respecto al estudio y la elección de una carrera. Pero también en el entorno, los modelos de mujeres que conocía no hicieron carrera universitaria y menos que menos se dedicaron a la ciencia. Para mi en lo subjetivo fue difícil encontrar un modelo de ser madre que fuera compatible con mi elección". (Cecilia Kopuchian)
-"La sociedad va cambiando la percepción de lo que es un científico. Hay que desterrar aún ciertas ideas de que los hombres son mejores para ciertas disciplinas como las Matemáticas y las Ingenierías. Nuestro papel debe estar enfocado en ir cambiando por medio de la divulgación esos modelos equivocados de que los científicos son esos genios encerrados en un laboratorio. El mensaje debe ser: todos hombres y mujeres por igual podemos volcarnos a estudiar determinadas áreas en busca de nuevos conocimientos". (María Silvia Leoni)

Cruces con el género opuesto
-“Trabajo en botánica, la ciencia de las plantas. No he tenido en todos mis años de carrera nadie que haya puesto en tela de juicio una opinión mía por el hecho de ser mujer. Si tuve experiencias desagradables con algunos hombres que me han dicho: usted de esto no sabe. Entre líneas entiendo que me agreda de esa forma por ser una mujer. Las que estamos en esta mesa tenemos algo en común, somos mujeres fuertes, que no nos dejamos llevar por ese tipo de circunstancias”. (Ana María González)
-“Este tipos de hechos aparecen cuando hay un lugar de poder, y cuando los hombres tienen que dar cuenta de determinadas acciones a una mujer. Pero en general en el ámbito académico o en los centros de investigación que es todo más horizontal, inclusive en las cátedras no tuve una experiencia de ese tipo, ni altercados machistas". (Mariana Leconte)
-“Trabajo en el estudio de aves, una rama de la ciencia que se denomina Ornitología. Quizás lo más marcado que viví en la brecha de género, se da en los trabajos de campo. Salimos mucho al campo y es raro ver mujeres en ese ámbito. El diálogo con los lugareños es mucho más sencillo si hay un hombre presente. Se dan cosas simbólicas como por ejemplo, al pagar algo, el vuelto no me lo dan a mi sino al hombre que está presente”. (Cecilia Kopuchian)

¿Es un problema la desigualdad entre el hombre y la mujer en la ciencia?
-En ciertos niveles y estamentos de la sociedad están muy marcadas las actividades que deben desarrollar hombres y mujeres. Esto es fácil de apreciar si vamos a una escuela rural y a una urbana. La sociedad debe hacer frente progresivamente a esas diferencias con educación". (Ana María Gonzalez)
-"Es un problema, sobre todo si no existen las condiciones materiales que permitan una igualdad con el hombre. Como señalábamos, al tener un hijo la mujer es la que se tiene que ocupar de la contención y crianza dejando de lado momentáneamente su carrera. Se complica aún más si el esposo no acompaña, sumado al reproche social en relación al modelo machista que aún existe. Una mujer vinculada a la ciencia sólo puede superar esa etapa de su vida, con fuerza, mucha voluntad y acompañamiento". (Mariana Leconte).
- "Una anécdota con respecto a eso la viví en La Plata, mientras realizaba el doctorado. Un investigador del cuerpo docente nos decía un poco en broma y otro en serio que éramos “madres abandónicas”. Claro, con el tiempo entendí, que este hombre estaba ciertamente incómodo porque veía un grupo de mujeres que dejando sus hijos con la ayuda familiar, estaba por lograr el mismo objetivo que él había logrado". (Sonia Sgroppo).
-"Hay que modificar las percepciones de los que están dentro del sistema científico a la hora de evaluar y de incorporar a las mujeres. Se les exige siempre un poco más, sin dejar de lado la cuestión de compatibilizar la vida familiar con la profesional". (Maria Silvia Leoni)

Como generar condiciones más equitativas
-"En la UNNE el número de investigadoras es levemente superior al de investigadores. La mitad de los Institutos de doble dependencia con el CONICET están dirigidos por mujeres; de los 314 proyectos de investigación acreditados en la Secretaría General de CyT, 179 están dirigidos por mujeres. En el relevamiento y certificación de los 101 Grupos de Investigación que la UNNE posee, surge que 79 son coordinados por mujeres. La mayoría de las Secretarías de Ciencia o Investigación de las Facultades, están a cargo de mujeres. Me respaldo en estos datos para afirmar que estamos encaminados a superar la brecha de género que en distintos ámbitos aún existe". (María Silvia Leoni)

La igualdad entre hombres y mujeres es una prioridad global y el apoyo a las jóvenes, su educación y su plena capacidad para hacer oír sus ideas son los motores del desarrollo y la paz.

 

 

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