Jueves, 05 Septiembre 2019 10:02

“El art. 41 sostiene que el hombre no es dueño de la naturaleza, es un custodio”

El doctor Horacio Rosatti, destacado profesor y miembro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, disertó ayer en la Facultad de Derecho de la UNNE en el marco de las jornadas “A 25 años de la Reforma de la Constitución Nacional”. En esa oportunidad, se expresó sobre la importancia de recordar la reforma, la incorporación de los tratados internacionales de DDHH y el conflicto ecológico del Amazonas en el ámbito internacional.

¿Cuál es la importancia de recordar los 25 años de la reforma en un ámbito universitario como la Universidad Nacional del Nordeste?

H.R. Tiene una significación muy importante porque entre otras cláusulas que se incorporaron, se habla en el art. 75 inc.19 de la educación pública, de la educación universitaria, de la participación de la comunidad y la familia en los planes de estudio, así como también de la autonomía universitaria.

Creo que es muy oportuno hacerlo en este ámbito, sobretodo porque la Universidad Nacional del Nordeste es ahijada de la Universidad Nacional del Litoral, donde se celebraron las sesiones. Además había representantes muy dignos de la provincia de Corrientes.

Usted comentaba en su disertación la falta de jurisprudencia internacional que había al momento de la jura de la constitución y con la que se cuenta por la incorporación de los tratados internacionales ¿Cuál es la importancia de haber incorporado estos tratados internacionales y darle jerarquía constitucional?

H.R. Es fundamental. En primer lugar, Argentina se incorpora a un sistema internacional de vigencia de los derechos humanos.

Formar parte de un sistema internacional supone que los países que pueden pasar por momentos institucionales complejos, tienen siempre la referencia de la vigencia de lo que dicen las cortes internacionales. Además es muy importante porque en una ida y vuelta los tribunales internacionales también están obligados a conocer la constitución de los países para poder respetar lo que se llama el “margen de apreciación nacional”.

Siguiendo en el contexto internacional pero yendo al ámbito regional, hablamos de soberanía nacional y la cuestión del Amazonas que implica a todo el mundo ¿Cómo ve lo que está sucediendo y el conflicto diplomático que desató?

H.R. Yo puedo decirle que cuando nosotros analizamos previo a redactar el art. 41 de la constitución, que habla de medio ambiente, había dos concepciones. Fue una la que triunfó y queda clara en el texto: el hombre no es dueño de la naturaleza, el hombre es un administrador, un custodio que tiene que administrar los bienes naturales de una forma responsable, racional, para garantizar la sustentabilidad y que las futuras generaciones puedan tener como mínimo el mismo capital ambiental que la actual. O sea, todo aquello que degrada y en la escala que tiene el Amazonas, compromete no solamente la salud, el futuro y las generaciones sucesivas de un país, sino a todo un continente y yo diría a todo el planeta Tierra.