Jueves, 30 Noviembre 2017 10:36

Promueven pautas higiénico-sanitarias en establecimientos elaboradores de alimentos

Un proyecto de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNNE, en articulación con la Municipalidad de Corrientes, busca determinar el estado de situación higiénico-sanitaria de centros elaboradores de alimentos de la ciudad, a fin de proponer pautas más eficientes de salubridad en estos emprendimientos.

 

La inocuidad de los alimentos junto a sus características nutricionales, organolépticas y comerciales influye en su calidad y ha sido definida por el Código Alimentario Argentino como la garantía de que los alimentos no causarán daño al consumidor cuando se preparen y/o sean consumidos. 

 

La responsabilidad primaria por esta inocuidad recae en aquellos que producen, procesan y comercializan alimentos, que deben asegurar que no perjudiquen la salud de los consumidores, aspecto de vital importancia que muchas empresas descuidan. 

 

Desde hace varios años la Cátedra de Epidemiología de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNNE viene realizando estudios vinculados a la salubridad de los alimentos, actualmente, los integrantes de esa Cátedra llevan a cabo un estudio para determinar el estado de situación de centros elaboradores de alimentos, los que tienen un volumen de producción de comidas pre-elaboradas o de inmediato consumo que se destina a una parte importante de la población y cuya repercusión en la salud de la población podría ocasionar situaciones sanitarias preocupantes. 

 

Este relevamiento tiene como fin generar información fehaciente sobre prácticas higiénico- sanitarias de los establecimientos elaboradores, para proponer pautas de manejo más eficientes que tomen en cuenta los principales déficit que se encuentren.

 

En el estudio, los investigadores de la Universidad acompañan los procedimientos propios de la Dirección General de Saneamiento y Bromatología de la Municipalidad de la ciudad de Corrientes, organismo competente de contralor; lo que es de suma importancia porque la información recolectada resulta de la directa acción municipal a terreno, conllevando estricta veracidad de los hechos y situaciones halladas.

 

En el marco del estudio se avanzó en la participación en 49 operativos, con 21 establecimientos inspeccionados, 12 de los cuales tuvieron más de un procedimiento. 

“Se verificó un elevado número de situaciones irregulares y riesgos, que pueden traducirse en la vehiculización de agentes patógenos, preferentemente biológicos” explicó el Dr. Néstor Muzzio, investigador del proyecto junto a la Dra.  Sara N. Ulon.

 

Detalló las irregularidades más relevantes encontradas, como ser la existencia de alto número de establecimiento sin habilitación comercial; deficiencias edilicias por falta de espacios y/o con exceso de actividades humanas y superficies de trabajo imperfectas o destruidas, con acúmulo de materia orgánica, favoreciendo el asentamiento y reproducción de microorganismos banales o patógenos, que afectan directa o indirectamente los alimentos.

 

También se observó ausencia de direccionamiento higiénico desde el ingreso de materia prima hasta el producto elaborado, exponiendo a eventual diseminación de agentes o contaminaciones cruzadas; así como probabilidad de contaminaciones agregadas por negligencia humana o desconocimiento de normas sanitarias.

 

Se identificaron además irregularidades relacionadas con contaminaciones cruzadas por incompatibilidad de contacto o almacenamiento y deficiencias en la preservación de materia prima y alimentos, que requieren temperaturas menores a  5º.

 

“Estos datos permiten manifestar que las irregularidades que pueden afectar a la producción de alimentos no solo pasan por la incapacidad o negligencia operaria, sino que la disponibilidad y operatividad edilicia juega un rol fundamental” resaltó el profesional.

 

Por su parte, la Dra. Sara N Ulon, señaló que resulta clave la concientización a los manipuladores de alimentos sobre el rol que desempeñan, para garantizar el estricto control higiénico-sanitario en las distintas etapas que pasa un alimento, como la elaboración, almacenamiento, transporte, y venta final y que en muchos casos se cometen irregularidades por desconocimiento de las prácticas que favorece la inocuidad alimentaria, situación que amerita la difusión de pautas de manejo higiénico-sanitarias a fin de generar un cambio de conducta entre el personal a cargo de los establecimiento elaboradores.